miércoles, 30 de junio de 2010

¿Qué se pretende con la reforma laboral?

¿Qué se pretende con la reforma laboral?
JUAN TORRES LÓPEZ
Sistema Digital



Hay un consenso total entre los poderes financieros, la gran patronal y los economistas y políticos liberales que se transmite constantemente a los medios de comunicación sobre la necesidad de realizar una reforma del mercado laboral. También lo hay sobre los contenidos que debería tener esa reforma. Básicamente, el abaratamiento del despido, la descentralización de la negociación colectiva, la flexibilización de los modos de contratación y ahora con menos énfasis, la disminución de costes laborales como los asociados a las cotizaciones sociales. Sin embargo, es verdaderamente sorprendente que no haya coincidencia sobre los objetivos que pretende la reforma. Es como si un grupos de médicos se pusiera de acuerdo sobre la medicina que debería tomar un paciente pero cada uno de ellos dijera que así se iba a resolver una enfermedad distinta. ¿No nos haría eso sospechar de sus conocimientos o de sus intenciones?

La mayoría de quienes defienden la reforma suelen coincidir en que es imprescindible llevarla a cabo para hacer frente a la crisis y al desempleo tan preocupante que se produce en nuestra economía. Pero el acuerdo no va más allá. Los economistas del Grupo de los 100 que forman parte de la autocalificada "elite" de la profesión, como hicieron el pasado miércoles en el informativo del programa 24 Horas de TVE Bentolila y Santos, afirman que dichas propuestas se realizan para crear empleo, tal y como ha afirmado también el propio presidente de gobierno. Pero hasta dirigentes de la patronal, personalidades tan expertas como Felipe González y otros economistas liberales más sinceros y rigurosos reconocen, por el contrario, que las refomas de este tipo no lo crean y que, si acaso, permitirán que el que se cree sea mejor cuando se empiece a generar.

Me parece que esas contradicciones no son fruto de la casualidad. Lo que ocurre sencillamente es que las propuestas que se están haciendo de reforma laboral se basan en una serie de falsedades que de tanto oír se dan por buenas y en un abanico de prejuicios ideológicos que se difunden sin cesar para disimulan lo que de verdad se busca con la reforma laboral.

La primera falsedad es que la reforma laboral sea necesaria para hacer frente a la crisis y más concretamente para acabar con el paro que ésta ha provocado. Es falso porque el desempleo que hoy día se registra en nuestra economía no es el resultado de la legislación laboral, de los costes de despido imperantes (cuando se han perdido casi dos millones de puestos de trabajo sin mayores dificultades por parte de las empresas) o de las rigideces de la negociación colectiva. Es bastante evidente que se han perdido tantos puestos de trabajo como consecuencia de la crisis financiera que ha provocado la irresponsable actuación de la banca y que ha dejado sin financiación a miles de empresas, del estallido de la burbuja inmobiliaria, de la desconfianza empresarial que todo ello ha originado y, quizá como fenómeno añadido, de un incremento anómalo (aunque no por ello indeseable) de la población activa arrastrado por el propio crecimiento del empleo de años anteriores. Por tanto, para hacer frente a la crisis lo necesario no es la reforma laboral, como se viene diciendo, sino dar soluciones a estos problemas que la originaron en última instancia y de los que apenas se habla, y mucho menos cuando de la banca y del aseguramiento de la financiación se trata.

Otra falsedad es la que deriva de afirmar que se podrá garantizar ahora o más tarde mayor volumen de empleo o de mejor calidad simplemente actuando sobre el mercado de trabajo. Se trata de una tesis liberal que la evidencia empírica ha demostrado en innumerables ocasiones que es falsa, o cuanto menos insuficiente, porque la creación de empleo no depende simplemente de las condiciones de la oferta y la demanda en el mercado de trabajo sino de lo que pase en el mercado de bienes.


Lo que puede ofrecer una reforma como esta es lo mismo que produjeron las anteriores, en España y en todos los países en las que se han llevado a cabo: mano de obra más barata y más dócil, puestos de trabajo más precarios y mejores facilidades para obtener beneficios a costa de producir menos y peor, pero nunca un incremento en el nivel de empleo por sí misma. Lo que crea empleo general es la demanda global del conjunto de la economía y no la demanda de trabajo de cada empresa: por muy barato que sea el despido, o por muy buenas condiciones de negociación que tenga un empresario, o por muy atractivo que sea el modelo de contratación, los empresarios no contratarán empleo si no tienen expectativas de obtener beneficios y eso dependerá principalmente de su volumen de ventas, de las condiciones imperantes en el mercado y de su estructura general de costes que generalmente tiene más que ver con factores relativos al entorno general de la empresa que con el montante particular de sus costes laborales.

Es una falsedad también decir que se puede combatir la dualidad en el mercado de trabajo (un problema que efectivamente habría que resolver en nuestro mercado laboral) incorporando nuevas formas de contrato y concretamente un tipo único. Es una falsedad porque se soslayan las razones que han dado lugar a esa dualidad y que fundamentalmente tienen que ver con el modelo productivo y de creación de actividad que han impuesto las grandes empresas con gran poder de mercado a las demás, y no con los modelos de contrato: la externalización abusiva, la subcontratación generalizada, el deterioro del empleos generado por las administraciones públicas como consecuencia de la escasez de gasto público para financiar la creación del capital social, la conversión en autónoma de buena parte de la población trabajadora asalariada…

También es falso y no cuenta con evidencia empírica que pueda justificarlo afirmar que se va a crear más empleo o de mejor calidad abaratando el despido o flexibilizando la contratación. Es justamente lo contrario lo que ha ocurrido después de las reformas anteriores (algo que los liberales reconocen pero que justifican diciendo que no fueron tan lejos como debieran). Lo que ha venido después de todas ellas ha sido el aumento de la temporalidad y de la rotación de los contratos (hasta 13 millones en el pasado año) y nunca aumentos en la calidad del empleo o incluso de su volumen con independencia de las condiciones generales de la economía.

Y tampoco es exactamente cierto decir que el mercado laboral español es rígido, o más que otros países de la Unión Europea, cuando hemos podido comprobar que las empresas han podido realizar ajustes de todo tipo y recurrir a prácticamente cualquier tipo de contrato en estos años y a despedir sin problema a la mano de obra que no podían asumir cuando la crisis bancaria ha destrozado la actividad económica. Como tampoco lo es que los salarios españoles sean excesivamente altos y limiten nuestra competitividad.

El problema del empleo en España no está en el mercado de trabajo. Está en el modelo de crecimiento, en el predominio de un tipo de actividad de bajo valor añadido y dependiente, en el tamaño tan reducido de las empresas como consecuencia del tipo de redes interempresas que han impuesto las grandes, en la escasez de capital social que pueda dinamizar la innovación y que permita competir por una vía diferente a la de abaratar la mano de obra, en la gran oligopolización de los mercados, en el excesivo poder político de la banca que le permite imponer condiciones favorables a sus beneficios pero letales para la creación de riqueza productiva, entre otros factores. Y el problema radica, sobre todo, en que los grandes capitales obtienen tantos beneficios en las épocas de crecimiento intensivo a base de este modelo que les compensa soportar las fases recesivas sin modificarlo porque no es sobre ellos sobre quien recaen sus costes e inconvenientes. Sobre todo cuando ocurre como ahora, que esas grandes empresas o los bancos que han acumulado cientos de miles de millones de beneficios en los últimos años gracias a este modo de actuar no tienen dificultades para imponer nuevas medidas que permitan reforzarlo para volver a las andadas.

En resumen, la reforma laboral que la gran patronal y la banca están reclamando al gobierno no responde a las causas que han provocado la crisis y el desempleo, no va a lograr crear más puestos de trabajo, no acabará con la dualidad entre empleos indefinidos y temporales, no elevará la productividad ni mejorará la competitividad de nuestras empresas, salvo las de aquellas que solo la buscan abaratando la mano de obra.

Su función no responden a las mentiras que nos cuentan. Como escribía Joaquín Estefanía recientemente es "la de señal o emblema de que en España se practica una política económica ortodoxa de gran austeridad" (El País, 6-6-2010). Y desde hace mucho tiempo sabemos que lo único que busca esa política no es otra cosa que crear mejores condiciones para que los poderosos ganen más dinero todavía.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo científico de ATTAC-España.

martes, 29 de junio de 2010

La conferencia que nunca tuvo lugar

Reproducimos a continuación el manifiesto hecho público el día 19 de junio, en el que se anuncian los gravísimos motivos que llevaron a la organización de la Conferencia de la resistencia Iraquí a anular el encuentro que debería haber tenido lugar en Gijón, y en la cual tenía que participar nuestro autor Pedro Rojo, quien iba a presentar el libro publicado con nosotros: La hora de Iraq.

Desde aquí, toda nuestra solidaridad con Pedro y con la resistencia iraquí.

DECLARACIÓN DE LOS PARTICIPANTES INTERNACIONALES A LA CONFERENCIA CANCELADA DE LA RESISTENCIA IRAQUÍ

El Estado español y la Unión Europea han perdido una oportunidad histórica de desempeñar un papel esencial en la apertura de conversaciones con la resistencia iraquí, que es la auténtica y democrática representante del pueblo iraquí, que ha expresado su deseo de vivir en un Iraq libre y soberano.

Debido a las antidemocráticas presiones llevadas a cabo por el Estado español y las amenazas de muerte del régimen marioneta iraquí, instaurado por la ocupación estadounidense, los organizadores de una conferencia en Gijón (Asturias, España) se vieron forzados a cancelar una conferencia cuyo objetivo no era otro que el de abrir la puerta a este diálogo.

El actual régimen iraquí está sustentado completa y absolutamente en la ocupación; es un régimen construido sobre la corrupción y el saqueo, sobre el sectarismo y la división étnica de la sociedad iraquí que impuso la propia ocupación y que ahora amenaza con aniquilar algunas de las minorías y convertir a Iraq en un Abú Ghraib. Además, los siete años largos de ocupación estadounidense han destruido el Estado iraquí, su economía, sus sistemas educativo y sanitario y la infraestructura iraquí y amenaza con destruir lo que queda del tejido social iraquí.

Un ejemplo espantoso de lo antedicho ha sido el uso de uranio empobrecido y fósforo blanco por parte de Estados Unidos en Iraq, lo que ha provocado abortos y defectos de nacimiento, malformaciones genéticas, cáncer y un medio ambiente contaminado.

Debido a los crímenes antes mencionados perpetrados por la ocupación y su régimen fantoche, apoyamos a la resistencia en todas sus expresiones —política, cultural, civil y armada—y de acuerdo con el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, que declara el derecho a la legítima defensa, individual y colectiva, y con la Resolución 33/24 de 1979 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que señala “[…] reafirma la legitimidad de la lucha de los pueblos por la independencia, la integridad territorial, la unidad nacional y la liberación de la dominación colonial y de la ocupación extranjera, por todos los medios disponibles, en especial la lucha armada”, exclusivamente reconocemos a la resistencia iraquí como la única representate legal y legítima del pueblo iraquí.

Agradecemos al Ayuntamiento de Gijón, a través de su Concejalía de Cooperación, y a la Consejería de Bienestar Social y Vivienda del Principado de Asturias, a través de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, su valentía al acoger la conferencia de la resistencia iraquí —del mismo modo que agradecemos su generosa hospitalidad— lo que supone un magnífico ejemplo de solidaridad internacional

A pesar de la cancelación de esta conferencia, aquellos que hemos acudido para participar en ella y quienes firmamos esta declaración, manifestamos nuestra intención de continuar nuestro trabajo en apoyar y construir cualquier manifestación solidaria a la resistencia iraquí y declaramos:

1. Nuestra exigencia de una total e incondicional retirada de todas tropas y mercenarios de Iraq y el pago de compensaciones por los daños de la guerra y la ocupación.

2. La necesidad de preservar un Iraq soberano y unificado.

3. El Derecho Internacional tiene que respetarse para evitar la continuación de un ciclo de violencia y destrucción.

4. Nuestra exigencia de que se respete la vida y la dignidad humanas, la puesta en libertad de todos los prisioneros políticos en cárceles iraquíes y la abolición de la pena de muerte.

5. Rendimos homenaje y damos nuestro total apoyo al logro de la unidad política de la resistencia iraquí.

Firmantes:

Haifa Zangana, escritora
Bloque Nacional Iraquí Yazidí
Cantarabia Editorial
Comité ejecutivo del Tribunal Brusselas, Bélgica
Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, España
International Action Center, Estados Unidos
IraqSolidarity Association in Stokholm, Suecia
IraqSolidarity Group, Alemania
National Center of Justice, Suiza
Tlaxcala, Red internacional de traductores por la diversidad lingüística (diversos países)
Tribunal Iraque-Portugal, Portugal
Campaña Estatal contra la Ocupación y por la Soberanía de Iraq (CEOSI), España

19 de junio de 2010

Entrevista a Edward W. Soja. Un geògraf radical publicat per Icaria

Reproduïm aquesta entrevista de Carles Masià a Edward W. Soja (Directa, 189), qui ha publicat amb Icaria el llibre EDWARD W. SOJA. La perspectiva postmoderna de un geógrafo radical



Nascut a Nova York (1941), el geògraf i urbanista Edward W. Soja ha desenvolupat gran part de la seva carrera d’investigació i docència a l’altra banda dels EUA, a la metròpoli de Los Angeles, de la qual és un gran coneixedor. Durant els últims anys, ha desenvolupat la teoria de la justícia espacial o com les comunitats locals poden organitzar-se per construir ciutats que tinguin en compte els seus drets i interessos. El resultat d’aquest treball apareix al seu últim llibre, Seeking Spatial Justice (Buscant la Justícia Espacial, University of Minnesota Press, 2010).
Carles Masià




¿Coneixes molt bé les grans metròpolis i el seu desenvolupament amb la globalització econòmica. Ara, totes les ciutats s’assemblen massa?

D’una banda, hi ha una certa homogeneïtzació en algunes àrees al voltant de la clàssica imatge de Coca-cola i Starbucks, però també hi ha molts elements específics de cada ciutat que estan apareixent i que territorialment són molt interessants. La globalització ha promogut una mena de cultura similar arreu del món, però també interactua amb les diferències locals. Així doncs, m’interessen les dues coses: el procés general de la globalització i les seves particularitats.

Centrant-nos en els EUA, un altre geògraf radical, David Harvey, parlava de “Katrinas financers” que, arran de la crisi econòmica, havien devastat algunes grans ciutats a partir de 2007 (augment de l’atur, desnonaments...). Com està la situació ara?

La crisi encara és ben present i un dels problemes és que els llocs de treball encara no s’han recuperat. Hi ha un índex d’atur molt elevat i les reformes necessàries no s’estan portant a terme: encara esperem que s’introdueixi algun tipus de regulació financera. Pensa que l’oposició a aquests tipus de mesures ha estat molt forta, en gran part perquè, per primera vegada, la dreta boja –l’extrema dreta– té la possibilitat d’organitzar-se mitjançant la cadena de televisió Fox News. Estava força fragmentada, però ara es pot reunificar i esdevenir molt més forta del que realment hauria de ser. De moment, estan aturant qualsevol mena de canvi polític i això no em fa ser gaire optimista. No veig cap canvi de rumb, perquè la dreta actual exagera les tendències negatives sobre les quals he escrit durant anys.

Quines opcions hi ha per construir ciutats més humanes?

Sent més optimista, crec que es poden aconseguir èxits basats en la construcció d’aliances de base entre sindicats, associacions de veïns i organitzacions culturals, perquè, individualment, hi ha poques esperances de fer coses significatives. És possible formar estructures més grans i això ho relaciono directament amb el creixent interès que hi ha pel territori i la geografia. Estem començant a veure que algunes de les millors idees de la geografia es posen a la pràctica políticament, particularment a Los Angeles. Per mi, aquesta ciutat no només és significativa pel vessant acadèmic, també ho és perquè aquest treball influeix sobre la política de maneres molt inusuals.

Per exemple?

Té relació amb la justícia espacial, que està relacionada amb el que David Harvey anomena “el dret de la ciutat”, és a dir, amb la capacitat dels ciutadans de decidir com volen que sigui la seva ciutat. La idea de fons és que, sovint, els espais de la ciutat on vius estan sent produïts per uns altres des de dalt, que no necessàriament tindran en compte els teus interessos; per això cal alguna mena d’organització que s’hi oposi. En aquest sentit, l’exemple més clar és el cas de Bus Riders Union (Sindicat de Passatgers d’Autobús), que va sorgir quan la gent pobra de Los Angeles –que tota la vida ha depès del transport públic– es va organitzar. Van argumentar que, si la ciutat invertia en grans projectes de metro i en autovies gratuïtes gegantines –un aspecte que ha modelat les ciutats nord-americanes durant els últims 100 anys–, estava discriminant les persones amb necessitats urgents de transport públic. Pensa que moltes persones treballadores tenen més d’una feina a llocs diferents i un sistema de metro tradicional que va del centre a la perifèria en una metròpoli gegantina no els és gaire útil. A més, el pla pretenia apujar les tarifes dels bitllets. Finalment, l’any 1996, van guanyar el cas als tribunals i van forçar l’entitat del transport metropolità a potenciar un sistema d’autobusos públics i flexibles, tot desviant milions de dòlars d’un pla que inicialment ajudava molt més la minoria rica dels suburbis que no pas la majoria humil. Es van fer intents similars basats en els drets civils i la discriminació racial a d’altres ciutats, però van fracassar. En canvi, a Los Angeles, hi ha un enfocament més geogràfic i espacial. Es van utilitzar Sistemes d’Informació Geogràfica (GIS) i mapes, es van mostrar patrons de distribució territorial per poder argumentar bé que s’estava cometent una injustícia. És a dir, que la geografia que proposava el pla de transport t’estava discriminant depenent d’on vivies i de qui eres. En general, es diu que la planificació d’un sistema urbà tendeix a afavorir els rics pel que fa a la redistribució dels recursos, una dinàmica que és molt forta als Estats Units. Amb tot, el cas anterior va demostrar que això no sempre és cert.

En quins altres casos pràctics ens podem fixar?

Un altre cas que ha tingut èxit és el de Los Angeles Alliance for a New Economy (Aliança de Los Angeles per a una Nova Economia), que agrupa entre 75 i 120 col·lectius diferents, depenent del projecte concret que treballin. De fet, durant els últims anys, han contractat prop de 40 estudiants de la nostra facultat, cosa que ha generat una mena de flux acadèmic centrat en l’urbanisme i la seva reestructuració real. D’altra banda, a la Universitat de Califòrnia-Los Angeles (UCLA), tenim un programa acadèmic que permet que els activistes experimentats de la comunitat local entrin a la universitat. Fan projectes i cursos conjuntament amb els nostres estudiants, de manera que es crea un flux molt ric en dues direccions, que permet que la perspectiva territorial es traslladi a la pràctica. I pel que conec, això no existeix a cap altra gran ciutat dels EUA. Coalicions com aquesta es van enfortint i protagonitzen lluites importants, com per exemple, contra la gegantina cadena de supermercats Wal-Mart. Aquestes aliances es converteixen en una manera d’unir els moviments socials. En el passat, els moviments socials tendien a canalitzar-se al voltant de la seves mobilitzacions històriques, estaven aïllats i era difícil que connectessin amb altres sectors. En canvi, una forma de pensar més centrada en l’espai facilita que la gent de diferents orígens polítics pugui entendre com pot arribar a oprimir l’espai. Finalment, hi ha un tercer grup, que es va formar el 2007, basat en alguns dels estudiants de la nostra facultat, anomenat Right to the City Alliance (Aliança pel Dret a la Ciutat). Han fet diferents trobades i, ara, s’han convertit en una xarxa nacional, una cosa molt difícil de fer als EUA: s’estan organitzant grups a Nova York, Miami, Boston, Washington, Chicago i Nova Orleans. Aquestes tres coalicions i d’altres que s’estan articulant són els millors exemples de recerca de justícia espacial i la meva principal font d’optimisme. Alguna cosa està passant a Los Angeles relacionada amb l’espai; hi ha hagut èxits i s’estendran a altres llocs, que és l’altra cosa que m’il·lusiona.

Què en penses, de la tendència de construir les ciutats al voltant de grans esdeveniments, com el cas de Barcelona amb els Jocs Olímpics, o de Johannesburg, amb el Mundial de Futbol?

Això ho van inventar els de Bilbao amb el museu Guggenheim. Sota la tutela del neoliberalisme, el planejament urbà i regional al voltant del benestar social s’ha desintegrat, en part, perquè depèn del finançament estatal. I el neoliberalisme va promoure la descentralització i la privatització. Tot això va forçar una mena d’emprenedoria en el procés de planificació urbana, que va derivar en una competició ferotge per obtenir els dòlars del turisme i dels inversors i va substituir la planificació orientada al benestar social. Aquesta és una de les històries tristes que més m’interessa com a pensador regional. Arreu del món, s’ha promogut aquesta competició amb el suport d’alguns economistes i polítics, que fins i tot defensen que l’única manera d’ajudar els més pobres és vendre la ciutat al mercat global; és el màrqueting de la ciutat.

El tema és on van a parar aquests diners, a les grans empreses o a la ciutadania corrent.

En teoria, tots aquests esdeveniments tenen l’oportunitat de generar beneficis socials. Però, en el context neoliberal, la tendència és caure en la lluita pels interessos privats i corporatius i en la competició entre regions, de manera que els beneficis reals pràcticament desapareixen. Amb tot, si repassem els Jocs Olímpics dels últims 60 anys i els puntuem segons els beneficis socials obtinguts, Atenes va ser un desastre. I potser Barcelona va ser una mica millor, si ho comparem amb el que va passar a molts altres llocs.

miércoles, 23 de junio de 2010

¡Icaria presenta "Desiguales" en Granada!

Icaria Editorial tiene el placer de invitarle al acto de presentación del libro Desiguales. Mujeres y hombres en la crisis financiera de Lina Gálvez Muñoz y Juan Torres López y prologado por José Luis Sampedro




Fundación Euroárabe de Altos Estudios
(C/ San Jerónimo, 27, Granada)
el día 24 de junio a las 19,30 horas.


En el acto intervedrán para presentar la obra Dª Soledad Pérez Rodríguez, Directora del Instituto Andaluz de la Mujer y Dº Fernando López Castellanos, Profesor Titular de Economía Aplicada de la Universidad de Granada y Dª Pilar Aranda Ramírez. Secretaria Ejecutiva de la Fundación Euroárabe

Las encrucijadas irresueltas de la lucha contra la pobreza en el mundo. Un artículo de Sergio Ferrari



Las encrucijadas irresueltas de la lucha contra la pobreza en el mundo. El ejemplo suizo

Hacia la Cumbre de la ONU de septiembre próximo
El balance de una década de los Objetivos del Milenio
La sociedad civil afirma: “cumplimiento a medias”
La crisis actual, el pretexto ideal para no aumentar la cooperación




Sergio Ferrari*, desde Berna, Suiza


En septiembre próximo una Cumbre de las Naciones Unidas evaluará el cumplimiento de los Objetivos de desarrollo del Milenio (ODM) luego de una década de aplicación y un lustro antes de su expiración. Las ONG suizas anticipan el ejercicio. Y exigen al Gobierno helvético mayor compromiso y celeridad.

“Quedan muchas tareas pendientes en diversas esferas muy sensitivas”, enfatiza iniciando la entrevista Pepo Hofstetter, responsable de comunicación de Alianza Sur. Y por eso es imprescindible “dar un nuevo impulso a su aplicación”.

Alianza Sur, plataforma integrada por seis de las más grandes Organizaciones No Gubernamentales helvéticas dedicadas a la cooperación Norte-Sur, organizó junto con Amnistía Internacional (Suiza) el martes 22 de junio, en Berna, un seminario público de balance y perspectivas. Dicha plataforma está integrada por Swissaid, Caritas, Acción Cuaresmal, Helvetas, la Obra protestante y Pan para el Prójimo.

Los Objetivos del Milenio

Aunque el balance de la primera década de los Objetivos de desarrollo del Milenio (ODM) – que busca reducir la miseria a la mitad en el mundo hasta 2015- es mitigado, las Naciones Unidas (ONU) piensan que los mismos son todavía realistas y realizables.

Tal como lo expresa su Secretario General Ban Ki-moon en el informe “Mantener los compromisos”. Elaborado como preparación de la Cumbre que se realizará entre el 20 y el 22 de septiembre del año en curso en Nueva York.

Sin embargo, según el análisis de la ONU, todas las naciones, tanto las industrializadas como las menos desarrolladas deberán realizar esfuerzos enormes, tal como coincidieron los participantes en el seminario de Berna.

“Suiza no es una excepción y tiene una gran tarea por delante si aspira a cumplir con los compromisos contraídos”, explica Pepo Hostetter.

El portavoz de la Alianza Sur inicia su balance subrayando dos aspectos positivos de esta última década: “más que otros países, Suiza invierte en el desarrollo rural y contribuye así a luchar contra el hambre. Su cooperación al desarrollo pragmática, próxima de las autoridades locales y a la sociedad civil, ha alcanzado logros sensitivos, especialmente en el área del agua, objetivo número siete”.

Sin embargo, los retos futuros son significativos y los tiempos políticos para implementarlos, relativamente cortos, acota.


Desafíos futuros


Los tres aspectos esenciales a mejorar de parte de la Confederación Helvética ( y que podrían ser endosados al a mayor parte de las naciones industrializadas) se ubican en el terreno de la ayuda al desarrollo; en darle prioridad efectiva a la lucha contra la pobreza y en asegurar una mayor coherencia de su política global, analiza Hofstetter.

En cuanto a la ayuda al desarrollo, “Suiza la ha aumentado de forma mínima”, enfatiza. El crecimiento de 1,5 a 2.5 miles de millones de francos desde el 2000 a esta parte, es sólo parcialmente verdadero. En ese aumento se incluyen medidas de des-endeudamiento así como los gastos ligados a los demandantes de asilo en el país (que no estaban incluidos en el 2000).

“Sin esos dos rubros, la cooperación estaría actualmente en el 0.36 % del Producto Interno Bruto y no en el 0.47 % tal como lo señalan las autoridades federales”, explica Hofstetter.

Por otra parte, insiste el portavoz de Alianza Sur, “Suiza destina solamente una cuarta parte de dicho presupuesto a los países más pobres... Aumentando sensiblemente su cooperación con los países llamados emergentes, en particular China y Brasil”.

En tanto, la Secretaría de Estado a la Economía (SECO), se retira de los países más pobres para concentrarse en los países en desarrollo más avanzados, explica.

El pasado 17 de junio el Consejo de Estado helvético intervino en relación a este aspecto. Reiterando al Gobierno helvético la exigencia de elaborar un proyecto para aumentar dicha cooperación al 0.5 % del Producto Interno Bruto hasta 2015.

“Más coherencia global”

Aspecto clave de la crítica de las ONG suizas es el relativo a la falta de mayor coherencia en la política global de cooperación que implementa el Gobierno.

Al decir de la Alianza Sur, tanto en el plano multilateral como bilateral, Suiza defiende siempre “sus intereses económicos sin tener en cuenta los de los países en desarrollo”. Algunos ejemplos concretos ejemplifican la crítica.

“Traba el acceso a los medicamentos – a través del control de las patentes de invención- y limita la utilización de semillas de parte de los pequeños campesinos de los países del Sur”.

Al mismo tiempo, “exige la liberalización de los intercambios de los productos industriales, ignorando las tarifas aduaneras para los países en desarrollo”, acota.

Los progresos en política fiscal internacional de Suiza –sostiene- no benefician a los países en desarrollo, quienes continúan perdiendo miles de millones en ingresos debido a la evasión y al fraude fiscal que sufren.

Sin olvidar, insiste, otro ejemplo palpitante: la actual política suiza – y europea en general- en materia de inmigración, que cierra casi totalmente sus fronteras a las personas del Sur.

Tres recomendaciones

Si Suiza quiere contribuir de manera activa al último esfuerzo para la realización de los OMD, los desafíos son significativos, según el pensamiento preponderante de las ONG helvéticas.

Y se concentrarían en tres esferas principales. La necesidad de aumentar rápidamente la cooperación al desarrollo al 0.5% del Producto Nacional Bruto, priorizando a los países más pobres y, en ellos, a los sectores de la población más desfavorecidos, particularmente las mujeres y los indígenas.

El esfuerzo para aumentar la coherencia en cuanto a la política de desarrollo. En particular, mejorando la colaboración con los países del Sur en materia fiscal. Y reforzando la lucha contra el fraude fiscal ejercido por las grandes empresas y los multimillonarios.

Por último, es fundamental, concluyen las ONG suizas, que los derechos humanos figuren en el centro de la cooperación al desarrollo; de la política suiza delante las organizaciones multilaterales; y en las negociaciones bilaterales y multilaterales.

*Sergio Ferrari, colaboración de prensa de E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria

jueves, 17 de junio de 2010

Susan George en Madrid, el miércoles 23 de junio



Susan george presenta su último libro Sus crisis, nuestras soluciones, en Madrid, el día 23 de junio, a las 19h. en la escuela Julián Besteiro (C/ Azcona, 53).

Intervendrán en el acto Antonio Ferrer, secretario confederal de Acción Sindical de UGT y Daniel Vila, presidente de Attac Madrid.

Recordad que el día antes Susan George estará en Barcelona.

¡Entrevista a David Llistar, autor, entre otros libros, de Anticooperación, en La Vanguardia!

Un viaje a Nicaragua le cambió la vida. Contactó con "la pobreza, la gente y la injusticia" y, desde entonces, el físico David Llistar (Premià de Mar, Barcelona, 1971) ha residido en más de una decena de países en vías de desarrollo y ha cofundado el Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), que actualmente coordina.

Pese a que cree que "la cooperación sirve y se tiene que reforzar", denuncia que las ONGs hacen "un trabajo de hormiguitas al lado del de los elefantes que van pisando toda la hierba plantada por otros".

Estos elefantes son empresas, gobiernos e instituciones de los países ricos que, mientras con una mano dedican esfuerzos a ayudar a los países del sur, con la otra promueven y mantienen políticas que hacen mucho más daño que el que pretenden repara con la otra. Todos estos mecanismos destructivos los ha analizado sistemáticamente en el libro Anticooperación. Interferencias globales Norte-Sur (Icaria).

Según Llistar, puede ser más efectivo combatir estos mecanismos desde aquí que el trabajo que se pueda realizar sobre el terreno.




-¿El libro Anticooperación es una crítica al sector de la solidaridad?
-A primera vista puede ser ententido como una crítica antipática a la cooperación y al desarrollo, pero en realidad está hecho desde dentro del sector, con respeto y entendiendo que la mayoría de la gente actúa de buena fe. El sector actúa a veces de forma manipulada o cooptada por otras dinámicas de actores o instituciones que tienen intereses que no son la solidaridad y la justicia, como empresas, estados o gente que quiere limpiar su imagen. Usan la solidaridad para fines que son justamente lo contrario y esta sí es una de las denuncias.

-¿Son cómplices las ONG que aceptan colaborar con estos actores?
-En cierto modo sí. Si actúas al lado de un gobierno que bombardea una ciudad, recibes órdenes de este mismo gobierno y curas las heridas causadas por el bombardeo estás participando de una operación de bombas y algodones. El de Irak es un caso flagrante de anticooperación solidaria.

-¿Es esto la anticooperación?
-La hipótesis del libro es que en las relaciones entre nosotros y los empobrecidos hay mecanismos mucho más significativos que la llamada ayuda al desarrollo.

-¿A qué se refiere?
-Después de tanto tiempo y tantos esfuerzos las cosas no se han arreglado. El concepto de desarrollo lo inoculó hace 60 años el presidente estadounidense Truman, quien después de haber ganado la segunda guerra mundial planteó el plan Marshall. Esto no significa que antes no hubiera acciones que pudieran ser consideradas cooperación.

-¿En este tiempo no se han logrado los objetivos que se buscaban?
-La lucha, a veces sin saberlo porque hay cortinas de humo, es contra mecanismos que hacen lo contrario, que son mucho más potentes y que anticooperan. Un ejemplo es el comercio internacional, que está basado en la fuerza de algunas potencias para imponer condiciones, precios, etcétera.

-A priori, parecería que la cooperación internacional da sus frutos y sirve para algo.
-Sí, la cooperación claro que sirve y que se tiene que reforzar. Las cosas funcionan en los lugares adonde llega la cooperación y los microproyectos de organizaciones. Hay gente que se beneficia de ellos. Pero es un trabajo de hormiguitas al lado del de los elefantes que van pisando toda la hierba plantada por otros.

-¿Hay actores que juegan a dos bandas?
-El gobierno español, el catalán o la CE no pueden plantear su actuación en términos exclusivamente de ayuda cuando paralelamente están cometiendo violaciones de los derechos humanos a través de, por ejemplo, apoyo económico a la internacionalización de empresas europeas que violan flagrantemente derechos humanos. No puedes defender actuaciones de ayuda mientras en el campo comercial, industrial, militar o de la diplomacia haces todo lo contrario.

-Pero las empresas y los estados temen quedarse atrás si no defienden sus intereses.
-Te quedas atrás si la dirección hacia delante la colocas hacia vidas en las que nadie tiene tiempo y todos luchamos para acumular objetos y viajes. El sistema actual no tienen ningún sentido si pones por delante el vivir bien con tu familia y tu gente, tener tiempo y dedicar atenciones a tus niños. Esta especie de tren acelerado nos conduce a un precipicio. Los recursos biofísicos de nuestro planeta son absolutatamente limitados. Hay que hacer un cambio de paradigma ya. No sólo por nuestra salud como sociedad, sino también por una cuestión moral de respeto y de no machaque a los compañeros que viven en países políticamente más débiles.

-¿Qué alternativa hay?
-Hay visiones distintas a este desarrollo capitalista basado en el crecimiento económico, como la culturas del buen vivir de los índigenas andinos aymara y quechua y que se estructuran alrededor de cómo te encuentras con tu comunidad, con el medio ambiente y contigo mismo.

-¿Para construir un mundo mejor no es necesario irse a África?
-Ir a África es interesante y te permite entender como es el mundo, pero si quieres ayudar a los africanos, más que ir a África lo que tienes que hacer es colaborar a reorganizar el metabolismo de tu sociedad. Es decir, entra en el campo de la política y cambia los mecanismos que producen este mal a los países pobres del sur.

-Mucha gente irá este verano de voluntaria a trabajar en proyectos de cooperación. ¿Para qué sirve si el resto del año no actúan en consecuencia?
-Es inútil ¿no? En este contexto de crisis financiera, mucha gente dirá que se recorten los recursos públicos para cooperación. Y demostrará un egoísmo global muy claro, con el discurso demagógico de que nosotros necesitamos ese dinero. Pero nosotros continuamos robándoles recursos porque les pagamos mal y atraemos a sus mejores talentos. Ahora lo que puede envenenar más la ayuda internacional real, es lo que llamo la maldición de la competitividad. Parece ser que la solución a la crisis será más competitividad, pero en los países del sur muchas esto significa que las empresas quieran cumplir menos los estándares sociales y ambientales y explotar más. El accidente de Bhopal, que mató a 23.000 personas, fue básicamente porque la reducción de costes suprimió la refrigeración de la empresa.

-¿Los gobiernos contabilizan como ayuda inversiones que en realidad no lo son?
-Por una parte, hay que recordar que lo que enviamos del norte hacia el sur es mucho más pequeño que fenómenos contrarios como la deuda externa. Lo que sucede es que, si bien hay una parte de la ayuda que se ejecuta bien y con fines de solidaridad y justicia, hay otra todavía más importante que no se vehicula a través de ONGs sino de otras instituciones o de gobiernos.

-¿Por ejemplo?
-La institución de cooperación que ha movido más dinero se llama OTAN y ha dirigido sus acciones hacia los entornos de la guerra de Irak y de Afganistán, básicamente porque se ha dado cuenta que la mejor forma de mantener a los talibanes o a los grupos opuestos a los ocupantes es untarlos con dinero. Estamos en contra de este dinero que es funcional para dos guerras que no tienen nada que ver con la emancipación de los pueblos iraquí y afgano y le llamamos anticooperación solidaria. El incremento del dinero destinado a la cooperación en los últimos años no viene de que la gente estemos dando más dinero a las ONG sino de los proyectos de la OTAN. Critico a los gobiernos o empresas que hacen cooperación con la finalidad primera de defender sus intereses propios, empresariales o geoestratégicos, que tiñéndolos de ayuda legitiman actuaciones.

miércoles, 16 de junio de 2010

"Necesitamos justicia espacial": entrevista a Edward W. Soja

Hace unos días apareció en El País este artículo en el que se habla de Edward W. Soja, geógrafo norteamericano, a quien hemos publicado su obra La perspectiva postmoderna de un geógrafo radical. Nos permitimos reproducir este artículo en nuestro humilde blog.





El último libro que ha publicado Edward W. Soja (Nueva York, 1941) lleva por título Seeking spatial justice (Buscando la justicia espacial). Suena raro, pero Soja, que abrió el congreso Cerdà Postmetrópolis, lo explica con un ejemplo. "En 1996, el sindicato de conductores de autobuses de Los Ángeles denunció a la autoridad de transporte por discriminación espacial. Decía que se habían invertido millones de dólares en las redes de metro y tren que daban servicio a una pequeña parte de la población, precisamente la rica y blanca que vivía en las zonas residenciales, mientras que al mismo tiempo habían subido las tarifas de los autobuses, el único servicio de que disponía el grueso de la población pobre de los suburbios que no podía tener coche, pero que era traficodependiente y necesitaba el autobús para vivir y trabajar. Demostraron los errores de planificación y al cabo de años ganaron. Se repartió la inversión, se mejoraron la flota de autobuses y las redes, hubo más vigilancia en las paradas y no subieron las tarifas. Necesitamos justicia espacial".

Es el último concepto que ha acuñado. También es suyo el de postmetrópolis y su influencia teórica es palpable en urbanistas, arquitectos, geógrafos y artistas desde hace años. Lo recoge muy bien Edward W. Soja. La perspectiva postmoderna de un geógrafo radical (Icaria), el libro que ayer presentaron en Barcelona sus coordinadores, Núria Benach y Abel Albet, en el que hay un compendio de artículos y ensayos, así como un amplio material de entrevistas y análisis sobre su figura.

Resulta interesante porque su pensamiento ha dejado huella en Cataluña, que conoce bien desde que hace más de 10 años el entonces arquitecto jefe de Barcelona, Josep A. Acebillo, le invitó para ver cómo se podía aplicar en la ciudad el concepto de postmetrópolis. Soja, que dice preferir el término regionalista al de urbanista, asegura que desde entonces las cosas han cambiado mucho. "Ya sé que aquí esto del término región no está bien visto por las connotaciones históricas que tiene, pero durante un tiempo Cataluña fue precismente uno de los centros del pensamiento regional a través de los think thank del organismo Barcelona Regional, que yo creo que debería llamarse Cataluña Regional. Ahora, sin embargo, cada vez oigo hablar más de territorio y territorial, un eufemismo para no utilizar el término región. Es una pena porque eso debilita el pensamiento regional, que me parece fundamental. La metrópoli como se entendía antes seguirá existiendo, pero ya no es la organización urbana en muchos lugares del mundo. El regionalismo te permite pensar a escalas múltiples. Debemos movernos y planificar en una línea de mayor escala y, al mismo tiempo, fijarnos en los pequeños movimientos sociales que hay por debajo. El mundo se está urbanizando a un ritmo acelerado y tenemos que organizarnos para podernos oponer a los procesos negativos de la globalización".

El cambio de orientación de Barcelona, en el fondo, se enmarcaría en este contexto neoliberal que ha dominado la última década. "Tras el efecto Guggenheim, se entró en una etapa de competencia brutal entre ciudades y la marca Barcelona se vende mejor que la marca Cataluña. Por cuestiones de marketing, a la hora de atraer turistas e inversiones se ha optado por enfatizar Barcelona. Me parece un error porque todo se focaliza alrededor del turismo o la marca. Es la peor forma posible de planificación espacial".

Es consciente tanto del evidente éxito del modelo Barcelona -"curiosamente liderado por arquitectos obsesivamente antiplanificadores, lo que dificulta pensar a gran escala"- como de la resistencia de las otras ciudades catalanas a dejarse engullir por Barcelona. "Durante mucho tiempo, seguirá siendo el centro dominante, pero si hay una asamblea regional que coordine y equilibre, se pueden crear mecanismos para que los otros municipios no le tengan terror. Sabadell, por ejemplo, podría confederarse con las ciudades vecinas para crear una gran municipalidad. Eso sería un contrapoder, que es lo que podría animar este gobierno regional. Pero es difícil, empecé a hablarlo hace 10 años y ahora se va en la dirección contraria".

Lo que tiene claro es que las ciudades cambian y ya no sirven los esquemas de pensamiento que se utilizaban hace 30 años. La imagen que tenemos de Los Ángeles -la ciudad a la que ha dedicado gran parte de sus estudios y en la que ha creado escuela desde su cátedra de urbanismo en la UCLA- sigue siendo la de una gran ciudad dispersa. "Ahora mismo, Los Ángeles es la ciudad más compacta de Estados Unidos. En los últimos 30 años ha recuperado seis millones de personas, la mayoría inmigrantes, y casi no ha aumentado su superficie. Lo que ha hecho es compactarlos. Aunque es cierto que hay muchos mendigos y gente sin techo; el proceso no es necesariamente positivo".

Y concluye: "El problema es que tenemos que repensar de arriba abajo la planificación económica. Tener más gobierno en lugar de menos, parar la privatización incontrolada, crear nuevos sistemas de gobernanza a diferentes escalas. Y tiene que haber un sistema regulatorio".

martes, 15 de junio de 2010

Susan George a Barcelona (22 de juny)




Icària us convida a la conferència de Susan George:

Com encarar la crisi i quines solucions podem aportar?
El dia 22 de juny, a les 19.00 h.
Lloc: Fundació CIDOB, C/ Elisabets, 12, Barcelona)
Presentarà l'acte Francesc Mateu, director de la seu d'Intermón Oxfam a Barcelona



¿Crisis? ¿Habéis dicho crisis? Pues aquí tenéis: el trabajo es sólo elegir. Derrumbe de la economía de casino y de las finanzas mundiales, pobreza y desigualdad creciente desde hace treinta años, lucha cotidiana de millones de personas para acceder al agua y a la alimentación, calentamiento del clima con desastrosas consecuencias. Todas estas crisis proceden de las mismas políticas neoliberales establecidas por los mismos actores; a pesar de que se agravan mutuamente, ninguna es una fatalidad. Podríamos gozar de un mundo limpio, verde, rico y justo, donde todos y todas pudiéramos vivir dignamente. A su lógica, debemos oponer la nuestra. No es tan complicado si comenzamos por invertir los términos...

Podemos llamar a esta crisis crisis del sistema, de civilización, de globalización, de valores humanos, o utilizar algún otro término universal, omniabarcador; la cuestión es que nos ha encarcelado mental y físicamente y que hemos de liberarnos. La clase dominante que dirige la cárcel en la que estamos aún quiere \"todo para ellos y nada para los demás\", pero desde la época de Adam Smith \"los demás\", mediante su propia lucha, han aprendido a leer, escribir y pensar de forma crítica. La fuga misma depende de cada uno de nosotros, y de todos en conjunto.

Susan George es presidenta de honor de ATTAC y presidenta del Consejo del Transnational Institute, es autora de numerosos libros con gran repercusión, como Otro mundo es posible si..., Informe Lugano o El pensamiento secuestrado. Ahora, en este libro apasionante se ha propuesto explicar cómo y por qué caímos en el caos actual y cómo podemos salir de él, beneficiándose así el planeta y todos sus habitantes.

viernes, 11 de junio de 2010

Pascual Serrano: La aguda mirada crítica de un periodista crítico

Presentamos a continuación la excelente reseña que firma el periodista Salvador López Arnal a propósito del nuevo libro de Pascual Serrano El periodismo es noticia . La reseña ha aparecido en la revista El viejo Topo.


La aguda mirada crítica de un periodista crítico


Pascual Serrano, El periodismo es noticia. Tendencias sobre comunicación en el siglo XXI. Icaria, Barcelona, 2010, 142 páginas.

Salvador López Arnal

Componen El periodista es noticia una introducción y ocho capítulos, algunos de ellos publicados en revistas especializadas como Utopías o Éxodo y otros que han servido como material para conferencias del autor, un periodista e intelectual comprometido de amplio currículum que lleva, como se señala en la solapa del volumen, unos veinte años trabajando en la búsqueda, sin término pero con éxitos, de otro periodismo. Estos son los temas desarrollados en el ensayo: “La crisis en los medios, los medios en crisis”, “Política y periodismo”, “Los observatorios de medios, ocho años después”, “La red, ¿libres o enredados?”, “Movimientos sociales y medios alternativos”, “El periodista, la objetividad y el compromiso”, “Medios públicos y privados, rompiendo tópicos” y “Una luz de esperanza. El nuevo modelo de información para el ALBA”.
El autor de Desinformación explica en la introducción algunas de las finalidades centrales de su nuevo trabajo. “Este libro pretende ser un alto en el camino, ese momento en que el viajero para a beber agua, se sienta en la senda y comienza a pensar lo que ha dejado atrás, hacia dónde va, por qué se dirige allí y si de verdad quiere ir en esa dirección” (p. 7). De no obrar así de forma regular, advierte razonablemente, caminaremos por senderos diseñados previamente por otros.
La mayoría de los asuntos que se abordan en el libro, sostiene Pascual Serrano, han podido afectar seguramente a la gran mayoría de los lectores. Sin embargo la mayoría de nosotros no nos hemos parado a analizarlos ni siquiera, en algunos casos, los hemos vislumbrado. El que fuera asesor editorial del canal internacional Telesur pretende “obligarnos a parar un instante y pensar sobre diversas cuestiones relacionadas con los medios de comunicación pero que, casualmente, no suelen ser abordadas por esos mismos medios” (p. 7).

Vemos sucintamente algunas cuestiones sobre las que el autor nos sugiere detenernos un instante y meditar sobre ellas.

El primer capítulo está dedicado a la crisis, la crisis en los medios y los medios en crisis. De lo primero basta recordar que los medios manejan “la información financiera en estrecha relación con las empresas de rating, las entidades que se dedican a poner notas sobre el riesgo de impagos a empresas, instituciones financieras, gobiernos y administraciones públicas” (p. 11). Grecia, Portugal y España son ejemplos recientes de ello. Paradoja, ocultada o semioculta, apuntada por el autor: son los propios calificados quienes pagan a los calificadores cuantiosas sumas por esa calificación. Veracidad de las informaciones: nula o negativa; característica básica de lo publicado: sesgadas (des)informaciones al servicio de intereses no explicitados.

Para el autor, gran parte de la crisis económica de los medios se debe a la pérdida del favor de público. Las diversas componentes de esa crisis son la crisis de mediación, la crisis de credibilidad, de objetividad, de autoridad, de información y de distribución. Lejos de ser un gran problema, en su opinión, la situación abre grades expectativas de “regeneración en el modelo comunicacional que la ciudadanía y los colectivos sociales deben aprovechar” (p. 25). Por ejemplo, “la crisis de objetividad ha dejado en evidencia que detrás de muchos medios se escondía más un proyecto ideológico y político que el interés de informar a los ciudadanos”. De este modo, la crisis de credibilidad, autoridad y mediación, deben (o deberían) generar, sugiere Pascual Serrano, una disminución de la arrogancia y prepotencia de unos medios que operan a espaldas de la ciudadanía y desprecian sus iniciativas de participar en la comunicación.
El segundo capítulo –“Política y periodismo”- se abre señalando una finalidad reconocida–“Una de las funciones del periodismo era acercar la vida política a la ciudadanía” (p. 27)- y denunciando una situación de hecho: “entre las desviaciones del sistema comunicacional dominante se encuentra la de haber pervertido esa función”. Como el autor señala, la vinculación entre periodismo, medios y política institucional puede ser tan perversa como para que “las acciones en Bolsa de un grupo empresarial de comunicación puedan subir o bajar en función de unos resultados electorales” (p. 36). Los “mercados”, el oráculo infalible de la postmodernidad, hablan con gritos y apuestas. Serrano nos ofrece como ejemplo lo sucedido en Argentina tras el resultado adverso del oficialismo en las elecciones de 2009.

El tercer capítulo analiza la situación de los observatorios de los medios ocho años después de su formación, una propuesta de Ignacio Ramonet en 2002. Una breve historia de estos Observatorios puede verse en las páginas 46-48. En opinión del autor, los Observatorios deben prestar atención a las siguientes aristas: selección de temas, protagonistas de las noticias, ubicación de la noticia, lenguaje, infografía, técnicas y estrategias audiovisuales, elección de analistas y fuentes de documentación, dobles raseros, observar estrategias discursivas ilícitas, falsedades y métodos tramposos de participación. Pascual Serrano avanza en las páginas 51-53 algunas propuestas de mejora en la intervención de estos Observatorios. Entre ellas, “necesidad de que las conclusiones de los estudios de los observatorios incluyan recomendaciones y propuestas que sean legalmente vinculantes para los medios de comunicación” (p. 52).
El cuarto capítulo del volumen es una aproximación a la red. Una observación política central destaca en el análisis del autor: “La red ha provocado una eclosión de propuestas de falsa participación que están convirtiéndose en un impresionante sistema de distracción de la movilización, incluso jugando un papel reaccionario al hacer creer a gran parte de la ciudadanía que forma parte de una sociedad organizada y movilizada cuando sólo son individuos con una taza de café escribiendo en un teclado” (p. 63).

“Movimientos sociales y medios alternativos”, el siguiente capítulo, junto con “El periodista, la objetividad y el compromiso” son, en mi opinión, dos de los mejores momentos de El periodismo es noticia. Sin poder detenerme con detalle, Serrano señala algo tan básico y obvio como lo siguiente: el hecho de que los movimientos sociales y los medios alternativos tengan hoy un mayor protagonismo tiene su causa en que ambos elementos son “la manifestación de una pulsión social que pide participación ciudadana y más protagonismo” (p. 73) en un modelo social que tiene como condición sine quan non para su existencia y permanencia, no meramente coyuntural, la marginación cívica de sus poblaciones, sobre todas en sus sectores más desposeídos.

La consistencia entre objetividad y compromiso es defendida por el autor enérgica y razonablemente con numerosos ejemplos. La verdad sigue estando en el puesto de mando de las reivindicaciones del periodismo crítico pero tal finalidad no anula el compromiso con los oprimidos, con los desfavorecidos. De hecho, mirado de frente y sin prejuicio académico insustantivo, este compromiso poliético es condición necesaria para alcanzar esa irrenunciable finalidad gnoseológica a la que ningún periodista comprometido puede y debe renunciar.
Romper los tópicos sobre medios públicos y privados y narrar la luz de esperanza que representa el nuevo modelo de información para el ALBA son las temáticas de los dos últimos capítulos del ensayo de este periodista crítico que sabe que el periodismo sigue siendo noticia y que fue capaz de fundar, cuando apenas había abono y condiciones para ello, la publicación electrónica rebelion.org. Las palabras con las que cierra su libro merecen ser citadas: “Lo que es indiscutible es que hoy, en América Latina, y especialmente en los países del ALBA, se está construyendo el futuro de otro sistema de medios de comunicación posible. Allí está el futuro que está convirtiéndonos a los europeos en meros restos del pasado” (p. 142).


En síntesis: un libro bien escrito, informado, oportuno, magníficamente argumentado, que señala senderos y aporta sugerencias y ayuda a los lectores a no dejarse llevar “por la inercia de quien avanza a fuerza de empujones sin saber hacia dónde”.

miércoles, 9 de junio de 2010

La revolución de las mariposas: un libro singular



Hay libros para leer simplemente y otros para que sus páginas nos permitan pasar a la acción. La revolución de las mariposas es el cuaderno de pequeñas gestas cotidianas de un guerrillero por la ecología, de un amante de la bicicleta. Las reflexiones del biciartista Òscar Patsí para que abandonemos la movilidad insostenible de los automóviles por la ligereza sostenible de los pedales. Con este libro no se pretende que pasemos un rato agradable sólo, aunque sin duda sus páginas son un gozo para su lectura. El autor con cada relato nos da una píldora vivencial para que tengamos la energía suficiente para subirnos a la bici en nuestros desplazamientos urbanos cotidianos. Esa es la gran revolución que predica con la práctica Òscar Patsí. Una revolución pacífica que no persigue otro objeto que llenar las calles de mariposas que revoloteen con el movimiento de sus pedales.

El contenido de este libro nació en un blog. Una bitácora pública en la que puso todo su empeño para dinamizar las vivencias que durante año y medio tuvo en vilo a casi veinticinco mil lectores de su blog que volcaron nada menos que más de un millar de comentarios. Algunos amigos del autor decidieron que este material literario, aun siendo un blog, tenía la columna vertebral de un manual de acción para las mariposas. Un manual para la revolución. Así se inició lo que sólo la amistad puede conseguir que es vertebrar lo invertebrable. El blog, una parte de el mismo, se ha transformado en libro para facilitar el placer de saborear una experiencia singular en la jungla de asfalto a paso de mariposa. Su lectura no deja indiferente y los editores nos deleitan además con un texto al que acompañan ilustraciones extraídas de la bitácora inédita del autor que la complementan. La obra es el resultado de años de vivencias pedaleando y por ello la autenticidad de cada pasaje son poesía para nuestro espíritu, pero a la vez un alegato para sumar más mariposas a esta necesaria revolución urbana imprescindible, si queremos ciudades habitables.

Las mariposas deben tomar las ciudades. Esto es imprescindible. Las mariposas y su pedaleo armonioso son las únicas que respetan la calidad del aire que respiramos, el silencio que nos protege en cada aleteo, y portadoras de la mejor medicina homeopática para el alma humana. Para aquellos que ya decidieron unirse a la revolución este libro no hará sino confirmar sus mejores anhelos. Y para los que todavía se desplazan con su rinoceronte pestilente y ruidoso tienen en estas páginas el antídoto para sumarse a una revolución llamada a conquistar la madurez ecológica del siglo XXI.

viernes, 4 de junio de 2010

Entrevista exclusiva con Marco Arana, líder ecologista que aspira a ser presidente del Perú


El líder ecologista que aspira a ser presidente del Perú
Gustavo Franco Cruz



Barcelona, 26 de mayo de 2010. Primero fue sacerdote. Luego activista ambiental. Ahora es candidato a la presidencia del Perú. Marco Arana (Cajamarca, 1962) representa una nueva generación de líderes políticos latinoamericanos. Es el candidato para las elecciones en abril de 2011, de un movimiento que prioriza el bienestar de los pobladores indígenas, sobre las inversiones que buscan la explotación de sus recursos naturales.

¿Cómo fueron sus inicios en la causa ambiental?
Desde el año 1992 con la nueva Ley de Inversiones Privadas y la Minería del Perú, surgen los primeros problemas por el acceso a las tierras y los recursos naturales. En el contexto de violencia política, con actores como Sendero Luminoso, se crearon los grupos armados de seguridad privada. Así que en 1992 creamos Grufides (Grupo de Formación e Intervención para el Desarrollo Sostenible), para que jóvenes profesionales puedan desarrollar el capital humano que les permita proteger sus derechos.

¿Cuál es la principal preocupación de vuestro movimiento hoy en día?
El proyecto IIRSA, una iniciativa de integración regional sudamericana, que proviene de los estados con el liderazgo de Brasil, apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo, Corporación Andina de Fomento y el Banco de Brasil, para buscar capitales que promuevan el proyecto de inversiones más grande del mundo. Consiste en volver navegable e interconectar la cuenca amazónica, entre el Océano Atlántico y Pacífico. El objetivo es abrir nuevas rutas para inversiones en la explotación de soya, energía nuclear, extracción de petróleo, entre otros.

¿Cuál es vuestro posicionamiento?
En Cajamarca, en la región norandina del Perú, ni las autoridades locales o regionales, han sido informadas de lo que ocurre. En las comunidades pobres, con grandes problemas de analfabetismo, nutrición, de pronto ven que hay proyectos que cambiarán sus vidas. ¿Cuál es el benficio para ellos? Sólo es para las empresas. IIRSA se desarrollará con deuda externa de los estados, para pagar las infraestructuras que serán explotadas por las empresas. Los alcaldes, por ejemplo, sólo ven que llega una carretera nueva, pero no saben lo que viene detrás.

¿Qué tipo de perjuicio?
El cianuro, un elemento muy tóxico, es un ejemplo. Se usa para la extracción de oro y en Europa está prohibido. El pasado 5 de mayo la Unión Europea pidió a las empresas europeas que no lo utilicen en las minas, así como anunció que no apoyará a empresas europeas que lo utilicen en terceros países.

¿Es reconocido el trabajo de Grufides?
En 2004 obtuvimos el Premio Nacional de Derechos Humanos en Perú. En 2005 fuimos nominados al Premio Mundial de Ecología, de la revisa Conde Nast Traveller. En 2009 me declararon Héroe Ambiental por la revista Time, entre 32 personas de todo el mundo, fui el único de América Latina. Y en días pasados, recibí el Premio Internacional de la Paz en Alemania, que otorga el ayuntamiento de Aquisgrán, por la solución de conflictos socio ambientales.

¿Cómo es el día a día en Grufides?
Fortalecimiento y capacitación de líderes, defensa legal en Derechos Humanos, investigación asociada al impacto ambiental, difusión de conocimiento para el debate técnico, diseño de políticas ambientales...

¿Y la política?
Tenemos un proyecto de acción política con el fin de buscar cambios prácticos. Queremos crear un tejido social para las comunidades, un cambio desde las bases. Por eso me retiré en 2009 como director de Grufides, para crear en abril de ese mismo año el Partido Tierra y Libertad. La lucha social y la justicia ecológica son nuestro objetivo, para que la economía se oriente al bienestar de las personas y no sólo de las empresas.

¿Cuál ha sido la evolución del partido?
Tenemos candidatos propios inscritos en cuatro regiones del Perú para las elecciones locales y regionales, del próximo 3 de octubre, en Puno, Cuzco, Cajamarca, Lambayeque. En las elecciones distritales y provinciales tenemos 20, aún con las listas abiertas hasta el cierre de las inscripciones a finales del próximo mes de junio.

¿Sus opciones para el primer cargo del país?
Depende de la organización. El requisito son 147.000 firmas. Estamos con 90.000 y en julio presentaremos 150.000 en total. En noviembre, cuando se cierre el plazo, queremos llegar a 300.000 firmas.

¿Qué personajes reconocidos les apoyan?
El académico Pedro Francke, el experto en descentralización Carlos Monge, la regidora de Lima, Marisa Glave, el presidente de la red de municipalidades rurales Wilbert Rozas, entre otros.

¿Qué papel desempeñan las nuevas tecnologías en vuestro proyecto?
El monopolio de los medios tradicionales impiden surgir a los movimientos alternativos. Los nuevos medios ofrecen nuevas posibilidades, son la fuente más eficiente de nuestra comunicación. En Youtube, por ejemplo, están las entrevistas, en los diarios digitales, en pequeñas emisoras de radio, así como la interconexión de la Coordinadora Nacional de Radio, etc.
¿Cuentan con recursos?
No aceptamos financiamiento de empresas o personas que puedan condicionar el partido.

¿Se ven reflejados en el movimiento que llevó al poder a Evo Morales?
Hay elementos comunes, pero también diferencias. En Perú no hay una mayoría indígena como en Bolivia. Son 300.000 los habitantes de pueblos amazónicos, 4,5 millones de aymaras y quechuas, frente a un total de 29 millones. Compartimos el derecho de consulta, no queremos carreteras en el amazonas, sino escuelas. Para los pobladores del amazonas, la carretera son los ríos.

[entrevista aparecida en Tribuna latina]

miércoles, 2 de junio de 2010

El magistrado y el banquero (un artículo de Jiménez Villarejo)

Carlos Jiménez Villarejo – Consejo Científico de ATTAC España

Manuel Marchena, magistrado del Tribunal Supremo (TS), es el instructor de la causa penal contra el juez Baltasar Garzón por el patrocinio del Banco Santander a unos cursos que dicho juez moderó en la Universidad de Nueva York y en los que no hubo anomalía penal alguna. En diciembre de 2007, el magistrado Marchena, con motivo de la resolución de un recurso de casación, tuvo ocasión de conocer los siguientes hechos: entre 1987 y 1989, el Banco Santander comercializó, junto con sus filiales Banca Jover, Banco Comercial Español, Banco Zaragozano y Banco de Murcia, un producto conocido como cesiones de créditos, dirigido a captar recursos financieros. Uno de los principales reclamos del producto era su opacidad fiscal, que se concretaba en la inexistencia de obligación de practicar retenciones e ingresos a cuenta sobre sus rendimientos y, por ello, en la falta de obligación de comunicar de forma periódica y generalizada los datos de sus titulares e importes de la inversión a la Hacienda Pública. A ello se añadía una buena rentabilidad. Por sus características, este producto se convirtió en un instrumento ideal para la inversión de capitales del llamado dinero negro y llegó a captar más de 410.000 millones de pesetas.

Los acusados –el presidente de la entidad y varios altos directivos– participaron al más alto nivel en el diseño de la estrategia y la operativa para la comercialización de dichos productos. Posteriormente, prepararon las directrices de actuación para responder a los requerimientos de información de la Agencia Tributaria a fin de obstaculizar su tarea y facilitarle datos erróneos, incompletos o falsos.

La magnitud del movimiento de capitales que supusieron las cesiones de créditos, y su evidente éxito entre determinados sectores con alto poder adquisitivo, no pasaron desapercibidos para la Agencia Tributaria, que inició una serie de actuaciones frente a diversas entidades financieras para conocer y corroborar el origen de los fondos. Singularmente, el Santander y sus filiales optaron por una actitud de resistencia frente a los intentos de la Agencia Tributaria por esclarecer las titularidades y regularizar las situaciones tributarias de los implicados, lo que se explicaba por el gran volumen de activos captado por el grupo bancario y las especiales garantías dadas a los clientes de su plena opacidad fiscal y la ausencia de riesgo fiscal en la contratación del producto.

Todo ello se concretó, en un primer momento, en la negativa a facilitar a la Agencia Tributaria la identidad de los inversores alegando la inexistencia de una obligación legal de hacerlo. Posteriormente facilitaron los datos, de forma tardía, parcial, incompleta o errónea, llegando finalmente, en determinados supuestos, a proporcionar datos falsos de personas que no se correspondían con la titularidad real de la inversión.

La actitud de obstrucción ante las actuaciones de la Agencia Tributaria fue in crescendo. Cuando esta inició la recopilación de información por el procedimiento de ejecución forzosa, los responsables del grupo bancario llegaron a la convicción de que la entrega o descubrimiento de los datos que se habían querido ocultar era inevitable y se puso en marcha la última fase de su estrategia obstructora. Consistió en el cambio de titularidades y la elaboración de documentación inexacta que avalara dichas titularidades falsas.

Estos eran los términos de las acusaciones formuladas por las acciones populares –ante la falta de acusación del fiscal– en la Audiencia Nacional en el curso de 2006. Acciones representadas por la Asociación para la Defensa de Inversores y Clientes e Iniciativa per Catalunya Verds. Dicho tribunal decidió, mediante la creación de la llamada doctrina Botín, no enjuiciar a los acusados ante la irrelevancia de los acusadores –pese a que uno de ellos era un partido político con representación parlamentaria– y la ausencia del fiscal. Qué diferencias con el proceso contra el juez Garzón, a quien el juez Varela se niega a aplicar dicha doctrina. Para que luego vengan a hablarnos de la igualdad ante la ley.

Cuando el Tribunal Supremo conoció del recurso de la acusación y confirmó por mayoría la sentencia anterior de la Audiencia Nacional, el magistrado Marchena se sumó a la posición mayoritaria en claro y directo beneficio de los acusados. Por cierto, unos meses después, el señor Marchena participaba en unas jornadas sobre la prueba en el proceso penal en Canarias bajo el patrocinio de una única entidad bancaria, el Banco Santander. ¿Podría saberse cuál fue el alcance de aquella subvención?

La gravedad de los hechos y la oposición del TS a que los acusados fueran juzgados –con “artimañas de leguleyo”, según el escritor José Mª Izquierdo– es una prueba de los condicionamientos del poder económico sobre el poder judicial y el ministerio fiscal ante un desafío que duró los 14 años de proceso.

Sin duda, la personalidad de los acusados generó, según el magistrado Jorge Barreiro –ahora instructor de la causa penal contra el juez Garzón por las escuchas del caso Gürtel–, una coyuntura procesal singular en la que “el abogado del Estado ha conseguido rizar el rizo del travestismo jurídico, pasando de parte acusadora que defiende los intereses del Estado contra un fraude fiscal que rebasa los 80 millones de euros, a convertirse en abogado defensor de quienes (…) resultan imputados como autores del presunto fraude”.

Realmente, el magistrado Marchena debería tener presente, entre otros, estos antecedentes para proceder ya al archivo del proceso.

Artículo publicado en Público

martes, 1 de junio de 2010

COMUNICAT DE JUSTÍCIA I PAU




D’acord amb la informació que subministra la premsa internacional, l’Armada d’Israel ha atacat en aigües internacionals una flotilla de sis vaixells amb 700 cooperants de 50 països, entre els quals es troben dos catalans, que transportava 10.000 tones d’ajut humanitari a la franja de Gaza. Segons diverses fons, l’atac de l’armada israeliana ha provocat 16 morts i uns 50 ferits.

Davant d’aquests fets, Justícia i Pau, vol fer les següents consideracions:

1.L’acció militar israeliana és una agressió criminal, inadmissible i intolerable, contra una missió humanitària internacional i, per tant, mereix una condemna servera de la comunitat internacional i obliga prendre mesures immediates contra l’Estat d’Israel.

2.L’acció és especialment reprobable perquè la missió humanitària atacada pretenia alleugerir la situació de segregació de la franja de Gaza, on viuen un milió i mig de persones, un territori sota bloqueig militar israelià, tancat per terra, mar i aire, on s’impedeix l’entrada de menjar, medicaments i qualsevol tipus de productes i on la llibertat de moviments, el comerç i el treball dels seus residents es troben seriosament restringits.

3.Per tot això, demanem al Parlament de Catalunya, al Govern de la Generalitat, als ajuntaments i a la resta d’institucions catalanes, que expressin el seu rebuig i condemna de l’atac d’Israel contra cooperants internacionals.

4.Així mateix, demanem al Govern espanyol,

a)La retirada immediata del seu Ambaixador a Israel fins que no s’hagin aclarits els fets,

b)S’iniciïn accions diplomàtiques en el sí de la UE i de Nacions Unides per portar a terme una condemna de l’atac i, si s’escau, possibles sancions a Israel.

c)La suspensió immediata i rescissió de l’acord de cooperació militar signat entre el Ministeri de Defensa espanyol i el Ministeri de Defensa israelià, signat el passat el 14 de març passat, tenint en compte no solament aquests fets sinó també l’acció de guerra sobre Gaza de gener de 2009, atès que Israel ocupa militarment els territoris palestins en contra de la legalitat internacional.

Justícia i Pau

31 de maig de 2010