sábado, 27 de febrero de 2010

Dos artículos recomendables

Os recomendamos la lectura del artículo de Juan Hernández Vigeras "Los paraísos fiscales de Sarkozy o el poder de la banca suiza" en el que se informa del gran fraude en la publicación de las listas de territorios considerados paraísos fiscales que llevan a cabo gobiernos como el francés y organismos internacionales como la OCDE:

*

También os invitamos a leer el manifiesto de la plataforma de movimientos sociales ante la crisis en el estado español. Movimiento que, desde la oposición a la interpretación de las causas de la crisis sistémica actual que ofrecen los poderes políticos y económicos, trata de dar alternativas de construcción de ciudadanía social y política, y lucha para que la crisis la paguen los que la han causado y no los trabajadores, ciudadanos, pueblos y medio ambiente.

jueves, 25 de febrero de 2010

Gazástrofe, a Barcelona


La Coordinadora d'entitats Amb Palestina al Cor us convida a la projecció del film Gazástrofe dels directors Samir Abdallah i Kheridine Mabrouk, que tindrà lloc el proper diumenge 28 de febrer a les 18h a l'Auditori del MACBA (Plaça dels Àngels, 1).



El film, que s'estrena a Barcelona amb subtítols en castellà, narra la situació a Gaza a partir de l'endemà de l'Operació Plom Fos, als inicis del 2009. Tal i com expliquen els seus directors, "Vam entrar a Gaza el dia després de la darrera guerra i vam descobrir la magnitud de la Gazástrofe".

L'acte, que vol marcar l'inici de les primeres sessions del Tribunal Russell sobre Palestina, gaudirà amb la presència del director Samir Abdallah i de dos testimonis directes de l'Operació Plom Fos: Ewa Jasiewicz i Mohammad Rujailah

martes, 23 de febrero de 2010

Debat sobre les jubilacions, demà a L'Espai Icaria



Dimecres, 24 de febrer de 2010 a les 19h
us convidem al debat sobre
LA CRISI ECONÒMICA I LES PENSIONS

A càrrec de dos dels autors del llibre:
QUÉ PENSIONES, QUÉ FUTURO.
El Estado del bienestar en el siglo XXI
Miren Etxezarreta i Joan Junyent



El nou llibre Qué pensiones, qué futuro de l'Editorial Icaria s'avança al debat i analitza els interessos financers que amaguen les noves propostes del govern sobre pensions. Un llibre que interessa a tota la societat.

Miren Etxezarreta, doctora en Economia per la London School of Economics i la UAB, catedràtica emèrita d'Economia aplicada a la UAB i membre del grup d'Economistes Europeus per una Política Econòmica Alternativa i del Seminari d'Economia Crítica Taifa.

Joan Junyent Tarrida, llicenciat en Ciències Econòmiques per la Universitat Pompeu Fabra. És membre del Seminari d'Economia Crítica Taifa.

Per a més informació: Entrevista a Miren Etxezarrerta al diari Público



sábado, 20 de febrero de 2010

Una hoja de ruta para la tasa Tobin

Jesús Lizcano Álvarez . Fuente: El País, negocios 14/2/2010

La actual crisis financiera internacional ha convertido una idea considerada por muchos hace una década poco menos que utópica en un importante proyecto que ahora está siendo objeto de análisis por parte de las más altas instancias políticas y económicas internacionales. Nos referimos a la tasa Tobin, esto es, la tasa que propuso en 1978 el ya fallecido economista norteamericano James Tobin (premio Nobel de Economía en 1981) inspirada en las ideas de Keynes, y que consiste en fijar una pequeña tasa impositiva a las transacciones financieras realizadas en los mercados internacionales de divisas, con objeto, entre otras cosas, de frenar la especulación financiera y lograr una mayor estabilidad en dichos mercados; a él le gustaba decir que así se podría echar un poco de arena en los monumentales y vertiginosos engranajes de las finanzas internacionales.

Se recogen a continuación algunas consideraciones de cara a una posible hoja de ruta para la puesta en marcha de dicha tasa:

- La excesiva exuberancia financiera: la tasa Tobin constituye realmente un impuesto sobre la especulación financiera, y puede constituir, además, un importante instrumento para transferir recursos desde la economía financiera (esencialmente volátil y especulativa en la mayor parte de sus mercados) hasta la economía real; asomándonos al escenario económico mundial, se puede apreciar que el soufflé de la economía financiera es descomunalmente mayor que el pastel de la economía real; las transacciones financieras a nivel mundial tienen un importe 75 veces superior al de las transacciones reales (bienes y servicios), y dentro de los mercados financieros, el de divisas es, con diferencia, el mayor mercado del mundo, ya que alcanza un volumen de negocio 15 veces superior al PIB mundial y 60 veces superior al comercio mundial, siendo además un mercado esencialmente volátil y especulativo, basado en las expectativas de ganancias derivadas de los continuamente cambiantes tipos de cambio.

- La crisis como oportunidad: hay un amplio consenso sobre la necesidad de una nueva arquitectura financiera internacional, sólida y basada en un mayor control y una verdadera transparencia de las operaciones financieras; sabido es que el tamaño y la volatilidad de los mercados financieros han sido el marco y el caldo de cultivo idóneo para el desarrollo rápido y descontrolado de la actual crisis económica. Sin embargo, cabe considerar esta crisis como una oportunidad para mejorar y hacer más sólidos, estables y solidarios estos mercados a través de iniciativas como, por ejemplo, la tasa Tobin.

- Actuales apoyos internacionales a la tasa: el punto de inicio de la reciente eclosión de apoyos a la tasa Tobin acaeció el pasado mes de agosto, cuando el británico lord Turner, máximo responsable de la regulación financiera en el Reino Unido, sorprendió a todos relanzando la idea de esta tasa como una buena herramienta para reducir y racionalizar el tamaño de los mercados financieros, disminuir su nivel de riesgos, y como elemento disuasorio para un alto número de actividades socialmente inútiles; además propuso que la tasa se aplicara a todas las transacciones financieras, y no sólo a las de divisas. Seguidamente asumió esta propuesta Gordon Brown, quien además propuso la implantación de esta tasa internacional durante la pasada cumbre de los países del G-20. También han mostrado su apoyo a esta propuesta baluartes tan significativos como Sarkozy, Angela Merkel, el comisario europeo Almunia o el propio Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea. Además, los 27 países de la UE, a través del Consejo Europeo, han instado el pasado mes de diciembre al Fondo Monetario Internacional a estudiar la posible implantación efectiva de esta tasa.

- Presidencia española de la Unión Europea: sería deseable que España, aprovechando su actual presidencia de la UE, pudiera impulsar esta iniciativa, propiciando el análisis, el debate y la reflexión colectiva en torno a esta tasa en las próximas cumbres y reuniones internacionales, de forma que la Unión Europea pudiera liderar efectivamente este proyecto como una importante vía que llegue a posibilitar un mayor nivel de estabilidad y control en los mercados financieros, además de erigirse en un verdadero elemento de fiscalidad global y, por qué no, de solidaridad internacional.

- Viabilidad de la tasa: aunque es cierto que no podemos ignorar los importantes obstáculos técnicos y políticos de la implantación de esta tasa financiera global, también es cierto que la implantación de esta tasa sería ahora bastante más sencilla que hace 32 años, cuando la propuso el propio Tobin, tanto por la actual crisis económica y la consiguiente presión social hacia los políticos para un mayor control del sistema financiero como por los avances tecnológicos y la actual operatoria electrónica de las operaciones de divisas (muy centralizada), y en general, la del conjunto de las operaciones financieras.

- Recaudación y su distribución: las razones del mencionado resurgir de la tasa Tobin hay que buscarlas, además del ya referido clamor social por la crisis financiera, también en la muy importante recaudación que dicha tasa generaría. Diversas estimaciones cifran que el importe recaudado podría oscilar entre el 0,6% y el 1% del PIB mundial, y en cifras absolutas, en una amplia horquilla entre los 300.000 y 700.000 millones de euros anuales, en función de que se aplicase un tipo del 0,05% o del 0,1% y según se proyectase sobre las operaciones de divisas únicamente o sobre el conjunto de las operaciones financieras.

En todo caso, no es difícil imaginar la gran ayuda que estas ingentes cifras podrían suponer, bien para las muy delicadas finanzas y déficit presupuestarios de muchos países y/o para las aún más delicadas condiciones económicas, sanitarias y sociales de una buena parte de los habitantes de este planeta.

- Proceso de implantación: aunque no sería imprescindible implantar la tasa Tobin a escala planetaria, sería deseable que se hiciese con la mayor implicación posible de la comunidad internacional, y sobre todo, de los organismos supranacionales más cercanos a esta materia, como el FMI, entre otros. También podría ser conveniente designar una institución u organismo ad hoc (nuevo o adscrito a uno ya existente) para liderar y conducir en la práctica esta implantación, que contase con la confianza de la comunidad internacional y que pudiese así canalizar los esfuerzos, las iniciativas y las correspondientes aportaciones.

Por otra parte, se debería propiciar un proceso transparente de información y de participación de la sociedad civil internacional para que se pudiese en todos los países opinar, colaborar y sugerir aportaciones posibilistas e innovadoras para este proceso de implantación.

- Elusión de la tasa y paraísos fiscales: de cara a evitar en lo posible la deslocalización y el desvío de recursos a los paraísos fiscales, resulta imprescindible que la comunidad internacional mantenga el actual empeño de hacerlos desaparecer y defina una estrategia firme, integral y consensuada para abortar cualquier vía que les permitiese beneficiarse de la implantación de la tasa. Es realmente importante a estos efectos hacer muy transparente tanto este proceso como la propia situación y las actividades que desarrollan estos paraísos fiscales.

- Implicación de la comunidad financiera internacional: sería fundamental el desarrollo de una estrategia para implicar a todos los organismos financieros internacionales, así como a los bancos y entidades financieras nacionales, en esta nueva tasa, haciendo ver lo importante de lograr que el sector financiero, tan criticado en la actualidad como realmente importante para la economía, sea capaz de contribuir de forma sustancial y efectiva al desarrollo de una tasa realmente global y al servicio de una mejora de la sociedad internacional.

Finalmente, y de cara a un horizonte algo más lejano, estamos convencidos de que una buena parte de los problemas derivados de la especulación financiera y sobre todo cambiaria se podrían resolver si se llega a una verdadera e integral cooperación financiera y monetaria internacional, que pudiese incluso desembocar en una moneda única mundial (ya propuesta por economistas como Keynes y Mundell), al estilo de la vigente moneda única europea (nuestro euro), que también era considerada utópica hace unas décadas. Pero ésta es otra historia.



JESÚS LIZCANO ÁLVAREZ (Es catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y presidente de Transparencia Internacional España)

jueves, 18 de febrero de 2010

Terror en el hipermercado (Entrevista a Esther Vivas en Ladinamo)


Trabaja en la cooperativa catalana Xarxa de Consum Solidari. También tiene vínculos con la universidad: forma parte del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona). En los últimos años ha coordinado -junto con Xavier Montagut- los libros ¿Adónde va el comercio justo? (2006), Supermercados, no, gracias (2007) y Del campo al plato (2009). Hablamos con Vivas sobre las consecuencias del actual modelo alimentario y los esfuerzos para cambiarlo.

Este año, aprovechando la crisis económica, los supermercados decidieron potenciar sus marcas blancas, eliminando de las estanterías productos de otras empresas. Esto ha creado tensiones con las grandes corporaciones alimentarias. ¿Lo ves como una anécdota o va a ir a más?

Quien acaba marcando la pauta es la gran superficie. Estos canales de distribución monopolizan el comercio de alimentos. Hay un cuello de botella donde unas pocas empresas acaban determinando los precios. En el Estado español, por ejemplo, siete empresas controlan el 75% de la distribución de alimentos: cinco supermercados (Carrefour, Mercadona, Eroski, Alcampo y El Corte Inglés) y dos centrales de compra. Los campesinos cada vez cobran menos por aquello que producen. El diferencial entre el precio de venta de un pequeño agricultor y el precio final es, de media, un 400%.

Incluso la industria agroalimentaria, que tiene mayor potencial de negociación, acaba supeditada a los criterios de estas grandes distribuidoras. En los países nórdicos, por ejemplo Suecia, te encuentras con que tres empresas controlan el 90% de la distribución de alimentos. Es una tendencia creciente.

¿No hay forma de controlarlo usando las leyes antimonopolio de Europa o Estados Unidos?

Al revés, hay una tendencia a las fusiones cada vez más importante. El objetivo de las grandes cadenas comerciales es controlar todos los tramos de la producción alimentaria, desde las semillas a la distribución final, para así multiplicar sus beneficios. No hay intentos de pararlo porque existen lazos fuertes entre las elites políticas y económicas. Las instituciones, tanto estatales como internacionales, actúan beneficiando a estas grandes empresas.

¿Me pones algun ejemplo?

Te pongo uno cercano: en Cataluña se recogieron mas de 100.000 firmas para la campaña Somos lo que sembramos, que quería promover una Iniciativa Legislativa Popular que forzase una moratoria en la producción de transgénicos. A pesar de este apoyo popular, fue rechazada por el Parlamento Catalán. Ni siquiera permitieron el debate. Los partidos políticos acaban cediendo a los intereses de la industria agrícola y transgénica. En la Unión Europea, la Política Agraria Común (PAC) beneficia básicamente a la agroindustria, que recibe mayores subvenciones que el pequeño campesinado. Prácticamente no hay ayudas para la producción ecológica a pequeña escala.

El año pasado la subida de los precios de los alimentos provocó revueltas en varios países del Sur. ¿Este tipo de protestas tiene alguna repercusión en las políticas globales?

Las instituciones internacionales, incluso la FAO, nos dicen que la solución es producir más. Cuando miras los datos descubres que hoy tenemos más comida que nunca en la historia. Desde los años sesenta hasta la actualidad la producción de alimentos se ha triplicado, mientras que la población mundial se ha duplicado. No es un problema de producción, sino de acceso. Las poblaciones de los países del Sur destinan entre un 60 y un 80% de sus ingresos a la compra de alimentos.

Las soluciones que se ofrecen a nivel internacional son una farsa. Lo único que hacen es agudizar la situación de hambre en el mundo. No se está avanzando ni proponiendo salidas reales. Quieren que haya una nueva “revolución verde”, más agricultura intensiva, más pesticidas, más transgénicos… Resolver este problema pasa por un cambio de modelo, tanto del sistema capitalista como del modelo de producción, distribución y consumo.

En vuestros libros hacéis una crítica al funcionamiento de organizaciones como Intermón-Oxfam. ¿Crees que simplemente están equivocados o que son cómplices del sistema?

Cuando las grandes superficies venden productos de comercio justo o productos con el sello ecológico lo único que hacen es lavar su imagen. Es una búsqueda de nuevos nichos comerciales, una estrategia de marketing empresarial. Vendiendo cuatro productos de “comercio justo” pretenden justificar el grueso de sus prácticas injustas.

Por lo tanto, no estamos de acuerdo con algunas ONG que usan el argumento de que “así llegamos a más gente”. El comercio justo no es un paquete de café, sino una cadena de relaciones comerciales que van desde el productor al consumidor final. Estos criterios de “justicia” no se deben de aplicar sólo al campesino, que es lo que se hace habitualmente, también conciernen a la actividad global de las grandes superficies. Éstas intentan apropiarse del comercio justo con estanterías con algunos productos, y al final, por vender unos paquetes más de cafe, te acabas aliando con los responsables de la crisis.

Evo Morales, presidente de Bolivia, dijo hace poco que “las ONG usan a los pobres para vivir bien”. ¿Qué opinas de esta frase?

El ámbito de las ONG es muy diverso. Hay algunas muy vinculadas al mundo empresarial, por ejemplo con George Soros o Bill Gates. También hay fundaciones y ONG que dicen tener una finalidad social, pero que acaban cayendo en una práctica de marketing empresarial. La clave está en que las ONG estén vinculadas a los movimientos sociales y que sean un instrumento al servicio de las clases populares.

¿Cómo definirías vuestro enfoque?

Nosotros apoyamos el comercio justo Norte-Sur, intercambio clásico de productos que no tenemos aquí como café o cacao. Pero también promovemos el comercio Norte-Norte y Sur-Sur. Hay que primar el consumo de alimentos de proximidad para evitar transportes innecesarios. No tiene sentido comer verdura que viene de China si aquí se elabora también. Defendemos un comercio vinculado a la soberanía alimentaria, que implica que los medios de producción (el agua, la tierra) deben pertenecer a los campesinos.

Hay que primar una agricultura local, de temporada, sostenible, orgánica, que fomente un mundo rural vivo, un campesinado familiar, etcétera. Todo esto es la antítesis de la agricultura industrial.

¿Cómo ves el panorama actual de cooperativas de consumo?

Conozco, más que nada, el caso catalán. Aquí tenemos un centenar de cooperativas y grupos de consumo ecológico, sobre todo en el área metropolitana. A principios de los noventa éramos muy pocos, y el crecimiento ha sido espectacular en los últimos ocho años. Creo que lo mismo ha pasado en el resto del Estado español y en Europa.

Por un lado responde a una mayor concienciación en el consumo, sobre todo por las enfermedades vinculadas a la alimentación: desde el síndrome de las vacas locas a la gripe aviar o la gripe porcina. Aunque intenten silenciar estas cosas, ahí se ven las consecuencias del modelo agroindustrial. La gripe porcina, por ejemplo, comenzó por las condiciones de las granjas de la industria agroalimentaria de cerdos en México.

Por otro lado, el auge de las cooperativas también tiene que ver con el poso
fértil de relaciones sociales que dejaron los movimientos antiglobalización. Llegó una generación nueva de militantes, aunque ahora vivimos un momento más de reflujo.

¿Cuáles son hoy los retos de estas cooperativas?

Es importante que adopten una perspectiva política. Uno puede apuntarse a un grupo de consumo y comer estupendamente, pero si no se prohíben los transgénicos, acabaremos con toda la agricultura contaminada, tanto la convencional como la orgánica. Estos problemas no se solucionan con la práctica individual. Hay que buscar alianzas con quienes luchan para acabar con la privatización de los servicios públicos, con la especulación en el territorio y, en general, con el modelo económico capitalista. El reto es buscar una movilización social amplia.

He visto en la página web de Xarxa de Consum Solidari que tenéis una sección de “materiales educativos”. ¿Estáis intentando que se expliquen estos conflictos en el colegio?

Intentamos llegar al mayor número de gente, de los ámbitos más diversos, a través de la educación formal, pero también trabajamos con otros instrumentos, como por ejemplo que se sirva comida orgánica en los comedores escolares, buscamos que los padres se impliquen en estos procesos.

Los medios masivos suelen hacer cálculos de hasta donde aguantará el planeta si no se frena el cambio climático. ¿Se sabe cuanto puede aguantar con este modelo alimentario?

La agricultura industrial y el modelo actual de alimentación son algunos de los principales generadores de cambio climático y por lo tanto ambos están estrechamente relacionados. El comercio de alimentos es muy dependiente del petróleo con traslados de comida de una punta a otra del planeta, así como el uso de pesticidas. Muchas zonas forestales acaban convirtiéndose en pastos para el ganado de la agroindustria. Cambiar el modelo agroganadero es necesario para frenar el cambio climático.

Entrevista de Tariq Gómez-Kemp en Ladinamo, nº 32, invierno 2010.

domingo, 14 de febrero de 2010

Una década de foros sociales (Josep Maria Antentas y Esther Vivas)

El Foro Social Mundial (FSM) está de aniversario. Desde su lanzamiento en el año 2000 se ha convertido en el referente internacional más importante para el grueso de las fuerzas críticas con la globalización neoliberal y ha permitido afirmar un espacio simbólico de oposición.

Nacido bajo el impacto de las movilizaciones de Seattle, conectó con el espíritu del movimiento emergente, apareciendo como una referencia para buena parte de sus integrantes (aunque no para todos). El formato de la propuesta y su concepción de fondo eran funcionales a las necesidades del momento, al abrir un punto de encuentro amplio y flexible, adaptable a un movimiento cambiante, plural y en desarrollo. De ahí su éxito inicial imparable.

En su trayectoria, el FSM ha ido evolucionando en consonancia con la coyuntura política y la de la movilización internacional. Después de una primera etapa de ascenso, de aumento de su visibilidad y de creciente capacidad de atracción, pasado el efecto novedad, el Foro perdió notoriedad, y su impacto e influencia disminuyeron, aunque no su poder de convocatoria. En esta situación ambivalente ha llegado a su décimo aniversario.

En esta década, el movimiento antiglobalización y el Foro consiguieron colocar sus preocupaciones en la agenda pública y desgastar la legitimidad del neoliberalismo, cuya credibilidad se hundió definitivamente con el estallido de la crisis. Pero no obtuvo casi ninguna victoria, más allá del terreno simbólico, con la excepción parcial de algunos países de América Latina.

La combinación entre las dificultades para derribar el neoliberalismo y el impacto de la crisis empujan al aumento del debate estratégico y político en el seno del Foro. Así se ha constatado en los eventos realizados con ocasión del presente aniversario, sin un aparente resultado concluyente acerca de su rumbo futuro. El FSM se fundó sobre la base de un cierto optimismo antiglobalizador, una visión bastante simple del cambio social que escamoteaba los grandes debates estratégicos y, especialmente, sobre la idea de que el movimiento social se bastaba por sí solo para transformar a la sociedad. Diez años después se constatan los límites del discurso fundacional del Foro y del movimiento antiglobalización, y la necesidad de repensarlo para obtener un segundo aliento. El contexto apremia a una mayor clarificación estratégica, sin por ello romper la unidad y la amplitud del proceso. “Pienso que pasamos de la fase de los eslóganes simpáticos de los foros sociales. Si otro mundo es posible, llegó la hora de decir cuál”, nos señalaba ya Daniel Bensaïd en vísperas de la edición de Belem en enero de 2009.

Los foros no son ninguna panacea o fórmula mágica para los movimientos sociales, pero sí experiencias que ayudan a sumar fuerzas. No han comportado de forma mecánica la creación de convergencias duraderas ni el desarrollo de luchas concretas, pero sí han tenido una influencia positiva genérica en esta dirección y han contribuido a crear un clima más propicio al trabajo en común en los lugares donde se han celebrado. Así lo hemos visto el pasado fin de semana en iniciativas como el Foro Social Catalán en Barcelona o el FSM en Madrid, que muestran cómo, en un periodo de dificultad para transformar el malestar social frente a la crisis en movilización colectiva, los foros ofrecen un espacio para encontrarse, verse y debatir.

El gran desafío que tenemos por delante es pasar de las convergencias y las solidaridades simbólicas a las tangibles y al refuerzo concreto de luchas específicas. Las formas que toman las luchas reales son imprevisibles y cambiantes y la articulación de las resistencias sociales no se realiza por decreto. Se trata de un proceso dinámico, con altibajos, que requiere voluntad de trabajo común y habilitar espacios de convergencia y solidaridad que permitan la discusión mutua, crear una cultura de trabajo compartida y aprender a ver los problemas particulares desde una óptica general.

En el debate actual sobre su futuro, marcado por las polémicas sobre si el Foro debe ser esencialmente un espacio de discusión o un instrumento orientado a la acción, conviene recordar que los foros sociales no son un fin en sí mismos, sino un instrumento al servicio de la discusión y la articulación de campañas y movilizaciones y tienen que ser vistos y concebidos como tales. Tienen sentido si ayudan a avanzar en esta dirección, si no pueden retraer energías de las luchas reales. Como señala Eric Toussaint, del Comité para la Abolición de la Deuda Externa del Tercer Mundo, “necesitamos un instrumento para determinar objetivos, un calendario común de acción, un elemento de estrategia común. Si el Foro no permite esto, tendremos que construir otro instrumento, sin eliminar el Foro”. De ahí la importancia de las asambleas e iniciativas de coordinación internacional de los movimientos sociales que tienen lugar en el marco y el entorno del Foro.

La vitalidad y autoridad simbólica del Foro Social Mundial se han derivado del hecho de ser percibido como la mayor expresión de las luchas contra la globalización neoliberal. El día en que el Foro apareciera como un proyecto desvinculado de ellas, el proceso se deshincharía rápidamente o perdería su utilidad como instrumento para seguir avanzando en la lucha por este “otro mundo posible” del cual ha sido, con sus límites y contradicciones, un estandarte muy importante.

Josep Maria Antentas y Esther Vivas

viernes, 12 de febrero de 2010

Capitalistas de la alimentación

Pedro, agricultor jubilado de Villaconejos, nos contaba su teoría alterglobalización. «Cambiar el mundo es posible, oigo que decís. Otra agricultura es posible he leído en algunas pancartas. Bien, dejarme que os cuente hasta dónde puede llegar otra agricultura diferente. Después de la guerra civil española –la más incivil de las guerras que decía Gloria Fuertes- las ciudades quedaron derruidas y los campos arrasados. El régimen franquista -continua Pedro- había contraído deudas con otras potencias y a los pocos años se inicia el crecimiento industrial con la emigración de miles de personas hacia las ciudades. Y todo eso se alimentó y se pagó con nuestros sudores: labrando campos y sembrando comida. Fijaros –sube Pedro el tono de voz- fuimos capaces de hacer todo eso en las peores condiciones, analfabetos y pobres, con mulas y arados, pero la tierra y el campo fue fecundo y generoso. Entonces, ¿qué mucho podría entregarnos hoy la agricultura campesina, sencilla y ecológica si fuera apoyada? Yo –concluye- ‘me creo’ que mucho».

Y yo, ‘me creo’, que lleva razón. La agricultura a pequeña escala con sus técnicas de manejo tradicional, adaptadas a cada condición y ecosistema, ha sido históricamente menospreciada desde las instituciones políticas y también desde los ámbitos de la enseñanza e investigación agraria. De hecho, desde el pasado 1 de enero, el único centro de ciencias agrarias con una línea de investigación en el área de la agroecología, ha caído del Plan Director del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC) al que pertenecía. Ya no hay recursos públicos para la agricultura, que como dice Pedro, puede cambiar el mundo.

Mientras eso sea así nos quedan las iniciativas privadas, algunas con una capacidad ‘estadista’ mucho más notable. En Estados Unidos, donde reina el “agribusiness”, ha surgido un movimiento ciudadano dispuesto a invertir sus capitales en la financiación de actividades de producción de alimentos ecológicos alrededor de sus propias comunidades. El “slow money” que así se llaman es la réplica a los flujos financieros –estafadores y especulativos- que hacen de la comida un gran negocio. Un movimiento pequeño y lento para retirar el dinero del parquet bursátil y sembrarlo en la tierra.

Galicia Hoxe. Gustavo Duch Guillot. 10 de febrero de 2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

¿PUEDE ZAPATERO EVITAR EL LEON? (un artículo de Juan Hdez.Vigueras)

El mayor error de Jose Luis Rodríguez Zapatero no fue acudir a la invitación-tentación del Foro Económico de Davos sino intervenir en público al lado de George Papandreu, primer ministro griego socialista desde hace solo meses. Como ya advirtieron ciertos sagaces periodistas celtibéricos, fue una osadía muy suya pretender con su inglés traducido competir con el inglés de Minnesota (ciudad de nacimiento de su compañero del PSE). Y, como más tarde advirtió el asesor que no había sido consultado el día de la decisión monclovita de ir a Suiza, se sobrevaloró el éxito previsto para la imagen tan mediática ofertada de España junto a Grecia, país del que ignoraron su reputada fama de falsificar los datos macro que evalúan políticamente “los mercados” y son impredecibles por definición.

Asimismo, reflexionó el mismo asesor que olvidaron alertar al Presidente que siempre se paga peaje en ese prestigioso foro suizo del poder financiero mundial. Si acudes como simple mirón, todo te cuesta una pasta; y si vas a actuar en el estrado para fotos y videos, cuenta con pagar en especie: o manifiestas tu comunión con la doctrina global dominante o escondes bien la propia, si la tienes. Porque eso es lo que vende Davos, un negocio privado de mucho éxito desde su creación, con alta rentabilidad económica y mediática por su aceptación por los “global players”, los superlistos líderes de opinión “occidentales” y de políticos con proyección mundial.

Desde luego resulta ridículo tener que explicar a tantos listos locales que la intervención de Zapatero en Davos es ajena a la bajada del IBEX 35 del día siguiente, como se empeña la CNN+ y en otros medios, intentando convencer a los españolitos bien con “informaciones económicas” o bien con glosas “populares”; del mismo modo que tampoco se le puede culpar de la bajada de la bolsa de Nueva York o de otras en las mismas fechas. Cualquier persona informada sabe que la especulación bolsística con la deuda pública española en esos días, tiene nombres como CDS (valores sobre los seguros del crédito), shortselling (las ventas en corto a la baja o sin tener los títulos al venderlos; es decir, la especulación desaforada que hundió a Lehman Brothers). Traducido: unas apuestas masivas de casino a que esos títulos van a bajar por parte de “la abundancia de liquidez” de “inversores institucionales” como los hedge funds o fondos especulativos de alto riesgo; apuestas que a veces se autocumplen (Véanse las informaciones documentadas sobre esos días, de un “amigo” de España y de Zapatero que se llama Financial Times).

En la actualidad, el problema de la crisis financiera es que sigue, que es estructural (lo han dicho muchas voces solventes en Davos) o que es sistémica, como afirman otras voces solventes que no estaban allí. Porque el problema político (Obama dixit – discurso del 21 enero 2010) sigue siendo que el sistema bancario global centrado en Wall Street, continúa funcionando igual que antes de la crisis gracias al apoyo prestado por los contribuyentes; las reformas suyas para controlar la especulación desaforada siguen empantanadas en el Congreso; y las del G-20 están por concretar y aplicar en Nueva York o en Madrid o la City o Zurich.

Entretanto, una síntesis vitamínica de la receta neoliberal sin paliativos para salir de la situación de la otra crisis derivada, la del paro y la económica con la que abruman a la gente, la encontramos en el artículo firmado por el profesor Kenneth Rogoff, ex economista jefe del FMI (El País, 7/2/2010). En plan didáctico se nos recuerda un viejo chiste anglosajón con mucha miga, que recoge el espíritu de supervivencia del viejo Oeste – que se aplicaba cuando no se tenía a mano al Séptimo de Caballería – y cuyo espíritu pervive en la banca de Wall Street y allegados. En esta versión aquí nos habla de dos “hombres” que se encuentran en medio de la selva, tras un accidente de avión. Y cuando uno de ellos empieza a ponerse las zapatillas deportivas, el otro le pregunta:
--“¿Para qué?”.
-- “Me estoy preparando para una carrera” - responde el primero.
-- “Pero no puedes correr más rápido que el león”, dice el otro.
A lo que el de las zapatillas aclara: “Yo no tengo que correr más rápido que el león. Me basta con correr más rápido que tú”.

El mensaje del chiste es que hay evitar el león, que en el citado artículo es la catástrofe económica para Grecia, calificada como una segunda Argentina con desprecio de la geografía y la macroeconomía histórica. Y el profesor Rogoff argumenta como ejemplo los propósitos de reducciones urgentes de gasto público de Irlanda (feudo de las multinacionales USA) sin mencionar su reciente catástrofe bancaria de la que aún no ha salido.

Pero para el intrépido Zapatero que osó en el pasado desafiar al emperador, el león que le acecha ahora es otro, es esa solución milagrosa expuesta brillantemente en el citado artículo del periódico global, expresión máxima de ciencia económica y modernidad. Porque como ciudadanos tememos que los asesores económicos que le cercan, le trasladen persuasivamente el mensaje de tan insigne maestro de economistas ortodoxos renovados. Y no le dejen ver por si mismo que en la coyuntura actual – que es europea y mundial – los problemas quizás provengan de algunos de sus ministros o más bien de sus propios asesores, dispuestos todos a que no renueve el liderazgo del centro-izquierda que había alcanzado.-

Nunca es tarde para anunciar buenas noticias

Quizá ya no sea actualidad, pero no queríamos dejar de informar sobre el premio que CARLA FIBLA y NICOLÁS CASTELLANO recibieron el viernes 12 de diciembre: el premio Derechos Humanos en la categoría de medios de comunicación, que la Universitat de València ha fallado en la primera edición del Premio Manuel Castillo, sobre cooperación internacional y cultura de paz.

Carla Fibla, experta en información internacional, ha sido elegida por el jurado del X Premio Derechos Humanos por su trayectoria periodística en defensa de los derechos humanos a través de sus artículos, libros y entrevistas. La corresponsal de la Cadena Ser en Oriente Próximo desde hace unos meses y durante más de siete años corresponsal de la Cadena Ser y de La Vanguardia en el Magreb, denunció desde su primer destino las vulneraciones de los derechos fundamentales que los inmigrantes sufren en su viaje en busca de un futuro diferente. Ahora desde Oriente Próximo ha sido una de las primeras en contar la historia de otras de las premiadas en esta edición, Hadijatou Mani.

Como alguno de vosotros ya sabréis, Carla, junto con Nicolás Castellano, es autora de MI NOMBRE ES NADIE, audio-libro prologado por Sami Naïr, es un reportaje pleno de sensibilidad, que abre los ojos a la realidad de la aventura de las pateras.



[más información sobre el libro]


El equipo de Icaria editorial estamos muy felices por ellos!!

martes, 9 de febrero de 2010

PORTO ALEGRE, MÁS QUE FESTEJO UN BALANCE IMPRESCINDIBLE

A 10 años, el Foro Social Mundial continúa en movimiento...

PORTO ALEGRE, MÁS QUE FESTEJO
UN BALANCE IMPRESCINDIBLE
Del 25 al 29 de enero: el inicio de un año pleno
de foros altermundialistas



Sergio Ferrari*

Diez años después, la temática apuesta al futuro: “Desafíos y propuestas para otro mundo posible”. El gran Porto Alegre – ciudad y zona aledaña- vuelve a recibir, como exactamente una década atrás, al Foro Social (FSM) que vio nacer.

Aunque con un matiz mucho más brasilero y regional que en 2001, el evento a realizarse entre el 25 y el 29 de enero próximo en la capital de Río Grande do Sul, se propone realizar un balance de este espacio-proceso altermundialista en marcha.

Miles de participantes anticiparon su inscripción. Decenas de intelectuales y dirigentes de movimientos sociales, también. Entre ellos el portugués Boaventura de Souza Santos, David Harvey e Immanuel Wallerstein de Estados Unidos, Francisco Whitacker y Joao Pedro Stédile (MST) del Brasil, Diana Senghor de Senegal, Samir Amin de Egipto, el francés Christophe Aguitton, por citar sólo algunos nombres.
Varios Jefes de Estado de la región habrían anticipado su presencia: Lula, Evo Morales, Fernando Lugo y José Mujica.

Durante las mañanas de los cincos días, además del balance pasado y del análisis de la crisis actual del sistema, se discutirán “los elementos necesarios para una nueva agenda” social. En la clausura, se intentará una “sistematización de las grandes cuestiones y la contribución para el proceso del Foro Social Mundial (FSM)”.

Las tardes de esos mismos días, como es ya habitual en estos tipos de encuentros, se realizarán centenas de actividades auto-gestionadas, propuestas por los movimientos sociales.

En paralelo, en idénticas fechas, en Santa María (Canoas) se realizará el Primer Foro Social y la Primera Feria Mundial de la Economía Solidaridad y en San Leopoldo, el Foro Mundial de la Teología de la Liberación. En tanto en Novo Hamburgo – todo en el mismo estado de Río Grande do Sul- , durante diez días, a partir del 18 de enero, se auto-convoca el Campamento Internacional de la Juventud. Por todo, más de 500 actividades descentralizadas en seis ciudades del Estado, según anticipan los organizadores.

El del Gran Porto Alegre de la última semana de enero será el primero de los casi treinta eventos “forísticos” que se llevarán a cabo durante todo el 2010. Entre ellos, el Foro Social de Estados Unidos, en Detroit, del 22 al 26 de junio (los organizadores esperan 20 mil participantes) y el IV Foro Social de las Américas, entre el 11 y el 15 de agosto, en Asunción, la capital de Paraguay.

Año particularmente intenso que desembocará en la última semana de enero del 2011, en el próximo Foro Social Mundial, (en este caso centralizado y planetario) en Dakar, Senegal, en lo que constituirá la segunda convocatoria africana. La anterior había sido en Nairobi, Kenia, en el 2007.

Nuevos conceptos, grandes desafíos

Nacido como el anti-Davos del Sur e inscribiéndose en el movimiento antiglobalización, el FSM pasó de 20 mil participantes en la primera edición de 2001 a más de 150 mil en la última de enero 2009 en Belén de Pará, en la Amazonia brasilera.

En igual período, se multiplicó en numerosos eventos continentales –entre ellos los europeos con su 5ta edición pasada en Istambul-, regionales, nacionales y temáticos. Lo que permitió el encuentro de los más activos movimientos sociales y ONG que coinciden en que “Otro mundo es posible”, fortaleciendo redes y consensuando agendas comunes de movilización y acción.

“Cumplimos con el objetivo inicial que fue romper con la dominación del pensamiento único”, en el que se basaba el Foro Económico Mundial de Davos, evalúa el sociólogo brasilero Francisco Chico Whitaker, uno de los promotores del FSM y miembro du su Consejo Internacional.

Sin duda, el proceso del FSM va permitiendo, desde la sociedad civil, visualizar cada vez mejor “cómo debe ser construido el mundo que queremos y que valores deben regir nuestras vidas para escapar de aquellos valores impuestos por la lógica capitalista”, subraya.

“Regido” por la Carta de Principios de junio 2001, el FSM se autodefine como “proceso” y “espacio” pero no se reconoce ni como entidad, ni como internacional partidaria, ni como superestructura de la sociedad civil planetaria. No tiene una jerarquía orgánica (sino instancias “facilitadoras”), ni portavoces oficiales.

Como lo afirma el periodista francés Bernard Cassen, presidente honorario de ATTAC Francia, y uno de los “fundadores” europeos, el FSM pasó a una segunda etapa. “Que se tradujo en el abandono del término antiglobalización a favor de altermundialismo, es decir el paso del rechazo a la propuesta”.

Cassen anticipa un eventual debate sobre una nueva y futura etapa a transitar: lo que él denomina como el post-altermundialismo, “que sin sustituir el altermundialismo, puede significar una continuidad posible”.

Uno de los desafíos clave de esta nueva etapa, sería, para Cassen, “la búsqueda de nuevas formas de articulación entre movimientos sociales, fuerzas políticas y gobiernos progresistas”.

La viabilidad de esta hipótesis, para el presidente honorario de ATTAC/Francia, habría quedado demostrada, por ejemplo, en la reciente Cumbre del Clima de Copenhague. Donde la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que agrupa a nueve nacionales latinoamericanas y caribeñas, asumió posiciones convergentes con las principales coaliciones de ONG “que exigen justicia climática y cuestionan directamente al capitalismo”.

Se abre esta última semana de enero, en Porto Alegre, un año de particular importancia para la reflexión sobre el futuro del planeta, las alternativas y los actores principales de los cambios.

Debate que está marcado por ciertas preguntas esenciales, muchas de ellas todavía sin respuesta y que se repiten cada vez que el Foro aparece sobre la mesa de debate.

A pesar de la consolidación ya significativa de importantes redes internacionales en el marco del FSM, cómo asegurar que todos los actores y movimientos promotores de una reflexión de cambio se sientan parte de este proceso en marcha.

Por otra parte, cómo lograr que el FSM encuentre una pedagogía propia para sistematizar las hasta ahora aisladas alternativas locales al sistema, darlas a conocer, sistematizarlas y “popularizarlas”.

No menos importante, el desafío de acciones cada vez más comunes, impactantes, significativas a nivel mundial, para ir demostrando la viabilidad de cambios sistémicos. Y el rol particular de los movimientos sociales en esa dinámica de cambio.

* en colaboración con E-CHANGER, ONG helvética de cooperación solidaria, y el diario independiente suizo “Le Courrier”

sábado, 6 de febrero de 2010

Presentación en Espai Icaria, Eduardo Sevilla, este miércoles a las 19.00

ESPAI Icaria

El miércoles 10 de febrero a las 19h nos visita, en el Espai Icaria (la librería):

EDUARDO SEVILLA, para hablar sobre la agricultura ecológica hoy: un sistema eficaz ante la economía de las multinacionales para garantizar el medio ambiente, la salud y la alimentación



De la sociología rural a la agroecología

En los últimos 20 años la agroecología ha generado, en su dimensión productiva, un manejo ecológico que ha mostrado análoga productividad a la de la agricultura, ganadería y forestería industrializadas. Igualmente ha mostrado, en su dimensión socioeconómica, la perversidad del sistema agroalimentario convencional que ignora el deterioro de la naturaleza y la sociedad (por la utilización de agrotóxicos y transgénicos) mediante un neocolonialismo generado por el dominio de las multinacionales.

La lucha contra tal dominio es realizada por la agroecología en su dimensión sociocultural y política a través de la articulación de sus experiencias productivas emergentes con los movimientos sociales. A esta dinámica la denominamos agroecología de las emergencias.

Eduardo Sevilla Guzmán es catedrático del Área de Sociología en la Universidad de Córdoba donde, desde 1991, dirige el Programa de Doctorado en Agroecología, Sociología y Desarrollo Rural Sostenible; paralelamente, es codirector del master que, sobre el mismo tema enfocado a Latinoamérica, desarrolla la Universidad Internacional de Andalucía. Es autor del libro De la sociología rural a la agroecología (Icaria).


ESPAI Icaria está en: Arc de Sant Cristòfol, 11-23 (cantonada c/Jaume Giralt) · Barcelona

jueves, 4 de febrero de 2010

El libro que todo ministro de trabajo debería leer



Qué pensiones, qué futuro
El estado de bienestar en el siglo XXI

Miren Etxezarreta, Elena Idoate, José Iglesias Fernández y Joan Junyent Tarrida


En los primeros setenta se inició un ataque a las pensiones públicas en las dictaduras de Chile y Argentina, con el asesoramiento de Milton Friedman, economista famoso por su enfoque monetarista. Desde 1995 este ataque fue reforzado por el Banco Mundial con un informe que relanzó el tema, esta vez en los países más ricos. Desde entonces tanto las instituciones económicas internacionales como los gobiernos, así como los bancos y otras instituciones financieras están realizando permanentemente un ataque a los sistemas públicos de pensiones bajo la afirmación, repetida sin cesar, que estos sistemas no serán viables en el futuro ya que la población jubilada crece (¿demasiado?) rápidamente. Como solución a este ‘problema’ plantean la conveniencia que se desarrollen las pensiones privadas gestionadas por las entidades financieras que, muchas veces, financian los informes.

En este libro se trata de demostrar que los argumentos de los poderes fácticos (económicos e institucionales) son falsos y basados en argumentos fácilmente refutables. Que las pensiones públicas son sostenibles y que, por el contrario, las pensiones privadas implican gravísimos riesgos. Se presentan argumentos que muestran que las pensiones privadas distarían mucho de ser la solución si se presentasen problemas a las pensiones públicas y que el interés en orientar las pensiones a la esfera de lo privado reside en la conveniencia de las mismas para los intereses del capital financiero y no para los jubilados.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Foro Social Catalán, no estamos solas (artículo de Ester Vivas)

[si vols llegir l'article en català, clica aquí]

Después de dos días de intensos debates, seminarios y talleres en el edificio histórico de la Universidad de Barcelona, el Foro Social Catalán concluyó, este domingo 31, reafirmándose como un espacio ineludible de encuentro y de referencia de los movimientos sociales catalanes.

En un periodo de intensificación de las políticas neoliberales, de dificultad para contrarrestar e invertir su lógica y transformar el malestar social frente a la crisis en movilización colectiva, el hecho de encontrarse, constatar que "no estamos solas", debatir y plantear alternativas, se ha demostrado como una necesidad imperante en el presente Foro Social Catalán.

Huérfanos de campañas con auténtica capacidad aglutinadora y de coordinación y/o visualización unitaria de las resistencias locales a la globalización capitalista, el Foro Social Catalán, a pesar de sus límites, se ha demostrado un espacio capaz de permitir la convergencia y el encuentro periódico de la mayor parte de los movimientos y las organizaciones sociales catalanas críticas con el actual orden de cosas.

A diferencia de los inicios del "movimiento antiglobalización", el periodo actual se caracteriza por la fragmentación y la dispersión de las luchas y por la dificultad de encontrar campañas que permitan una convergencia real de las mismas.

Aunque es importante destacar la multiplicación de experiencias locales que por sí misma intentan plantear una alternativa a la lógica del sistema, desde luchas contra la especulación, grupos de consumo crítico, pasando por medios de comunicación alternativos, centros sociales, cooperativas de trabajo, etc., es igual de imprescindible encontrar campañas, espacios de convergencia, que nos permitan golpear conjuntamente. Si otro mundo no es posible sin la auto-organización de los sectores populares desde abajo y a la izquierda, tampoco lo será sin una convergencia real y amplia de las luchas.

Con esta 2ª edición, el Foro Social Catalán se consolida como un espacio amplio de encuentro, discusión y debate, caracterizado por la pluralidad y la radicalidad en las formas y los contenidos y como un punto de convergencia ineludible de las resistencias locales a la globalización. La crisis, en mayúsculas, ha sido la temática central del foro que ha denunciado el impacto de la crisis aquí en amplias capas de la población y ha señalado la responsabilidad política de aquellos que detentan el poder en connivencia con los intereses empresariales.

¿Y el proceso?

Pero frente a la consolidación del “foro-evento”, hay que destacar una cierta debilidad del "foro-proceso". En éste último, la participación en la organización ha sido menor, que en la primera edición de enero del 2008, y el núcleo de personas y grupos encargados de tirar adelante su diseño y organización se ha visto significativamente reducido, tanto en número como en diversidad de organizaciones participantes.

El efecto novedad del 1r Foro Social Catalán ha pasado y esto se ha notado en la organización de esta última edición y explicaría, en parte, la menor presencia de entidades y personas en las asambleas preparatorias. De la misma manera, podríamos decir que ha prevalecido una cierta sensación del "dejar hacer", "las cosas ya funcionan”, “ya hay una dinámica", que explicaría cómo, a pesar de la voluntad de participar en el “foro-evento”, la presencia en su organización haya sido inferior.

El Foro Social Catalán se ha convertido en una fecha marcada en rojo en el calendario, donde no se puede faltar, pero hasta que ésta no llega la agenda de las organizaciones y movimientos sociales catalanes pasa por otras convocatorias.

Algunas dificultades

El Foro Social Catalán concluyó, como es habitual, con la Asamblea de Movimientos Sociales, que se celebra una vez finaliza el foro, y que es el espacio de movilización y de llamado a la acción para los próximos meses. Unas 300 personas participaron en la asamblea, donde representantes de luchas y campañas expusieron las principales fechas de movilización para este periodo, centrado en las protestas contra la presidencia española de la Unión Europea y con una fecha clave, del 4 al 7 de junio, cuando se celebra la cumbre de jefes de estado de la zona euromediterránea en Barcelona.

Pero a pesar del éxito del Foro Social Catalán y la Asamblea de Movimientos Sociales, consolidar espacios de encuentro en el tiempo de amplios sectores sociales se ha demostrado una tarea muy difícil. Las dificultades por pasar de las convergencias puntuales, como en los foros, a las convergencias duraderas muestran los límites del periodo, donde, a pesar de la intensificación de las políticas neoliberales y la agudización de la crisis, la capacidad de respuesta es extremadamente débil. La campaña contra la Europa del Capital, la Crisis y la Guerra, en los próximos meses, tendría que servir para intentar aglutinar, en la medida del posible, las luchas y las resistencias.La incapacidad del sistema capitalista para responder a las necesidades de la humanidad y del planeta es una realidad innegable, sólo hay que ver el impacto de la crisis económica, ecológica y alimentaria; asimismo las consecuencias de esta crisis múltiple aquí en amplios sectores sociales no puede esconderse: en el Estado español, más del 25% de la población activa está en paro, “nuevos pobres” según informes de Caritas, etc.

El "movimiento antiglobalización" ganó la batalla de la legitimidad, pero hay un combate pendiente de victoria: el de las ideas (a pesar de la crisis ideológica neoliberal los valores capitalistas están muy arraigados en el pensamiento colectivo) y el del convencimiento de que este sistema puede cambiarse, que es posible obtener victorias y que todavía no es demasiado tarde para conseguirlas.