jueves 23 de julio de 2009

“NO HAY DESARROLLO PLANETARIO POSIBLE SIN LA AGRICULTURA COMO BASE”, una entrevista con Kanayo Nwaze

La tierra al servicio del hombre
Alternativas a la miseria



Entrevista con Kanayo Nwanze, presidente del FIDA, institución de la ONU

Por Sergio Ferrari, desde la ONU, Ginebra, Suiza

_______________________________________________________________

La miseria en el mundo alcanzará un record histórico en 2009, ya que más de mil millones de personas -1.020 exactamente- sufrirán hambre, según estimaciones recientes de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación). Eso implica que un habitante de la tierra cada seis sufre graves carencias alimenticias. En una espiral explosiva, en sólo dos años, esa cifra aumentó en 200 millones.

La lucha contra la miseria y concentración de la tierra son dos polos de una contradicción planetaria casi irresoluble. “Encontrar soluciones viables para confrontar el hambre en el mundo implica darle medios suficientes a la agricultura”, subraya Kanayo Nwanze, presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), institución especializada del sistema de Naciones Unidas con sede en Roma. Licenciado en Ciencias de la Universidad de Ibadan (Nigeria) y Doctor en Entomología agrícola de la Universidad de Kansas (Estados Unidos), Nwanze, ocupó durante diez años la dirección del Centro de Arroz para África, antes de ser designado, en abril pasado, a la presidencia del FIDA por los delegados de los 165 estados miembros, tras haberse desempeñado come vicepresidente de esa institución durante dos años. Su filosofía al frente de dicho organismo internacional quedó expresada en el discurso de asunción: “Nuestros imperativos serán ubicar la agricultura al centro des las preocupaciones de los gobiernos, reducir la pobreza y el hambre y lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)”. Entrevista exclusiva realizada con Kanayo Nwanze en Ginebra durante una reciente reunión de alto nivel de instituciones de la ONU.

________________________________________________________________

P: De los 1.020 millones de personas que padecen hambre en el mundo, tres cuartas partes habitan en zonas rurales. En muchos casos, en países donde persisten formas de propiedad muy concentradas. Y en las cuales mucha gente no cuenta con tierra alguna a disposición. ¿Un problema irresoluble? ¿Una lógica completamente ilógica?

R: Su pregunta es muy relevante. Es muy importante observar cual es el rol que juega la agricultura en el desarrollo histórico de las civilizaciones a nivel mundial. Sin ninguna duda, tanto Europa de los siglos pasados, como en China o India actual, constatamos que la agricultura estuvo y está en el centro del desarrollo. Ninguna nación logró realmente desarrollarse sin tomar en serio a la agricultura. Aún más, muchos países del Sur, y tomo el ejemplo concreto de varias naciones africanas, allí donde hay inestabilidad política casi siempre es donde no se asegura un mínimo crecimiento económico.

Y en ese sentido, estoy convencido, que hay que poner un gran énfasis en la inversión de la agricultura. Ésta debe estar al centro del desarrollo en el sentido amplio.

P: Las cifras, sin embargo, muestran un avance sostenido de la miseria y el hambre en el mundo. Si la clave está en la agricultura pero no se materializan soluciones, se puede afirmar que se trata de falta de voluntad política. ¿Concuerda con esta visión?

R: Absolutamente. Los gobiernos de los países emergentes deben asumir sus propias responsabilidades. Y deben asumir el desafío de impulsar la agricultura.

Lo que implica dar respuesta al tema de la utilización de las tierras que tienen a disposición esos países. Una gran parte de las cuales está en manos de un cierto número de privilegiados que no quieren entender que si no ponen sus tierras a disposición de una agricultura eficaz no habrá crecimiento de la producción y de la productividad.

Generalmente, la existencia de tierras abundantes en manos de personas ricas que no piensan a la agricultura está ligada a gobiernos no realmente comprometidos en encontrar soluciones económico-sociales efectivas.

P: ¿Qué prioridades concretas en tanto políticas de gobierno para salir de la miseria?

R: Inversiones en infraestructura y en agricultura. En África, menos del 5% de la tierra está irrigada. Muchos agricultores dependen casi exclusivamente de la lluvia. Si no se invierte en irrigación es casi inimaginable cualquier mejora real. Insisto: a veces se olvida que el desarrollo de Europa se hizo sobre la base de la agricultura. A partir de allí se pasó a la agroindustria y luego a otras esferas.

En África, ciertos países como Gana han mejorado a partir de inversiones reales para la agricultura. Si vemos a nivel mundial, naciones pujantes como China, India, Brasil e incluso Vietnam, han avanzado priorizando sus agriculturas.

P: Analizando las cifras de aumento del hambre en el mundo anticipadas recientemente por la FAO, pareciera que los Objetivos del Milenio definidos por la ONU y la comunidad internacional... ¿Cuál es su propia evaluación del cumplimiento de los Objetivos del Milenio?

R: Es siempre muy útil tener objetivos claros. Y en ese sentido los Objetivos de Desarrollo del Milenio son importantes. En una primera etapa se dieron avances sensibles en muchos países en desarrollo, especialmente en África. Sin embargo, en aquel momento, nadie hubiera imaginado una crisis financiera y económica como la que confrontamos hoy. Realidad que amenaza el cumplimiento de dichas metas. En particular el ODM número 1 que establece la reducción del hambre y la pobreza a la mitad hasta el 2015. Salvo algunas naciones, como China, no veo muy realista que otros países puedan lograr lo definido.

P: Más que todo pesimista, entonces, en cuanto al cumplimiento...

R: No pienso que se puede ser muy optimista...Aunque tampoco es bueno ser demasiado pesimista. Lo importante ahora es evaluar qué progresos podemos seguir logrando, dada la situación actual, acentuada por la crisis.

Y es también significativo ver que hemos podido hacer algunos progresos. Y ser conscientes que en el horizonte del 2015, si no se llegan a cumplir todos los objetivos, al menos saber que hemos dado pasos decididos para apoyar a los sectores más necesitados.

P: Uno de los Objetivos es el aumento de la cooperación al desarrollo del norte hacia al sur. Viendo que no siempre los países del norte están muy predispuestos a aumentos significativos…¿cuál es su propia visión sobre este tema de tanta actualidad?

R: Creo que el FIDA ha sido precursor en promover este aumento. Y hemos dado pasos significativos, en base a una muy buena relación de contrapartes, al interior de nuestro organismo, entre los países en desarrollo, los productores de petróleo y los desarrollados, que desde la fundación del FIDA nos han prestado su apoyo. La decisión común de definir un aumento del 67 % del financiamiento del FIDA para el período 2010-2012 atestigua este apoyo.

Otro elemento importante a destacar es la tendencia en aumento de la cooperación Sur-Sur, entre naciones importantes como China, India, Brasil y entre continentes. Pienso que todo esto nos permite ser optimistas.

Acabo de participar en la cumbre del G8 de L’Aquila, en Italia. La decisión consecuente de apoyar con 20 mil millones de dólares la lucha contra la pobreza, especialmente enfocada en África, es una señal muy importante. Debo destacar el liderazgo del presidente Barack Obama en esta decisión y su demanda, a los otros gobernantes, de cumplir este compromiso. Un nuevo esfuerzo de colaboración genuina Norte-Sur.

Hay que recordar, sin embargo, que las crisis de la alimentación y ambiental son muy profundas. Y es importante clarificar bien qué es lo que necesita realmente el sur. Por ejemplo, los dirigentes africanos, deben mostrar su disposición a compromisos ciertos. Comprometerse activamente a responder a las prioridades de sus poblaciones, a promover el buen gobierno, a asegurar la transparencia total. Es importante que promuevan el marco correcto y adecuado para que esa cooperación definida por el norte sea efectiva y beneficiosa.

martes 21 de julio de 2009

Comentari del teòleg Leonardo Boff * sobre l’encíclica “Caritas in Veritate”


La nova encíclica de Benet XVI Caritas in Veritate, de 7 de juliol de 2009, és una presa de posició de l’Església enfront la crisi actual. El conjunt de les crisis que atenyen la humanitat i que contenen amenaces severes sobre el sistema de la vida i el seu futur demanaria un text profètic, carregat d’urgència. Però no és això que rebem, sinó una llarga i detallada reflexió sobre la majoria dels problemes actuals que van des de la crisi econòmica al turisme, de la biotecnologia a la crisi ambiental i a les projeccions sobre un Govern mundial de la Globalització. El gènere no és profètic: suposaria “una anàlisi concreta d’una situació concreta”, que possibilitaria envestir contra els problemes exposats en forma de denúncia-anunci. Però no és de la naturalesa d’aquest papa ser profeta. Ell és un doctor i un mestre. Elabora el discurs oficial del Magisteri.. La perspectiva no surt de baix, de la vida real i conflictiva, sinó de dalt, de la doctrina ortodoxa que difumina les contradiccions i minimatitza els conflictes. La tònica dominant no és d’anàlisi, sinó d’ètica, del que ha de ser.

Com no fa anàlisi de la realitat actual, extremadament complexa, el discurs magisterial es queda en termes de principis, equilibrista i es defineix per la seva indefinició. El subtext (o les entrelínies del text), remet a una innocència teòrica que inconscientment assumeix la ideologia funcional de la societat dominant. Ja es nota quan s’aborda el tema central —el desenvolupament— avui tan criticat per no tenir en compte els límits ecològics de la Terra. D’això no en parla gens l’encíclica. La seva visió és que el sistema mundial es presenta fonamentalment correcte. Existeixen disfuncions, però no contradiccions. Aquest diagnòstic suggereix la següent teràpia, semblant a la del G-20: rectificacions i no mudances, millories i no canvis de paradigma, reformes i no alliberacions. És el manament del mestre: “correcció”, no la del profeta:”conversió”.

Tot llegint el text, llarg i pesat, no podem deixar de pensar com li aniria bé al papa actual un poc de marxisme! Aquest, a partir dels oprimits, té el mèrit de desemmascarar les oposicions presents en el sistema actual, donar llum als conflictes de poder i denunciar la voracitat irreprimible de la societat de mercat, competitiva, consumista, gens solidària i injusta. Aquesta societat representa un pecat social i estructural que sacrifica milions d’éssers humans a l’altar de la producció per al consum sense límit. Això caldria que el papa denunciàs profèticament, però no ho fa. El text del Magisteri, olímpicament fora i per sobre de la situació conflictiva actual, no és ideològicament “neutral”, com pretén ser. És un discurs reproductor del sistema imperant, que fa sofrir tothom, especialment els pobres. I no és qüestió que Benet XVI vulgui o no vulgui, sinó de la lògica estructural del seu tipus de discurs magisterial. Per renunciar a una seriosa anàlisi critica, paga un preu alt d’ineficàcia teòrica i pràctica. No innova, repeteix.

I aquí perd una enorme oportunitat de dirigir-se a la humanitat en un moment dramàtic de la història, a partir del capital simbòlic de transformació i d’esperança, contingut en el missatge cristià. Aquest papa no valora com cal el nou Cel i la nova Terra, que poden ser anticipats per les pràctiques humanes; només coneix aqueixa vida decadent, per ella mateixa insostenible (el seu pessimisme cultural) i la vida eterna i el cel que encara han de venir. S’allunya així del gran missatge bíblic que conté conseqüències polítiques revolucionàries quan afirma que la utopia final del Regne de la justícia, de l’amor i de la llibertat només serà real a mida que es construeixin i s’anticipin, en els límits d’espai i temps històric, aqueixos béns entre nosaltres.

Curiosament —sense tenir en compte les frases piadoses afegides: per exemple, “Només mitjançant la caritat cristiana és possible el desenvolupament integral”— quan “s’oblida” el to magisterial, a la part final de l’encíclica, introdueix coses sensates com la reforma de l’ONU, la nova arquitectura econòmico-financera internacional, el concepte de Be Comú Mundial i la inclusió relacional de la família humana. Ens demanam ”quina quantitat d’anàlisi crítica —seguint paraules de Nietzsche— el Magisteri de l’Església és capaç d’incorporar”?


Leonardo Boff és autor d’Església, carisma i poder, publicat l’any 2005.

jueves 9 de julio de 2009

El Parlamento Catalán pasa por encima de la voluntad de 106.000 personas


Se bloquea la ILP sobre transgénicos
Esther Vivas

Finalmente, se ha consumado. Hoy, el Parlamento de Catalunya, por acuerdo de PSC, CIU y PP ha rechazado la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre trasngénicos impulsada por la campaña Som lo Que Sembrem. La ILP contra los transgénicos exigía la prohibición del cultivo de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en suelo agrícola, el etiquetado de los alimentos transgénicos, una moratoria al desarrollo de OGM y la investigación independiente de sus efectos sanitarios y ambientales. La ILP era un paso más del movimiento contra los transgénicos que desde hace años ha venido confrontándose a los intereses de las grandes empresas del sector y sufriendo la indiferencia, cuando no la criminalización directa, de la administración, las instituciones y los partidos gobernantes.

De nada ha servido que 106.000 personas, más del doble de las legalmente necesarias, hayan apoyado la iniciativa. De nada han servido las movilizaciones de estos últimos días, como la manifestación del pasado 28 de junio en Barcelona o la huelga de hambre impulsado por seis miembros de Som lo que Sembrem, instalados a escasos 50 metros del Parlament. Los intereses empresariales se han impuesto, una vez más, por encima de los intereses populares.

PSC, CIU y PP han demostrado, de nuevo, su complicidad y vínculos con el mundo empresial y con el poderoso sector de los “agronegocios” y de la industria agroalimentaria. No hace falta olvidar que Catalunya es uno de los territorios de la Unión Europea donde se cultivan más transgénicos. ERC e ICV, si bien han apoyado formalmente a la ILP, han optado por la posición cómoda de mirar para otro lado frente a la política del PSC, obviando que son socios de su gobierno, y han guardado un triste silencio cómplice durante todo el proceso. Desmarcarse hoy del PSC, cuando este pacta con CIU y PP, y seguir gobernando como si nada el día siguiente, no es creíble. Por omisión, ERC e ICV tienen también una gran responsabilidad en el bloqueo de la ILP. De nuevo, los límites de la izquierda de gestión quedan expuestos a los ojos de todo el mundo.

El Parlamento ha dado la espalda, una vez más (y, francamente, ¡ya estamos acostumbrados!) a los movimientos populares. Pero esto no podrá parar, y no ha de parar, a un movimiento que ha conseguido poner encima de la mesa el debate sobre los transgénicos, sensibilizar a miles de ciudadanos y ciudadanas de Catalunya y organizar un amplia campaña en contra de la industria de los agronegocios. Iniciativas como la impulsada por Som lo que Sembrem son necesarias para crear red y para organizar los movimientos desde abajo y debemos de seguir trabajando para su fortalecimiento, buscando también las confluencias entre las diferentes experiencias y campañas que se oponen a las políticas pro-empresariales, en un momento dónde la crisis ecológica, energética, económica y social contemporánea, pide respuestas globales y un cambio de paradigma.

Hoy más que nunca seguimos revindicando una Catalunya libre de transgénicos. Transgénicos fuera. Ni aquí ni en ninguna parte!

miércoles 8 de julio de 2009

G8: de Génova a L’Aquila

G8: de Génova a L’Aquila
Josep Maria Antentas y Esther Vivas



La cumbre del G8 en L’Aquila marca su regreso a territorio berlusconiano siete años después de la cumbre de Génova en julio de 2001, donde se escribió una de las páginas más significativas en la trayectoria del movimiento altermundialista. Hoy, fruto de las nuevas configuraciones económicas y geopolíticas, el G8 ha cedido protagonismo al G20 en los intentos de gestión de la crisis sistémica global por parte de los principales Estados. Pero no por ello deja de ser importante continuar denunciando sus políticas como están haciendo ya miles de personas en Italia.Las jornadas de Génova fueron el momento cumbre de la fase de crecimiento lineal del movimiento altermundialista después del Encuentro Ministerial de la OMC en noviembre de 1999 en Seattle que representó el inicio de un nuevo ciclo internacional de movilizaciones. Génova llegó poco después de la celebración del primer Foro Social Mundial de Porto Alegre, en enero de 2001, bajo la hoy ya famosa consigna de “otro mundo es posible”.

Los acontecimientos en esta ciudad italiana atrajeron la atención de millones de personas y de múltiples movimientos y luchas sociales de todo el planeta que se sintieron identificados con el mensaje de crítica radical a la globalización capitalista de unas protestas que vivieron como propias. Las masividad de las mismas, su radicalidad y el elevado nivel de confrontación entre los manifestantes y el poder marcaron la dinámica de unos días decisivos, donde el tiempo histórico pareció acelerarse de forma muy intensa. El asesinato del joven Carlo Giuliani por un disparo de la policía y el asalto policial a la escuela Díaz fueron los episodios más dolorosos de unas movilizaciones marcadas por una feroz represión. Habilitada como un lugar para dormir y reunirse por parte de algunos manifestantes extranjeros, la escuela Díaz se convirtió la noche del 21 de julio en escenario de una vendetta policial que dejaría tras de sí 63 heridos y decenas de arrestados, ocasionando un gran escándalo político y mediático.

Génova marcó el inicio de un fuerte periodo de protestas sociales contra el gobierno Berlusconi. Junto al altermundialismo, en esta nueva etapa los sindicatos mayoritarios, y en particular la CGIL, jugarían un rol importante, entrando en escena después de su clamorosa ausencia en la contracumbre del G8, con la convocatoria de varias huelgas generales y movilizaciones. En parte como resultado de este largo proceso, en abril de 2006 las fuerzas de centro-izquierda llegarían al poder, tras una muy ajustada victoria electoral frente a la derecha liderada por Berlusconi. Sin embargo, los dos años de gobierno Prodi dejaron tas de sí un triste balance en política económica, social y exterior, provocando desánimo, desmovilización y parálisis social... y allanaron el terreno para el regreso triunfal al poder de Il Cavaliere en abril de 2008.

En este breve periodo asistimos también a la autodestrucción de Rifondazione Comunista, uno de los componentes centrales de las movilizaciones de Génova y entonces una referencia de primer orden para amplios sectores de la izquierda anticapitalista europea. Abandonando su orientación movimentista y combativa, Rifonzadione optaría por subordinarse al centro-izquierda y participar en el gobierno Prodi.De su experiencia ha quedado una lección clara, validada también en tantos otros lugares: la colaboración subalterna con el centro-izquierda arrastra a las formaciones anticapitalistas hacia la derecha, las hace coresponsables de políticas contrarias a su propio programa, corta su vínculo con las luchas y acelera la descomposición de su base social.

Desde las jornadas de Génova hasta el estallido de la “gran crisis” de 2008, el recorrido seguido por el movimiento altermundialista y las resistencias a la globalización ha sido largo, difícil y lleno de sorpresas. Cambiar el mundo se ha revelado una tarea mucho más compleja de lo que imaginó, seguramente, buena parte de la nueva generación militante, la generación Seattle o la generación Génova, surgida en los albores del nuevo milenio. Poco después de los acontecimientos en la ciudad italiana los atentados del 11S en New York supusieron el inicio de un nuevo periodo internacional marcado por la "guerra global contra el terrorismo”.


La denuncia contra la guerra tomaría fuerza en el seno de la crítica a la globalización, dando paso al desarrollo del movimiento “antiguerra”, cuyo cenit fue la jornada internacional del 15F de 2003 en vísperas del comienzo de la invasión de Irak. A partir de entonces, entramos en una nueva fase marcada por una pérdida de centralidad de las movilizaciones altermundialistas y de su capacidad aglutinadora así como de mayor dispersión de las luchas sociales. Éstas han seguido en ascenso pero de forma muy desigual y experimentando dificultades considerables en el caso de la Unión Europea.

La crisis contemporánea no ha hecho más que reafirmar la pertinencia y la validez de una crítica radical al capitalismo global y plantea con fuerza la necesidad de traducir el malestar social en movilización, autoorganización por abajo y desarrollo de nuevos proyectos alternativos. Ante esta cumbre del G8 en Italia, la memoria de las jornadas de Génova debe servirnos como estímulo para seguir preparando las resistencias internacionales a los intentos que la crisis la paguemos todas y todos.

*Josep Maria Antentas y Esther Vivas son miembros de Izquierda Anticapitalista y de la redacción de Viento Sur.

martes 7 de julio de 2009

Los residuos del golpismo en América latina (Paco Vera)


Nunca antes en la larga historia del golpismo militar en América Latina, se había visto un repudio mundial tan unánime como el que ha sucedido contra el derrocamiento del presidente constitucional José Manuel Zelaya Rosales, en Honduras. Como nunca antes había hecho, la Asamblea General de la Naciones Unidas se reunió de urgencia para aprobar una condenatoria a un golpe.

Nunca, ni siquiera cuando el golpe más brutal de todos, el perpetrado contra el presidente de Chile, Salvador Allende, en 1973. Tampoco la OEA (Organización de Estados Americanos) se pronunció en los años 60y 70 del pasado siglo contra la cadena de golpes en Bolivia y en Argentina. Así como tampoco se hizo cuando el golpe fascista de abril 2002 contra el presidente Hugo Chávez, en Venezuela. Sin duda alguna, una nueva era se percibe en las relaciones y los lenguajes entre los países y los pueblos del mundo, de manera evidente y con carácter propio en la América Latina, donde se plantea cada vez más claramente que las relaciones internacionales han de fundamentarse sobre bases inequívocas de respeto, justicia, libertad y solidaridad, valores fundamentales de la democracia.

Ante el golpe faccioso en Honduras, la OEA ha aprobado una enérgica declaración que no sólo demanda la restitución incondicional e inmediata de Zelaya a la presidencia, sino que no reconoce a ningún otro gobierno de ese país. La OEA ha dado un ultimátum de 72 horas al gobierno de facto, tiempo que se cumple el próximo sábado día 4 de julio y en caso que el grupo golpista subsista en su actitud, la OEA suspenderá a Honduras como miembro de esa organización hemisférica de países, quedando totalmente aislada del continente, pudiendo la OEA por su carta de principios tomar otras decisiones más radicales y imprevisibles consecuencias.

Nunca más, han declarado los países americanos reunidos en Nicaragua, se aceptará un golpe de Estado ni una dictadura, sólo la voz y el voto de los pueblos en libre ejercicio democrático están llamados a decidir sobre sus gobiernos.

Para los analistas políticos, el papel jugado por los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América) durante la reunión de la OEA el pasado junio en San Pedro Sula (Honduras) reconociendo y reparando la afrenta a Cuba hecha en el año 1962, ha sido también decisiva para esta unánime reacción frente al golpe militar en Honduras, golpe que como se sabe ha sido propiciado por los terratenientes de ese país y en especial por los empresarios, hondureños y norteamericanos, de los medios de comunicación privados de ese país centroamericano.

Además de los pronunciamientos de la ONU y de la OEA, ha habido otros que han sido determinantes. El Consejo Presidencial de la ALBA fue el más contundente por, además de condenar el golpe y exigir la inmediata incorporación del presidente Zelaya a la jefatura de gobierno, decidir el retiro del personal diplomático de sus países en Honduras, es decir, nueve países han retirado a sus embajadores en Tegucigalpa. Por su parte los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, Francia, Italia y México han llamado a sus embajadores a consulta. El SICA (Sistema de Integración Centro Americano) ha decidido el bloqueo de todos los acuerdos económicos, comerciales, culturales, etc. con Honduras mientras el presidente Zelaya esté fuera del Gobierno. La UNASUR también ha declarado su condena al golpe. Así mismo el CARICOM, el MERCOSUR, el Grupo de Rio, Fiscales Generales del Instituto Iberoamericano de Ministerios Públicos, además de las declaraciones de los Jefes de Estado, incluido el presidente de los EE.UU. Barack Obama quien además de condenar el golpe ha decidido suspender la cooperación militar con Honduras. Los presidentes de los países de la Unión Europea también han condenado el golpe y han tomado diferentes medidas. El BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y el Banco Mundial han decidido también congelar la cartera de créditos que tenía abierta Honduras hasta tanto se restituya el orden constitucional en la país.

Internamente, los ejecutores del golpismo en Honduras han silenciado los canales de televisión TV 8 y 36 y las emisoras de radio Globo y Progreso, por informar sobre la situación del país durante el golpe y sobre las movilizaciones de pobladores, trabajadores, campesinos, estudiantes y maestros a lo largo y ancho del país, repudiando el golpe, exigiendo el retorno a la democracia y propiciando marchas hacia Tegucigalpa, la capital, para estar allí presentes cuando Manual Zelaya regrese y retome su puesto de presidente del gobierno nacional.

En Honduras el pueblo ha reaccionado desde al primer momento en que se ha enterado del golpe militar, a pesar del silencio de los medios de comunicación privados, cerebros del golpe, y lo ha hecho constituyendo un Frente de Resistencia Popular, haciendo largas marchas, soportando una despiadada represión, levantando barricadas en la ciudad capital y en otras ciudades del país, resistiendo la embestida represiva del ejército y de la policía del sistema. TeleSur, la única televisión que ha transmitido al mundo los sucesos, trabajando casi clandestinamente en el país, por la persecución del ejército, ha podido mostrar la realidad de la reacción popular y la represión la cual ha producido muertos y centenares de detenidos. No se puede precisar la cantidad de muertos y detenidos por cuanto las autoridades golpistas impiden el acceso a esa información.

El repudio mundial al golpe fascista militar y de derechas al gobierno democrático y constitucional en Honduras, y las protestas de los pobladores de las ciudades y del campo hondureño, no podrá resistirlo el gobierno de facto que los grandes capitales han cocinado en ese país, en complicidad con una corrompida Asamblea Nacional y una Corte Suprema de Justicia supeditada a los grupos de poder. José Manuel Zelaya Rosales dice que viajará a Honduras en los próximos días, mientras el gobierno del golpe dice que ha impartido una orden de arresto por fugitivo. Es imperioso que más pronto que tarde la democracia en Honduras se restituya, que pare la represión contra el pueblo y que América Latina haya dado un paso más hacia su consolidación democrática.

Paco Vera

jueves 2 de julio de 2009

Transgénicos, ni aquí ni en ningún lugar



Miles de personas en la manifestación anti-transgénicos en Barcelona
Esther Vivas



Cataluña es una de las zonas de la Unión Europea donde se cultivan más transgénicos. Variedades de maíz, como el Mon 810, que están prohibidas en otros países como Francia, Austria, Grecia, Alemania, Suiza, Hungría y Rumania se conrean aquí. Sólo hay que mirar los datos: el año 2008 se cultivaron en el Estado español unas 80 mil hectáreas de maíz modificado genéticamente, la mayor parte en Cataluña. Para denunciar estos hechos y exigir que "queremos una Cataluña libre de transgénicos", este sábado 28 de junio más de cuatro mil personas han salido a la calle para decir “ya basta”.

El pasado mes de febrero se presentó a trámite en el Parlamento de Cataluña una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), a propuesta de la campaña Somos lo que sembramos, que había recogido en un año 106.000 firmas, más del doble de las necesarias para impulsar una ILP, con un amplio apoyo y movilización popular. La ILP contra los transgénicos exigía la prohibición del cultivo de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en suelo agrícola, el etiquetado de los alimentos transgénicos, una moratoria al desarrollo de OGM y la investigación independiente de sus efectos sanitarios y ambientales. Pero posteriormente los grupos parlamentarios de CiU, PSC y PP presentaron enmiendas a la totalidad contra esta iniciativa.

Intereses privados

Una vez más la respuesta de los partidos políticos hegemónicos a la movilización social ha sido girar la espalda a las demandas de amplios sectores anteponiendo los intereses privados de la industria agroalimentaria y pro-transgénica. Frente a la crisis social, económica, ecológica y alimentaria, el supuesto "gobierno de izquierdas" opta por apoyar a la empresa privada, salvar a los bancos y a empresarios, promover una agricultura intensiva, industrial, drogodependiente y deslocalizada. ¿Sin embargo, qué pasa con nuestra alimentación? ¿En manos de quién está? ¿A quien pertenece la tierra, el agua y las semillas? Nosotras queremos un mundo rural vivo, poder decidir qué comemos, quién lo produce y cómo. Exigimos el derecho a la soberanía alimentaria.

Y mientras PSC, CiU y PP hacen frente común para silenciar la opinión de miles de personas vetando el debate en el Parlamento. ¿Qué hacen sus socios de gobierno? ¿Las supuestas fuerzas de izquierda, ERC y Iniciativa por Catalunya-Verds? ¿Pueden éstos continuar siendo socios de un gobierno social-liberal y pro-transgénico? ¿Cómo se puede defender y justificar desde posturas supuestamente "ecologistas", ya no sólo la privatización de la educación pública (LEC y Plan Bolonia), de la sanidad, de parques y jardines (en Barcelona), la represión a los movimientos sociales (recordemos a los compañeros y compañeras contra Bolonia que ahora enfrentan varios procesos judiciales), sino también el actual modelo de agricultura transgénica?

Huelga de hambre

Este próximo 2 de julio se debatirá en el Parlamento de Cataluña si tira adelante el veto a la ILP contra los transgénicos. Cuatro miembros de Somos lo que Sembramos al acabar la manifestación han iniciado una huelga de hambre para exigir que se escuche la voz de estas 106.000 personas que dijimos “ya basta” a los transgénicos y que se cree una ponencia que trabaje la propuesta de Ley. El debate está encima de la mesa y nosotras lo tenemos muy claro, como decía la ganadera ecológica Assumpta Codinachs al acabar la manifestación: "Hoy más que nunca Somos lo que sembramos".

miércoles 1 de julio de 2009

Honduras: que nada pueda cambiar (Gustavo Duch)

HONDURAS: QUE NADA PUEDA CAMBIAR
—Gustavo Duch—



Parece que ahora ya tenemos la información precisa. Pero hasta hace unos pocos días la situación que atravesaba Honduras se nos presentaba, en la mayoría de medios de comunicación, bajo un único prisma. Ese enfoque cansino que todo lo interpreta con los adjetivos habituales de chavismo, populismo, apego al cargo, etcétera. La crueldad que significa un golpe de Estado, los recuerdos que trae ver a los militares tomando los espacios ciudadanos y políticos y algunas evidencias han desmontado buena parte de ese discurso ideológico, y se ha abierto espacio a otras lecturas. Un discurso que sólo puedo entender desde la reacción a cualquier movimiento fuera de lo 'políticamente correcto'. O lo que es lo mismo, contrario de antemano a cualquier soplo de aire que pueda mover un paisaje donde estamos cómodamente instalados.

Mientras nos inundaban con imágenes de Evo Morales o Hugo Chávez del estilo 'que viene el coco, que viene el coco' se olvidaron de explicarnos elementos clave. Por un lado, que el ciertamente errático Gobierno de Zelaya decidió mirar hacia el campo, a las organizaciones sindicales, a las organizaciones indígenas y romper con el modelo de libre mercado que se promueve desde EE UU (sustentado en el llamado Acuerdo de Libre Comercio de las Américas), no por capricho, no sólo por el petróleo de Venezuela, sino porque son muy negativas las consecuencias que estos acuerdos provocan sobre las clases más humildes de los países latinoamericanos que los firmaron. Que se lo pregunten por ejemplo a las familias campesinas de México. Por otro lado, se ha informado repetidamente sobre la supuesta inconstitucionalidad de la propuesta de consulta de Zelaya, pero es difícil leer que el tal Micheletti, ascendido a presidente interino, logró imponer su candidatura como precandidato a la presidencia de República en las primarias celebradas el invierno pasado, aun cuando por la ley hondureña está establecido que ningún presidente del Congreso Nacional -asiento que ocupaba Micheletti- podría postularse a dicho cargo. Elecciones para la presidencia que perdió, presidencia que con los votos de los carros blindados ahora ocupa.

Discursos, decía, que se sostienen sobre los mismos cánones que están detrás del golpe de Estado. ¿Qué preocupación existe ante la propuesta de consulta del presidente Zelaya para iniciar un proceso de renovación de la Constitución de Honduras? Pánico a que las cosas puedan cambiar y perder así el poder que durante muchos años han controlado y ha permitido a una rancia oligarquía agroexportadora seguir en la cima, sin importar las desigualdades o injusticias sociales derivadas. Por ello desplegaron inicialmente una serie de ardides legales para impedir, como fuera, la consulta popular pero -para mayor seguridad y para que nada se nos escape- solventaron, con el secuestro del presidente y la canciller del país, el golpe de Estado y manteniendo a la población en estado de sitio y bajo dura represión. Más allá de la opinión que podamos tener de la gestión de Zelaya y de cómo aborda los procesos que quiere abrir, no confundamos las cosas, todo es pura resistencia a la pérdida de poder.

¿Y qué es lo que debería cambiar? Si hablamos de Honduras, como cualquier otro país con una base económica fundamentada en la vida rural, el dato más significativo suele ser la distribución de la propiedad de la tierra. Aproximadamente tenemos que unas 125.000 familias no tienen acceso a la tierra y, junto con unas 80.000 familias que tienen menos de una hectárea, suman un total de 200.000 familias campesinas (casi la mitad de la población rural de Honduras) que se encuentran en condiciones, lógicamente, muy precarias de vida. En cambio tenemos que sólo un 1,6% del censo rural dispone a sus anchas del 40% de los mejores suelos agrícolas hondureños.
Pero tan claras parecen la cosas que después de muchos años nos encontramos con una condena internacional unánime y generalizada al golpe de Estado, lo cual a quien hubiera echado cálculos y réditos de estas maniobras le tiene que estar preocupando. Zelaya será restituido. El pueblo hondureño, como me decía ayer el líder campesino Rafael Alegría frente al Palacio de Gobierno (aún sabedor de que sobre él recae una orden de aprensión) defenderá su soberanía, y los procesos de cambio abiertos en otros países de Latinoamérica, como Paraguay, Bolivia o Ecuador, saldrán fortalecidos.

Gustavo Duch Guillot