martes 15 de diciembre de 2009

Tercer aniversari(o) de la Llibreria Icaria!!

Benvolguts amics i amigues:

Enguany la llibreria Icaria farà tres anys. Tres anys, des del barri de Sant Pere, des del "Forat de la Vergonya" oferint-vos un espai per al pensament crític i les propostes transformadores. I també, és clar, oferint-vos llibres i més llibres de les nostres especialitats: relacions nord-sud, ecologia, gènere, moviments socials i un univers de propostes i dissidències amb l'objectiu de criticar i canviar la realitat.

Ens agradaria compartir amb vosaltres aquest aniversari, i la nova distribució de la llibreria, i per tant us convidem a celebrar-ho amb nosaltres el dissabte 19 de desembre a les 18h; la trobada, com no podia ser a un altre lloc, és a la llibreria (c/arc de sant Cristòfol 11-23). Farem un petit berenar, brindarem amb cava i us oferirem un obsequi.

Per altra banda tenim també altres novetats que us poden interessar:

Per als clients de la llibreria:

• Carnet amb un 5% de descompte per als clients habituals de la llibreria.

Per als clients web:

• Butlletins quinzenals de novetats editorials i d'activitats (tan sols registrant-se a la web de la llibreria).
• Obsequis, cortesia de l’editorial Icaria, i ofertes puntuals (costos d'enviament gratuïts a partir dels 50€...) dels quals informarem als butlletins.

Per a col·lectius, organitzacions i entitats:

• Ofertes especials a grans comandes de llibres (a partir de 200€).

• Cerques bibliogràfiques de diversos temes: Sobirania alimentària, ecologia, relacions nord-sud, cooperació, gènere, transformació social.

Finalment només desitjar-vos bones festes i esperar veure-us el dia 19 de desembre a les 18h.

Salut.

Llibreria Icaria.




Renfe
Estació ARC DE TRIOMF


Busos
17, 19, 39, 40, 41, 42, 45, 51, 141 i B25


Metro
L-1 (vermella): Estacions ARC DE TRIOMF (Sortida Avda. de Vilanova) i URQUINAONA (Sortida Jonqueras). L-4 (groga): Estacions URQUINAONA (Sortida Jonqueras) i JAUME I (Sortida Via Laietana).

jueves 10 de diciembre de 2009

Solidaridad con Aminatou Haidar - Carta de José Saramago



Querida Aminatu Haidar,

Si estuviera en Lanzarote, estaría contigo.

Y no porque sea también un militante separatista, como te ha definido el embajador de Marruecos, sino precisamente por todo lo contrario: creo que el planeta es de todos y todos tenemos derecho a nuestro espacio para poder vivir en armonía.

Creo que los separatistas son los que separan a las personas de su tierra, la expulsan, tratan de desarraigarla para que, siendo algo distinto a lo que son, unos alcancen más poder y los otros pierdan su propia estima y acaben siendo engullidos por la sinrazón.

Marruecos con El Sahara incumple todas las normas de buena conducta. Despreciar a los saharauis es la demostración de que la Carta de los Derechos Humanos no se ha instalado en la sociedad marroquí, que no protesta con lo que se le hace al vecino, y es, sobre todo, la evidencia de que Marruecos no se respeta a sí mismo: quien está seguro de su pasado no necesita expropiar al de al lado para expresar una grandeza que nadie nunca reconocerá. Porque si el poder de Marruecos acaba doblegando a los saharauis, ese país, admirable por otras cosas, habrá obtenido la más triste victoria, una victoria sin honor, sin brillo, levantada sobre la vida y los sueños de tanta gente que quería vivir en paz en su tierra y con sus vecinos para, todos juntos, hacer del continente un lugar más habitable.

Querida Aminatu Haidar,

Has dado un ejemplo valioso que en todo en mundo se reconoce. No pongas en riesgo tu vida porque te quedan por delante muchas batallas y eres necesaria.

Tus amigos, los amigos de tu pueblo, tomaremos el relevo en los foros que sean necesarios.

Al Gobierno de España le pedimos sensibilidad.
Contigo, con tu gente.

Ya sabemos que las relaciones internacionales son muy complejas, pero hace muchos años que se abolió la esclavitud para las personas y para los pueblos. No se trata de humanitarismo: las resoluciones de Naciones Unidas, el Derecho Internacional y el sentido común están de un lado, y en Marruecos y en España se sabe.

Dejemos que Aminatu regrese a casa con el reconocimiento de su valor, a las claras, porque son personas como ella quienes dan personalidad a nuestro tiempo, y sin Aminatu todos seríamos más pobres.

Aminatu no tiene un problema, lo tiene Marruecos. Y puede resolverlo, tendrá que resolverlo y no solo para una mujer frágil, sino para todo un pueblo que no se rinde porque no puede entender ni la irracionalidad ni la voracidad expansionista, propia de otros tiempos y de otro grado de civilización.

Un abrazo muy fuerte, querida Aminatu Haidar.

José Saramago

miércoles 9 de diciembre de 2009

350 MINUTS CONTRA EL CANVI CLIMÀTIC (dissabte 12)




Dissabte 12 de desembre de 2009 a partir de 12h. jardins de l’Horta de Sant Pau, C. Tapies, al final de la Rambla del Raval

Coincidint amb la Cimera sobre el clima que està tenint lloc a Copenhaguen i seguint la jornada mundial d'Acció Global convocada arreu del món per a aquesta data, la Campanya "El Clima no Està en Venda" ha convocat una jornada d'acció de 350 minuts per la Justícia Climàtica (fent referència als 350 ppm de CO2 màxims a emetre a l’atmosfera) al centre de Barcelona.

S’iniciarà a les 12 h. als Jardinets de Sant Pau del Camp (Raval) amb una cercavila fins a FECSA al Paral·lel amb cassolada, i parlaments, seguit d’un dinar popular a (Jardinets de Sant Pau del Camp) , i una sobretaula amb concerts, actuacions artístiques, i parlaments dels diferents col·lectius. Es disposarà un tapís per imprimir les mans de totes aquelles persones que demandin un acord just, vinculant i transformador a la cimera de Copenhaguen.

La jornada es clourà a les 17.50’ h. amb una encesa d'espelmes per recordar les víctimes actuals i evitar les futures del canvi climàtic. L'objectiu de l'acte és organitzar una diada on totes les lluites ambientals i socials que han recorregut la geografia catalana els últims anys puguin retrobar-se per dir la seva sobre com cal combatre en concret, ara i a casa nostre, el canvi climàtic i dir alt i clar que les polítiques dels governs català i espanyol no només són del tot insuficients per aturar-lo, sinó que amb els plans d’energia, d’infraestructures del transport, de residus i d’abandonament de l’agricultura tradicional augmenten les emissions de gasos causants de l’efecte hivernacle, a més de cedir sistemàticament davant la pressió dels poders fàctics empresarials especialment les empreses de generació elèctrica, del sector alimentari global, petrolieres i de materials de la construcció que son les que més CO2 emeten, amb uns plans de comerç d’emissions que augmenten el deute ecològic, les desigualtats entre països rics i pobres sense ser cap aposta per capgirar el sistema actual de producció i consum que és la causa de l’escalfament global del planeta i de la crisi socioambiental.

Hermann Scheer, Copenhagen y las energías renovables

No hay mejores fechas —Cimera de Copenhage— para colgar aquí un vídeo y una entrevista que se han realizado en las últimas fechas a uno denuestros autores, Hermann Scheer.

El vídeo se gravó en las jornadas sobre cambio climático acaecidas en el CCCB, y la entrevista se publicó en La Contra de La Vanguardia.



***


El Papa Solar, ironiza la prensa alemana; Comandante Solar, le apodó Fidel Castro: Scheer es el gran pionero, pero no sólo de las energías renovables –ahora hay muchos oligopolistas enganchados a ese carro–, sino de que cada familia y cada fábrica invierta en su propia central energética y la amortice vendiendo su energía sobrante a la red. Scheer cree en el mercado –el de verdad– y quiere convertirnos a todos en empresarios de la energía. Lo defiende en Autonomía energética (Icaria) y en el Bundestag con ilusión y política de la buena, de la que mejora día a día la vida de las personas, ¿o es que a ustedes no les gustaría cobrar en vez de pagar el recibo de la luz? Pues es posible.


Usted puede producir su propia energía en su casa, y en Alemania, además, ganar dinero vendiendo a la red la que le sobre.

¿Cómo?
Usted solo o con socios monta su propia central de energía en su vivienda, su comunidad o su fábrica. Se la instala en días y a los siete años habrá amortizado esa inversión y ganará dinero al venderla a la red.

¿Cuánto cuesta montarse esa central?
Serán mucho más baratas en poco tiempo porque la Volkswagen ya está fabricándolas y vendiéndolas por miles –tiene programadas 100.000yha vendido 20.000 en dos meses–, y cuando se fabriquen aún más masivamente se abaratarán más. Ahora le costaría unos 30.000 euros lo más sencillito.

¿Y si luego las eléctricas no me compran la energía que me sobra?
Por eso en el 2000 defendí, y promulgamos, la ley de Energía Renovable que obliga a las grandes eléctricas a comprarte tu energía sobrante aunque seas pequeño productor.

No creo que les guste el trato.
Tiene usted instinto político: por eso mismo la soberanía popular ha tenido que obligarles a aceptar lo que es bueno para todos, que es que cada una de nuestras comunidades o fábricas genere su propia energía renovable y les venda la sobrante.

Eso cambiará muchísimas otras cosas.
Estamos creando un auténtico mercado de la energía –muchos vendedores y compradores–
y no el oligopolio insostenible –cuatro eléctricas cobran el recibo de millones de
consumidores– que sufríamos hasta ahora.

Pero la renovable aún no es suficiente para las grandes fábricas.
¡Falso! En Alemania, las grandes fábricas ya tienen o proyectan sus propias centrales energéticas y al mismo tiempo está despegando una industria de fabricación en masa
de “kits de producción energética individual”, que va a ser a la energía lo mismo que
el PC a la informática. ¡Y ya verá la Seat!

Aún necesitamos grandes centrales.
De nuevo falso: quítese las gafas del viejo sistema centralizado de generación eléctrica y olvídese de esa propaganda desalentadora de los lobbies y verá que descentralizarla es más rentable, democrático, limpio y eficiente. Recuerde que la electricidad en sus inicios la generaba cada uno y después la lógica del combustible fósil obligó a centralizar la generación que hoy es oligopolio.

Las renovables no son nada nuevo.
Está claro, pero lo que pretende ahora el oligopolio de las cuatro eléctricas alemanas(en España tienen otro) es meter la generación de energía renovable en el viejo esquema centralizado de la energía fósil. En vez de pozos de petróleo, ahora plantan molinos y placas y controlan la generación, la red y la venta. Por eso se han inventado lo de la gran central solar del Sáhara.

¿Por qué?
Porque la Volkswagen y la gran industria ven el negocio de producir su propia energía
y de vender los generadores y les están dando la espalda. Esa gran “central” sahariana les permitiría seguir teniéndolo.

¿Se adaptarán para seguir cobrando?
No, porque la energía renovable fluye en cualquier rincón del planeta: es absurdo
centralizarla y cobrarla. Y lo saben.

¿Tan malo es el esquema actual?
Lo que se extrae de puntos concretos se transporta en una red internacional: es ineficaz, insostenible y ruinoso: es carísimo; hay fugas en todos los oleoductos, por no hablar del coste ecológico, social y estético de los petroleros gigantescos; las redes de alta tensión, dañinas para la salud y el paisaje, los gasoductos por zonas conflictivas...

¡Qué nos va a contar!
Por eso va a suceder como con el ordenador personal o el móvil, a los que al nacer se les calculó que tardarían décadas en popularizarse y ya ve: la generación privada y descentralizada de energía renovable es demasiado buena para que no sea un boom. Todo el mundo querrá su central y en pocos años será tan vulgar como un PC y un móvil.

¿Se unirán producción y consumo?
Y desaparecerán los gastos de transporte, las fugas y el coste del monopolio.

¿Qué dicen E-ON y RWE...?
RWE me ha denunciado por promover... ¡la desindustrialización de Alemania! Y el presidente de la patronal alemana me acusa de engañar a la gente con tonterías.

Supongo que no le dejó sin respuesta.
Le recordé que cuando él era presidente de IBM aseguró que el futuro eran los grandes
ordenadores centrales... ¡Y luego perdió el cargo porque los PC arrasaron!

El kilovatio renovable es más caro.
Porque el kilovatio fósil del gas, carbón o petróleo no incorpora a suprecio lo que contamina: cuando lo incorpore, será inviable.

¿Cómo lograrán que lo incorpore?
Habría que retirar todos los impuestos a la generación de energía y dejar sólo uno que gravara la contaminación causada. Ese sería el espaldarazo definitivo a la proliferación de las centrales de generación privadas –en Alemania ya hay instaladas más de cien mil– en Europa. Una nueva era.

En Copenhague no hablan de eso.
Porque parten del esquema centralizado fósil: creen que el cambio a renovables implica un “coste” y pasan días regateando entre países para asumir el mínimo posible cuando, en realidad, la descentralización de la generación energética puede ser ya un negocio, pero ahora para todos.

LLUÍS AMIGUET

viernes 4 de diciembre de 2009

Diez años de resistencia global ( y II parte)

“Queda un tejido muy vivo de resistencias”





Entrevista a Esther Vivas, diez años después de la ‘batalla de Seattle’Esther Vivas (Sabadell, 1975), del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universidad Pompeu Fabra, acaba de publicar junto con Josep Maria Antentas Resistencias globales. De Seattle a la crisis de Wall Street (Editorial Popular), una crónica del movimiento antiglobalización vivida en primera persona desde sus orígenes.

¿Qué representó Seattle?
Fue el punto de inflexión de las resistencias a la globalización neoliberal. Convergieron varios actores (sindicalistas, jóvenes, etc.) y marcó el imaginario colectivo y de movilización. Pero no surgió de la nada. El zapatismo se levantó ya en 1994 contra el Tratado de Libre Comercio uniendo la lucha local con la global.

¿Qué victorias ha conseguido el movimiento antiglobalización?
La reunión de Seattle fracasó, se logró parar el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI)... Pero ha habido dificultades en conseguir victorias concretas porque las resistencias aumentaron, pero también la intensidad de las políticas que combatíamos. El mayor éxito ha sido el descrédito de las instituciones internacionales que fueron artífices del modelo de globalización capitalista. Ahora vivimos una crisis sistémica que da la razón a lo que decía el movimiento hace ya tanto tiempo.Las instituciones han asumido algunos de vuestros postulados.

¿No es también un éxito?
Lo que ha habido es un intento de cooptar parte de nuestro discurso para legitimar sus prácticas. Dan respuestas de maquillaje, que no buscan cambios, sino retoques básicamente de imagen. Cada gran cumbre es un ejemplo: hay grandes declaraciones sobre la pobreza u otras cuestiones, pero sin repercusión práctica. Son palabras vacías.

¿El movimiento sigue existiendo como tal?
En 2004, después de las grandes movilizaciones contra la guerra de Irak que no lograron pararla, las luchas se nacionalizaron y localizaron: centrándose en los asuntos más cercanos y concretos, sin perder la perspectiva global. Quizá es menos visible, pero ha quedado un tejido muy vivo de resistencias, con prensa alternativa, economía solidaria y otras fórmulas que tienen su origen en lo que pasó en Seattle.

¿Pero estas redes son reactivables para movilizaciones masivas?
Sí porque el tejido es fértil y se han conservado espacios de referencia como el Foro Social Mundial, pese a sus debilidades.

¿Cuál es la relación con la política de partidos?
En la primera etapa primaba la visión que aspiraba a cambiar el mundo sin tomar el poder. Pero se vio que el movimiento per se tiene grandes limitaciones. Ahora está más claro que existe la necesidad de actuar también políticamente.

Entrevista realizada por Pere Rusiñol en Público, 29/11/09.

jueves 3 de diciembre de 2009

Diez años de resistencia global (I parte)

De Seattle a la crisis global
Josep Maria Antentas y Esther Vivas




Hace diez años, las protestas en Seattle durante el Encuentro Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sacudían al mundo, marcando la abrupta irrupción de lo que se conocería como movimiento “antiglobalización”. La crítica a la globalización, aunque poco visible para el gran público, sin embargo venía ya de lejos, teniendo su inicio simbólico con el alzamiento zapatista del 1 de enero de 1994. El décimo aniversario de Seattle llega en vísperas de la Cumbre Mundial del clima en Copenhaguen. La movilización para ambas citas tiene una lógica diferente. En la primera se buscaba bloquear las políticas de una institución cuya legitimidad era contestada. En la segunda se intenta forzar la adopción de medidas reales frente al cambio climático. Pero detrás subyace la misma preocupación: la imperiosa necesidad de un cambio de modelo.

Con la irrupción de la ola “antiglobalizadora” miles de personas se identificaron con las protestas emergentes y tuvieron la sensación de formar parte de un mismo movimiento y compartir unos objetivos comunes. Parecía que cada vez más sectores empezaban a ver sus problemas concretos desde una óptica global y a percibirlos, difusamente, como parte de un proceso más general. El lanzamiento del Foro Social Mundial permitió la afirmación de un espacio simbólico de convergencia de las solidaridades y de un referente de las luchas sociales. Su eslogan Otro mundo es posible se convirtió en el símbolo del renacer del cuestionamiento del orden existente y de las expectativas de cambio social. Atrás quedaban las tesis del “fin de la historia” y la codificación del neoliberalismo como la única política y visión del mundo posibles.

Las protestas “antiglobalización” significaron el retorno de la movilización social, pero remontando desde niveles muy bajos, después del apogeo neoliberal a comienzos de los noventa. Consiguieron canalizar el malestar frente al neoliberalismo y contribuir a su erosión en el terreno simbólico e ideológico. El movimiento desgastó la legitimidad de las instituciones internacionales, pero apenas obtuvo victorias significativas. Forzó cambios de discurso, medidas retóricas y poco más, pero no transformaciones de fondo, ni la parálisis de la lógica imperante, debido a la muy desfavorable correlación de fuerzas existente a escala global. Después de un primer gran periodo marcado por la centralidad y visibilidad de las protestas “antiglobalización”, primero, y “antiguerra”, después, las luchas sociales tendieron hacia una mayor dispersión y fragmentación. La imagen de un movimiento internacional coordinado, que actuaba como polo de atracción y de referencia, desapareció. Éste afrontó una fuerte crisis de perspectivas, y crecientes dilemas estratégicos, a medida que el impulso inicial se agotaba.

El proceso del Foro Social Mundial perdió impacto, influencia y utilidad concreta aparente. Una vez pasado el efecto novedad el interés por él decreció, y experimentó tendencias a la rutinización y al alejamiento respecto a las luchas sociales, debido a la pérdida de empuje del movimiento por abajo. Sigue siendo, sin embargo, el espacio de confluencia internacional más amplio y reconocido, y una palanca de referencia que puede permitir nuevos saltos en el futuro.

La pérdida de visibilidad del movimiento no significó un retroceso de las luchas sociales, pero sí el fin de una cierto optimismo “antiglobalizador” nacido tras Seattle. En términos generales, las luchas sociales en estos últimos años han tenido una lógica globalmente defensiva y no han conseguido victorias que permitieran acumular fuerzas sólidamente y romper su carácter discontinuo e inestable. La excepción ha sido América Latina donde la crisis del modelo neoliberal ha sido profunda y el ascenso de los movimientos populares significativo, aunque la situación en el continente permanece incierta.Cambiar el mundo se ha rebelado en estos diez años como una tarea mucho más difícil de lo que imaginaron la mayoría de los manifestantes de Seattle. El movimiento se ha ido confrontando a nuevas pruebas y retos. Si al comienzo dominaba la sensación que el movimiento social se bastaba por sí sólo, progresivamente ha ido emergiendo, de forma débil y no siempre coherente, los limites del “movimentismo” y la necesidad de avanzar también en la articulación de una referencia política ligada a las luchas. Las visiones respecto al Estado y al poder político se han ido haciendo más complejas, a medida que se constataban las dificultades de las luchas sociales, se hacía frente a una derecha a la ofensiva desde el poder en muchos países, y entraban en escena las experiencias latinoamericanas, con sus límites y contradicciones.Una década después de Seattle la situación es muy paradójica. Ante el fracaso del actual sistema, sintetizado en la “gran crisis” que estalló el año pasado, las razones del movimiento “antiglobalización” se han mostrado plenamente pertinentes. Posible o no, otro mundo se antoja más necesario que nunca. Pero la distancia entre fines y medios es abrumadora. Y la capacidad para traducir malestar en organización y acción colectiva se ha mostrado débil y discontinua.La crisis actual tiene distintas salidas posibles y su desenlace permanece abierto. En palabras del filósofo Daniel Bensaïd “la cuestión es saber a qué precio, y a costa de quién, puede ser resuelta. La respuesta no pertenece a la crítica de la economía política, sino a la lucha de clases y a sus actores políticos y sociales”. Ahí es donde entran los retos presentes y futuros de los movimientos sociales.


*Josep Maria Antentas y Esther Vivas son autores del libro Resistencias Globales. De Seattle a la crisis de Wall Street (Editorial Popular).
**Artículo en Público, 30/11/09.

martes 1 de diciembre de 2009

Elias Khouri a L'hora del Lector

Tenim el plaer de presentar-vos el vídeo del programa de L'hora del Lector on s'entrevista a Elias Khouri, autor de El viaje del pequeño Gandhi, que Icaria ha publicat recentment. Desitjem que us agradi l'entrevista, i, clar, el llibre!