lunes, 28 de febrero de 2011

Las tribus contra el búnker

Parece ser que Libia también ha dicho basta. Cada país árabe tiene su trayectoria política y sus caracteristicas sociales. En el caso de Libia ha pasado de ser la supesta bandera del socialismo árabe a el aliado de occidente con un dictador excéntrico. Pero más allá de la figura de Gadaffi, Libia es un país complejo y diferente. Su fuerte componente tribal es fundamental para entender la Libia que puede surgir mañana.



Pepe Escobar Asia Times Online
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La revolución en Libia es una revolución tribal. No fue, y sigue sin ser, dirigida por jóvenes intelectuales urbanos, como en Egipto, o por la clase trabajadora (que en su mayoría está compuesta, de hecho, por trabajadores extranjeros). Incluso a pesar de que los protagonistas del levantamiento contra Muamar Gadafi pueden ser una mezcla de libios de a pie, juventud educada y/o desocupada, una sección de las clases medias urbanas y desertores del ejército y los servicios de seguridad, lo que los traspasa a todos es la tribu. Incluso Internet, en el capítulo libio de la gran revuelta árabe de 2011, no ha sido un protagonista absolutamente decisivo.
Libia es tribal de la A a la Z. Hay 140 tribus (qabila), 30 de ellas clave: una de ellas, Warfalla, representa a un millón de personas (de una población de 6,2 millones). A menudo, llevan el nombre de las ciudades de las que provienen. El coronel Gadafi dice ahora que el levantamiento libio es un complot de al-Qaida impulsado por hordas drogadas con leche y Nescafé mezclados con drogas alucinógenas. La realidad es menos lisérgica: es un concierto de tribus que terminará por derribar al rey de reyes africano.
Un inmenso grafiti en la Bengasi liberada dice: «No al sistema tribal». Es una vana ilusión. Los oficiales del ejército libio son una colección de notables tribales seducidos o sobornados por Gadafi, que sigue una estricta estrategia de dividir para gobernar desde el nacimiento del régimen en 1969. Tanto en Túnez como en Egipto, el ejército fue crucial en la caída del dictador. En Libia, es mucho más complicado. El ejército no es tan importante en comparación con las milicias paramilitares, privadas y mercenarias, dirigidas por hijos y parientes de Gadafi.
Gadafi y su hijo «modernizador», Saif, ya han jugado las únicas cartas que les quedan, a falta del genocidio: sedición (fitna) e islamismo, muy al estilo de Hosni Mubarak, como cuando dice «soy yo o el caos». En el caso del clan Gadafi, es como sigue: sin mí, es guerra civil (en realidad fabricada por el propio régimen) u Osama bin Laden (invocado como deus ex machina por el propio Gadafi). La mayoría de las tribus no se tragan ese guión del «dios surgido de la máquina».
Las perspectivas de Gadafi son sombrías. La tribu Awlad Ali, en la frontera egipcia, está en su contra. Az Zawiyya se le ha opuesto desde principios de esta semana. Az-Zintan, a 150 kilómetros al sudoeste de Trípoli, está centrada en Warfalla; todos están en su contra. La tribu Tarhun, que, crucialmente, incluye más de un 30% de la población de Trípoli, se le opone. El Jeque Saif al-Nasr, ex jefe de la tribu Awlad Sulaiman, habló por al-Jazeera para llamar a los jóvenes tribales del sur a sumarse a las protestas. Incluso, algunos de su pequeña tribu, Qadhadfa, ahora está en su contra.



Matando a la sociedad civil



La tribu, con sus clanes y subdivisiones, es la única institución que ha regulado durante siglos la sociedad de esos árabes que han vivido en las regiones de los colonizadores italianos a principios del siglo XX, llamadas Tripolitania, Cirenaica y Fezzan.
Después que Libia llegó a la independencia en 1951, no hubo partidos políticos. Durante la monarquía, la política sólo tuvo que ver con tribus. Sin embargo, la revolución de Gadafi del 1969 replanteó el papel político de las tribus: sólo se convirtieron en garantes de valores culturales y religiosos. La ideología de la revolución de Gadafi giraba alrededor del socialismo, con el pueblo, teóricamente, como sujeto de la historia. Los partidos políticos también fueron descartados. Fue la hora de los comités populares y el congreso popular. La vieja elite, los ancianos de las tribus, fue aislada.
Pero el tribalismo devolvió el golpe. Primero, porque Gadafi decidió que los puestos en la administración debían ser distribuidos por afiliación tribal. Y luego, durante los años noventa, Gadafi renovó las alianzas con los dirigentes tribales; los necesitaba «para librarse de la creciente oposición y de diversos traidores». Y aparecieron los «comandos sociales populares», que combatieron la corrupción, solucionaron disputas locales y terminaron por consagrar a la tribu como protagonista político.
Gadafi se aseguró de tener una alianza impenetrable con los Warfalla y, medianteuna estrategia centrada en una consigna «pueblo armado», logró domar al ejército. Los puestos clave en el servicio secreto fueron entregados a su tribu, Qadhadfa, y a uno de sus compañeros revolucionarios, Maqariha. Esto significó esencialmente que esas dos tribus obtuvieron el monopolio todos los sectores clave de la economía, y eliminaron, literalmente, toda oposición.
El resultado inevitable de ese sistema político tribal fue el desgajamiento de una sociedad civil basada en instituciones democráticas. La clase media educada se quedó sin nada. Luego vino el embargo de las Naciones Unidas, que duró una década. La economía, que ya estaba en mal estado, cayó en picado; nunca hubo una redistribución decente de la riqueza del petróleo y del gas. La inflación y el desempleo se dispararon. La retórica fue siempre de «democracia directa»; la realidad era que los pocos «ganadores» formaban parte de una burguesía estatal reaccionaria, ya fueran reformistas, dirigidos por Saif; conservadores (fieles al Libro Verde de Gadafi); o tecnócratas (los que disciernen jugosos tratos con corporaciones extranjeras).



Año cero en Cirenaica


No es sorprendente que el levantamiento haya comenzado en Bengasi, que quedó fuera de toda estrategia de desarrollo, en una región, Cirenaica, con una infraestructura absolutamente pésima en comparación con Tripolitania.
Ahora el oficialmente llamado Jamahiriya, «el Estado de las masas», está a punto de derrumbarse. Es año cero en Cirenaica. Es imposible dejar de recordar los primeros días de Iraq «liberado» en abril de 2003. El Estado ha desaparecido. Comités populares, grupos islámicos, y bandas armadas controlan ahora territorios enteros. Nadie sabe cómo se desarrollará esto o lo que pueda suceder después de la batalla de Trípoli (suponiendo que la oposición pueda obtener algún armamento pesado serio). Una fuerte posibilidad es la emergencia de territorios tribales auto-gobernados controlados por las tribus, como en Afganistán y Somalia o, de hecho, que regiones enteras se independicen, a pesar de los esfuerzos de la oposición en el exilio por disipar esos temores.
Antes de eso, como ha advertido Gadafi, correrá la sangre. La fuerza aérea está controlada directamente por el clan Gadafi. Además, dos de sus hijos están en posiciones clave: Moutassim es jefe del Consejo Nacional de Seguridad y Khamis es comandante de una brigada de fuerzas armadas. El ejército tiene 150.000 soldados. Los máximos comandantes militares tienen todo que perder si no apoyan a Gadafi. Según los mejores cálculos, Gadafi todavía podría contar con 10.000 soldados. Para no hablar del ejército mercenario «africano negro» pagado en oro, en su mayoría insertado en Libia a través de Chad.
Sea lo que sea lo que emerja de este volcán, cuesta imaginar una Libia no fracturada siguiendo líneas tribales. Es justo decir que la juventud libia tribal que salió a las calles a luchar contra el régimen armado de Gadafi considera la mentalidad tribal como la peste. No desaparecerá de un día para otro. Sin embargo, la mejor esperanza posible bajo las difíciles circunstancias, con la amenaza de una crisis humanitaria y el espectro de la guerra civil, es que Internet impulse al país a una era post tribal. Antes de eso, debe caer un búnker.






Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su último libro es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com.

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Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.phpid=123293



jueves, 24 de febrero de 2011

PP y PSOE se alían para rechazar la dación en pago

Para ellos ha sido una propuesta más; insignificante. Para muchas personas un alivio rápido a un final igualmente triste. La dación en pago tampoco hace justicia, sino que simplemente libraba del pago a gente que ya había perdido la casa. PP y PSOE han defendido los intereses de los Bancos de una forma clara y directa. Para nosotros un gesto así no es insignificante, nos aleja cada día más de ellos...


Kaosenlared.net

Psoe y pp han unido sus fuerzas en el congreso al votar en contra de una propuesta de iu que pretendía cambiar la ley hipotecaria. la proposición del grupo izquierdista perseguía que entregar la casa al banco fuera suficiente para saldar la deuda hipotecaria de quien no pueda seguir pagando las cuotas

los dos partidos políticos mayoritarios aseguran que la iniciativa vulnera las competencias de las comunidades autónomas en esta materia. así pues la iniciativa ha sido tumbada por 320 votos en contra, ocho a favor y nueve abstenciones. la proposición no de ley también contemplaba la prohibición de cláusulas abusivas en los contratos, como los avales por importes que excedieran el precio de la vivienda o las comisiones por la concesión de hipotecas

pese a no salir adelante la propuesta, la diputada de icv, nuria buenaventura, defiende que el coste del cambio de la ley hipotecaria sería de 15.000 millones de euros, una cifra “muy inferior” a las ayudas públicas recibidas por la banca española en el marco de la crisis. en su opinión, el problema no es lo que pierden, sino lo que dejan de ganar

Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/pp-psoe-alian-para-rechazar-dacion-pago

miércoles, 23 de febrero de 2011

Presentación de "Un río entre dos funerales" de Mohammed Bennís

Un río entre dos funerales apareció en árabe en 2000 y fue recibido con el Premio Grand Atlas de la Embajada de Francia. Sus 28 poemas –tantos como letras tiene el alifato árabe- están recorridos por un río, a la vez cercano, mítico e indefinido, por una marcada musicalidad y por un tono de epopeya que subraya su lectura sincrética de las civilizaciones. Además de ser entendida como un tributo a la lengua de los árabes, esta obra rinde homenaje a la Historia -por sus constantes referencias a las culturas anteislámica, griega, latina y persa- y a la Geografía, como resultado de la evocación recurrente de ríos, ciudades y paisajes de la cuenca mediterránea.

Mohammed Bennís (Fez, 1948) es poeta, ensayista, crítico literario, traductor y profesor de la Universidad Mohammed V de Rabat. Desde la aparición de sus primeros poemas a finales de los sesenta en la revista libanesa Mawaqif, ha publicado una treintena de obras que han contribuido de modo incuestionable a la renovación y modernización de la poesía en lengua árabe. Entre sus libros de poemas destacan Antes de la palabra (1969), Hacia tu voz vertical (1980), El don del vacío (1992), el reciente Siete pájaros (2011), o Un río entre dos funerales (2000). Ha sido miembro fundador y presidente de la “Casa de la Poesía de Marruecos” (1996-2003) y de la editorial Dar Toubqal. Hoy es el poeta marroquí más traducido a lenguas europeas. En español, apareció en 2008 El don del vacío, una de sus obras más alabadas, con frontispicio de Antonio Gamoneda y publicada por Ediciones del oriente y del mediterráneo. Entre otros galardones, ha recibido el Premio “Sultán Uweis, 2009” al conjunto de su obra (considerado el Nobel de las Letras árabes). Traductor él mismo de poesía francesa, los lectores en árabe le deben la primera versión del poema Un coup de Dès, de Stéphane Mallarmé, y la muy reciente versión árabe de L’Archangélique, de Georges Bataille.

Presentaciones de Un río entre dos funerales:

1 de Marzo, 19h Barcelona. Espai Icaria.
2 de Marzo, 19h Toledo. Biblioteca de Castilla la Mancha.
3 de Marzo, 19:30 Madrid. Casa Àrabe.


Mohammed Bennis es unode los firmantes del Llamamiento de intelectuales árabes en solidaridad con el pueblo egipcio y el resto de pueblos árabes en su lucha por la libertad .

A continuación de la lectura podremos conversar con él sobre la situación política en los países árabes y el alcance de las movilizaciones en Marruecos.


martes, 22 de febrero de 2011

Manifiesto de los intelectuales y profesionales guineoecuatorianos a la comunidad internacional

Guinea Ecuatorial es otro ejemplo del desinterés de las metrópolis occidentales, en este caso España, con sus antiguas colonias y sus antiguos "súbditos". Desinterés en lo político y social pero máximo interés en lo económico. El petróleo de Guinea hace olvidar la "sacrosanta" democracia a nuestros políticos y les induce a un romance diplomático con Teodoro Obiang, dictador con 32 años de experiencia. A continuación un manifiesto de intelectuales guineanos en apoyo a JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL quien empezó una huelga de hambre y actualmente se encuentra en el exilio.

Josep Antoni Duran i Lleida por CIU; Gustavo de Arístegui por el PP; Teodoro Obiang y José Bono por el PSOE.


En el Exilio, 11 de Febrero de 2011

Desde que Guinea Ecuatorial, nuestro país, obtuvo la independencia el 12 de octubre de 1968, los guineoecuatorianos no hemos disfrutado ni de un día de libertad. El primer presidente, Francisco Macías Nguema, instauró un régimen sanguinario y despótico durante once años, cuyas consecuencias fueron el asesinato de miles de compatriotas, el exilio de más de un tercio de la población, la devastación de los recursos económicos, la aniquilación del Estado, la imposición del tribalismo como doctrina política y social, y la sañuda persecución de cuanto significara cultura y progreso.
El 3 de agosto de 1979, el entonces viceministro de Defensa, el teniente coronel Teodoro Obiang Nguema, sobrino del presidente, derrocó a su tío mediante un golpe de Estado; dicha acción fue acogida con alivio y esperanza, al prometer restaurar las libertades, construir un Estado de derecho, lograr la reconciliación nacional y promover el desarrollo económico y social. Casi 32 años después, es manifiestamente notorio que el país no se ha desarrollado, a pesar de sus ingentes recursos naturales (hidrocarburos, minerales, pesca, madera…), que son acaparados
únicamente por el presidente y su entorno, por lo cual Guinea Ecuatorial es considerado uno de los países más corruptos del mundo. En este largo período, el mandato del general Teodoro Obiang Nguema se caracteriza por su violencia institucional, que ha llevado a la muerte a centenares de personas; el último episodio se produjo el pasado 21 de agosto, cuando ordenó fusilar a cuatro opositores secuestrados meses antes de su refugio en un país vecino; el secuestro y asesinato sistemático de refugiados ecuatoguineanos en el exterior; la tortura como uso “habitual” en el país, según recoge un informe reciente del Relator de Naciones Unidas sobre la Tortura; la ausencia de las más elementales libertades de expresión, manifestación, reunión y asociación; no hay seguridad jurídica para los ciudadanos, nacionales o extranjeros, y todo el sistema judicial –designado por el presidente- participa de la corrupción estructural instalada en el país; en definitiva, Guinea Ecuatorial se ha convertido en un “reino” donde la arbitrariedad y la conculcación sistemática de los Derechos Humanos son moneda corriente.
En sus casi 32 años de gobierno, no se ha instaurado un verdadero régimen democrático, pues el gobernante Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), fundado por el presidente, actúa en la práctica como partido único; no hay desarrollo social, pues el país carece de hospitales
dignos y suficientes, escuelas y maestros, viviendas y transportes, e incluso de servicios elementales como luz eléctrica, agua corriente y saneamiento ambiental. Pese a ser el tercer productor de petróleo y gas natural del África Subsahariana, Guinea Ecuatorial sigue figurando entre los países más pobres del mundo. Según diversas ONGs y organismos
internacionales, el 10 % de la población acapara el 85 % de la riqueza nacional.
No sólo no se fomentan el saber y la cultura, sino que desde el poder se priman la ignorancia y la brutalidad. De este modo, podemos asegurar que la mayoría de los cuadros profesionales –profesores universitarios, ingenieros, arquitectos, médicos, periodistas, etc.- se encuentran en el exilio, imposibilitados de poner sus conocimientos y experiencia al servicio del desarrollo de su país.
En sus 32 años de gobierno, el presidente Teodoro Obiang no sólo no
ha acometido la necesaria reconciliación nacional, sino que sus acciones tienden a fomentar las rivalidades étnicas.
En estos 32 años de mandato, el presidente Teodoro Obiang se beneficia de la pasividad de la Comunidad Internacional, que sólo ansía explotar los recursos naturales del país; del miedo una población indefensa que aguanta en silencio todos los atropellos, y de la corrupción extendida a
otros ámbitos internacionales. En este contexto se produce la acción desesperada de nuestro compatriota y compañero JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL, quien se ha declarado en huelga de hambre como única forma de protesta contra la tiranía silenciada en Guinea Ecuatorial. El gesto ejemplar de JUAN TOMÁS anima nuestra solidaridad con él y con todo nuestro sufrido pueblo, con la esperanza de que, en un mundo y en un continente cambiantes, Guinea Ecuatorial pueda
alcanzar las metas de libertad y dignidad que merecemos.
Por todo ello, al difundir este manifiesto, esperamos que la solidaridad de todas las mujeres y de todos los hombres de buena voluntad actúe como un aldabonazo en las adormiladas conciencias de los dirigentes del mundo entero –sobre todo de los responsables de los Organismos Internacionales y países que colaboran con el régimen del general Teodoro Obiang Nguema-, contribuyendo, así, a mostrar la realidad que padecemos en Guinea Ecuatorial desde hace casi 42 años, muy alejada de la propaganda interesada difundida por los “lobbys” que mantienen en el poder a un régimen sanguinario y corrupto.
Aspiramos asimismo a que este Manifiesto de solidaridad con nuestro compatriota JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL contribuya a reflexionar sobre la idea básica que lleva a este compatriota nuestro a emprender su acción, es decir, sentar las bases para que Guinea Ecuatorial supere la larga opresión dictatorial y alcance la libertad, base de la estabilidad, de la
prosperidad y del desarrollo.
Por último, confiamos en que todas las firmas que podamos recoger impidan que nuestro amigo y compatriota JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL sea víctima de las crueles represalias a las que nos tiene acostumbrado el poder instalado en Malabo.

Donato Ndongo-Bidyogo, escritor y periodista, en el exilio, España
Francisco Zamora Loboch, escritor y periodista, en el exilio, España
Justo Bolekia Boleká, prof. Universidad de Salamanca, en el exilio, España
José Luis Nvumba Mañana, abogado, en el exilio, España
Juan Ramón Aranzadi, profesor de Antropología, UNED, Madrid

La sociedad Informe: Posmodernidad, ambivalencia y juego con los límites

Mañana, 23 de febrero a las 19h, en el Centro Cultural Blanquerna de Madrid presentaremos el libro "La Socidedad Informe" y al mismo tiempo realizaremos el debate "Identidad y limites en la sociedad contemporanea" con Gérard Imbert, autor del libro, y con Enrique Gil Calvo, doctor y profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid.


Hoy ha variado considerablemente nuestra representación del mundo y con ella, nuestra relación con el otro, lo que tiene una consecuencia directa en la construcción de la identidad y en la exploración de nuevos territorios identitarios. La sociedad informe es aquella cuyas referencias se diluyen porque sus sistemas ideológicos se derrumban, cuyos fines se pierden en la nebulosa de incógnitas que pesan sobre el futuro y que se repliega en el extremo presente. De ahí una relación menos estable con la realidad, teñida de ambivalencia, caracterizada por una dificultad para elegir, y el pasar por experiencias contrarias, sin que esto sea incompatible con la identidad.

Sociedad informe es la que ve difuminarse los límites entre grandes categorías simbólicas:

- Las que rigen la vida social y su representación: público vs privado, social vs íntimo.
- Las que ordenan nuestra aprehensión global del mundo: cerca vs lejos, dentro vs fuera.
- Las vinculadas a la percepción subjetiva del entorno y que tienen su asentamiento en el cuerpo, en lo sensorial: placer vs dolor.
Este ensayo lo contempla desde la exploración de los límites y los juegos con la identidad que permiten los medios, la televisión, el cine e internet, en su vertiente tanto lúdica como dramática.

Gérard Imbert es catedrático de Comunicación audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid desde 1996. Doctor por la Sorbona, ha sido profesor titular de esta, miembro de la Casa de Velázquez, director del Instituto Francés de Madrid y profesor invitado en varias universidades. Especialista en semiótica social aplicada a los medios de comunicación. Ha publicado desde 1978 una docena de libros sobre la relación entre representaciones, identidades e imaginarios sociales, entre otros: Los escenarios de la violencia (1992), El zoo visual (2003), La tentación de suicidio (2005), El transformismo televisivo (2008), Cine e imaginarios sociales (2010). Es también autor de tres novelas publicadas en francés y una en castellano, de próxima aparición en esta editorial.

lunes, 21 de febrero de 2011

Cierre de TV3 en el País Valenciano

Valencia parece ser uno de esos rincones de la península donde todo es posible para la derecha. Donde la izquierda institucional está desinchada, sin rumbo y sin ganas. Donde la clase política y la élite economica actua sin ninguna verguenza.
La Formula 1 subencionada y la dictadura del Ladrillo van acompañados de la volutada de destruir qualquier espacio de confluencia entre todos los hablantes de lengua catalana. El cierre de las emisiones de la televisión pública de Catalunya supone no sólo un ataque a la libertad de expresión sino un ataque a la lengua catalana. Por desgracia son cuestiones que, misteriosamente, estan lejos de los lectores en lengua castellana. Por este motivo os animamos a informaros y a seguir la campaña de quejas al "Sindic de Greuges" (Defensor del pueblo).



Para hacer efectiva la queja debeis rellenar vuestros datos y adjuntar el siguiente texto, redactado por Acció Cultural del País Valencià, en el campo "Consulta" de la siguiente web http://www.elsindic.com/es/presentar-una-queja-sin-firma-digital.html.

Texto a adjuntar en el campo "Consulta":

QUEIXA PEL TANCAMENT DE LA TV3

Que la Generalitat Valenciana a través de la DIRECCIÓ GENERAL DE PROMOCIÓ INSTITUCIONAL, ha obert diversos expedients sancionadors a l’entitat cultural Acció Cultural del País Valencià i la Fundació Ramon Muntaner, per les emissions de la Televisió Pública Catalana en aquestes terres, a través de la xarxa de repetidors existents al País Valencià. Havent-se acordat com mesura provisional el cessament de les emissions.

Per això, el 9 de desembre de 2007 funcionaris de la Generalitat Valenciana entraren al repetidors situats a la Carrasqueta i el 28 de novembre de 2008 als repetidors d’Alginet i la Llosa de Ranes; i precintaren els equips electrònics, tallant-se lògicament des d’aleshores les emissions de la televisió pública catalana, que des de fa més de vint anys es rebia amb total normalitat en aquestes terres.

Que amb eixa acció s’han vulnerat els drets fonamentals recollits a l’article 20.1 a) i d) de la CE a expressar i difondre lliurement els pensaments, idees i opinions mitjançant la paraula, l’escrit o qualsevol altre mitjà de reproducció i a comunicar o rebre lliurement informació veraç per qualsevol mitjà de difusió, drets que d’acord amb la Constitució no poden restringir-se mitjançant cap censura prèvia, que tenen el seu límit en la resta de drets fonamentals, especialment l’honor, la pròpia imatge i la protecció de la joventut i la infantesa i només podrà acordar-se el segrest de comunicacions, enregistraments i altres mitjans d’informació en virtut de resolució judicial.

Que amb eixa acció s’ha vulnerat, igualment, La Carta Europea de Llengües Regionals o Minoritàries ratificada per l’Estat espanyol, en ser les emissions en llengua catalana, anomenada valencià a l’Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana, també s’està afectant al dret a la reciprocitat de les emissions televisives realitzades en llengües minoritàries tal i com estableix l’article Art.11 2. “ Las Partes se comprometen a garantizar la libertad de recepción directa de las emisiones de radio y de televisión de los países vecinos en una lengua hablada de manera idéntica o parecida a una lengua regional o minoritaria, y a no oponerse a la retransmisión de emisiones de radio y de televisión de los países vecinos en dicha lengua…

Que la mesura de la Generalitat Valenciana resulta contrària a la llibertat de prestació de serveis reconeguda a l’article 59 i següents del Tractat UE, (actualment article 49 CE, després de la seua modificació) i a la Directiva 89/552/CEE de Televisió sense fronteres que garanteix la llibertat de difusió, la llibertat de recepció de les emissions de TV i la llibertat d’elecció de cadenes en l’àmbit de la UE., està prohibida la introducció de restriccions i s’haurien de suprimir les restriccions existents.

Que els Jutjats del Contenciós Administratiu núm. 2 de Castelló amb data 08/01/2008 respecte del repetidor situat al Bartolo; els jutjats núm. 2 amb data 20/04/2007 i núm. 4 de València amb data 20/02/2008 respecte del repetidor situat al Montdúver i núm. 5 de València amb data 13/10/2008 respecte del repetidor de la serra de la Perenxisa, deneguen en tots els casos respectius l’autorització d’entrada per resultar desproporcionada la mesura en relació a l’objectiu perseguit, perquè no s’apreciava cap dany per a l’interés públic pel fet de mantenir les emissions, perquè s’emeten programes d’una televisió pública d’una comunitat autònoma i no d’una televisió clandestina i perquè, per contra, si es tancaren, podrien veure’s afectats drets fonamentals com ara el dret a comunicar o rebre informació mitjançant qualsevol mitjà de difusió.

Que considerem un contrasentit i una burla de les institucions que al mateix temps que s’ha dut a terme l’execució forçosa d’eixa ordre de cessament, el Govern valencià i el Govern català exposen públicament als mitjans de comunicació que s’està negociant perquè les televisions respectives puguen veure’s a tot el territori.

És per tot l’anterior que,

SOL·LICITE la intervenció del Síndic de Greuges, perquè commine la Generalitat Valenciana a respectar els drets esmentats.

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Finalmente desde la editorial os recomendamos el libro El modelo inmoviliario español y su culminación en el caso valenciano como una contribución a denunciar los abusos urbanisticos en el estado y concretamente en el País Valenciano.



miércoles, 16 de febrero de 2011

Egipto: Una revuelta diversa y popular

El protagonismo de la juventud egipcia en la revuelta popular ha sido muy grande. Videos como este demuestran la diversidad e ilusión que se podia encontrar en la plaza Tahrir, centro de la revuelta en El Cairo.



Desde la editorial os recomendamos la novela de Yasser Abdel-Latif Herencias de El Cairo. Un retrato del día a día de la juventud egipcia actual.



Esclavos bajo los plásticos. La explotación en los invernaderos almerienses

A los medios de comunicación del estado español parece que no les interesan ciertas realidades. Ha tenido que ser el tabloide inglés The Guardian, quien esta vez haya puesto atención a las durisimas condiciones de vida de los jornaleros que trabajan bajo los invernaderos de Almeria. El reportaje es en inglés pero las imagenes hablan por si mismas.

Este es el precio de tener tomates todo el año en toda Europa:






martes, 15 de febrero de 2011

“Un paso significativo adelante para los movimientos sociales africanos"

El Foro Social de este año ha sido una oportunidad para hacer visible, a nivel mundial, los movimientos sociales africanos. Con la reciente victoria del pueblo egipcio puede empezar un ciclo de luchas en todo el continente africano.



Sergio Ferrari desde Dakar

Una multitudinaria movilización popular en la apertura el domingo 6 de febrero; la diversidad de centenas de talleres y asambleas temáticas; las mini-movilizaciones a favor de causas específicas a lo interno del recinto de la universidad capitalina Diop; y el clima festivo y al mismo tiempo reflexivo marcaron la tonalidad de la edición del Foro Social Mundial (FSM) de Dakar.

En la que sobresalieron tres grandes protagonistas: las mujeres con sus organizaciones y redes; los campesinos en su lucha contra el flagelo cada vez más asfixiante del acaparamiento de tierras; y, muy particularmente, los migrantes.

En síntesis, los encuentros de varios mundos en un mismo espacio. Signos todos de un Foro Social Mundial que a pesar de los problemas organizativos de arranque concluyó en alza este viernes 11. Y que excedió, a nivel de resultados, las perspectivas más optimistas de los coordinadores africanos.

“Significa una gran sorpresa para nosotros mismos, en particular por la movilización que ha engendrado y por la participación desbordante, que duplica nuestros cálculos iniciales que eran de entre 40 y 50 mil participantes”, subraya Taoufik Ben Abdallah, militante e intelectual tunecino que integra el Comité Africano de Organización.

Sin esconder en su balance la autocrítica por los “problemas organizativos graves del primer día” (ndr que paralizaron parcialmente las actividades al no haber aulas libres para realizarlas) y “por las fallas técnicas que en algunos casos no logramos superar totalmente”.

“Lo que mejor funcionó desde el inicio mismo fueron las aldeas internas (carpas) de las mujeres, los campesinos, los migrantes y sindicatos”. En síntesis, la parte impulsada por los movimientos sociales, quienes en la tarde del jueves 10 aprobaron la Declaración de Dakar, una radiografía-extracto de una parte importante de los debates de este Foro, de sus prioridades de movilizaciones futuras y de la agenda común de acción para 2011.

Si se trata de evaluar el impacto de la sesión de Dakar en la vida interna del proceso iniciado en Porto Alegre en 2001 - que celebra su primera década de existencia-, las pulsaciones vitales son de continuidad más que de cambios conceptuales bruscos.

“El FSM es un espacio abierto. No nos proponemos reunir a todos los actores participantes para imponerles una voluntad política única. Una declaración final en vez de abrir el espacio arriesgaría dividirlo, debilitarlo…Lo que no impide que los movimientos, redes y campañas que trabajan juntos puedan producir sus propias declaraciones comunes, como ha sucedido en ediciones anteriores” enfatiza Taoufik Ben Abdallah.

El FSM de Dakar y África

Los levantamientos populares en Túnez y Egipto de las últimas semanas estuvieron omnipresentes en los debates del FSM. “Es una coyuntura política que no se veía desde años. Son países del África, son naciones árabes…y lo que se vive allí tiene un impacto directo en todo el continente y en el mundo árabe”, explica el intelectual senegalés Demba Moussa Dembélé, director del Foro Africano de Alternativas y también miembro del Comité Africano de Organización.

“Muchos otros presidentes de Estados africanos hoy están temblando al ver lo que pasa allí. Y el mensaje es claro: los pueblos siempre tienen la última palabra”, enfatiza Moussa Dembélé. Quien no duda que lo que acaba de vivirse en Dakar, “significará un aporte directo a la consolidación de los movimientos sociales africanos”.

La mayoría de los cuales –sigue reflexionando- están representados dentro del Foro Social Africano (FSA), y llegaron a Dakar con sus programas y reivindicaciones propias de luchas específicas en sus países y regiones.

“Será una de las tareas del FSA, que federa la mayoría de esos movimientos, una vez concluida la cita de Dakar, ver como sistematiza las ideas, propuestas y campañas, para pensar como se refuerzan donde ya están presentes. Y sobre todo cómo extender el concepto del Foro en aquellos países o regiones del continente donde su inserción es aún débil”.

Los objetivos en el marco de este largo proceso de acumulación de fuerzas son dos según Moussa Dembélé: reforzar la fuerza de los movimientos para articular sus propias reivindicaciones a favor de la población africana y aumentar su capacidad de interlocución con el poder público en todo el continente”.

Para el intelectual senegalés, “el gran debate que se dio en este FSM, tocó los temas esenciales de los desafíos torales que confronta África y el mundo. Pudimos poner sobre la mesa las preguntas de fondo que atraviesan al continente: la temática agraria, la soberanía alimentaria, los recursos naturales, la nueva democracia, la soberanía de los pueblos, la crisis profunda del capitalismo”.

En ese sentido la edición de Dakar, “aportó una reflexión seria y profunda más allá del componente de la protesta habitual de los movimientos sociales contra la guerra, contra el cambio climático, contra las crisis financieras y el acaparamiento de tierras”.

En Dakar, “África afirmó su conciencia. Lo habíamos soñado y lo ratificamos como un logro: que esta edición marque una etapa mayor en el desarrollo del movimiento social africano y, de igual forma, del movimiento altermundialista mundial”.

Para Moussa Dembélé, “Dakar marca una ruptura y una nueva etapa. Ruptura con respecto al acento puesto en la protesta y en la separación que se vive a veces entre los movimientos sociales y el mundo político”.

Los cambios en América Latina son posibles “por la aproximación estrecha entre esos movimientos y el poder político. La reflexión del debate de Dakar nos lleva a pensar que todo cambio de sociedad implica tanto a los movimientos sociales como al mundo político. Y exige una nueva voluntad política común”, concluye.

lunes, 14 de febrero de 2011

"En Europa hay condiciones objetivas para que haya revueltas también"

Las revueltas árabes demuestran que la participación política sigue viva y no en la vieja Europa. Con la excepción de Grecia e Islandia, los pueblos del viejo continente tenemos "revueltas" pendientes. En esta entrevista al profesor de Antropología de la Universitat de les Illes Balears Alexandre Miquel, salen a la luz interesantes reflexiones sobre influencias y aprendizajes de orilla a orilla del mediterráneo.



MAR FERRAGUT Diario de Mallorca

Lo que está pasando en el sur es "pura modernidad". Y el trabajo de los antropólogos es "estudiar la modernidad, la realidad compleja". Con lo que no es de extrañar que Alexandre Miquel, profesor de antropología de la Universitat, siga al minuto todo lo que está pasando en Egipto y las protestas que se inician en otros países del Magreb. Ha hecho proyectos con Marruecos, ha estudiado el Mediterráneo occidental y entre sus líneas de investigación están la ciudadanía y el cambio social.

—¿Sin crisis no hubiera pasado nada?
—Exacto. No sólo lo que pasa en el Magreb; Jordania; Siria en menor medida; en el Líbano por otras razones... Desde Mauritania, Sudán, Iraq, donde tienen otro problema más grave... Está pasando lo que muchos estábamos esperando. La periferia geográfica de la crisis ha explotado. Y yo espero que esta explosión también nos llegue. Los que están organizando todo son los sindicatos, los movimientos islámicos se están enganchando a un proceso que llevan los jóvenes, los sistemas de comunicación (Facebook, Twitter...) y la razón fundamental es económica. Estos países eran emisores regionales e internacionales de fuerza de trabajo. La crisis les ha afectado. Mucha de esta gente ha dejado de emigrar y mucha ha vuelto. Las remesas han desaparecido y los que vuelven vuelven como parados. Se incrementan los sátrapas que como Hassán II decían: "No quiero que las leyes europeas de inmigración favorezcan la integración porque me viene perfecto como distribuidor de la miseria". Yo envío parados y desahogo la olla a presión de aquí y además como están muy ligados a su país envían dinero. Luego vuelven y otros se van. Y esto ha explotado porque ya no hay salida. En Túnez todo se montó por los sindicatos, ya que las razones fueron económicas, de clase. No es una cuestión cultural, eso es una falacia para no fijarse en las razones reales. En Egipto el sindicalismo fue destruido y no tienen el mismo margen de maniobra. En medio de todo está Al Yazira, que es increíble, el único medio a través del que nos enteramos de las cifras de muertos, y que sirve además como elemento regional de vinculación. Hay una corriente de contagio.

– ¿Hasta dónde se extenderá?
– Son protestas espontáneas hasta cierto punto, pero hay un discurso político, social y económico muy claro. Y ese discurso es compartido por todos los subalternos por el mundo y por eso tiene posibilidades de extenderse. En Arabia Saudí hay manifestaciones y nunca las había habido.

—¿Qué papel tiene la religión en esta protesta?
– Lo de los Hermanos Musulmanes es una de las asociaciones más importantes que ha habido desde los años 20 y ha tenido elementos progresistas, relativamente, porque ya sabemos que son partidos religiosos. Pero el Egipto moderno de hoy no se puede entender sin las diferentes facciones de los Hermanos Musulmanes, que no han sido los que han empezado la protesta, ellos se han subido al carro. Hay que entender que el islamismo salafita, aquel que se inventa un pasado, como el de Al Andalus, y lo transporta al futuro, ése es minoritario. Todos los procesos de independencia del Magreb y Oriente Medio vienen del nacionalismo laico. No podían ignorar un ambiente general islámico, pero nunca lo habían reivindicado. El islamismo salafita es producto directo o indirecto del proceso de colonización y control de toda la región. El país más radical de islamismo es Arabia Saudi, que es el principal aliado, o Pakistán. Luego está el islamismo magrebí de Marrueco, que es tradicional, y es tolerante. Es el sunita sufí, que está mal visto hasta por los conservadores. Piensa que los escritores franceses e ingleses homosexuales se iban a Marruecos porque en sus países les tiraban piedras. Es una anécdota, pero aquí se ha montado toda una historia como excusa para apoyar regímenes antidemocráticos, represores y corruptos.

– ¿Qué deberían hacer EE UU y la Unión Europea?
– Si fuesen coherentes con toda su palabrería sobre la democracia inmediatamente deberían cortar relaciones diplomáticas con todos los sátrapas y corruptos. En el caso de Túnez es más fácil porque Ben Ali ha huido.

– ¿Qué consecuencias tendrán las revueltas para estos países y los de su entorno?
– Los procesos de revuelta se están alargando, lo que incrementa las malas condiciones de vida, no llegan a los productos de primera necesidad... El martes ya no había pan en Egipto y allí es el alimento básico. Hay empresas que cerrarán, el comercio exterior se resiente... Estos regímenes además siempre hacen lo mismo, es muy típico de los sátrapas árabes: abrir las puertas de las prisiones, organizan el caos, culpar a quien sea y agitar el fantasma del terrorismo. Otra consecuencia es que saldrá más gente de estos países. En Túnez han estado más de 15 días, en Egipto llevan siete; en Marruecos ahora han subvencionado cuatro cosas, pero la situación sigue igual. Y allí sí que hay sindicatos.

– ¿Cómo nos afectaría una revuelta en Marruecos?
– Hay más tradición de emigración, pero España no debería estar preocupada. Lo que está pasando allá abajo nos da ideas de cómo realmente se debería enfrentar la crisis. Lo que sucede allí nos repercute, pero tenemos que mirar para abajo, es una oportunidad. Claro que lo ideal sería no tener que hacerlo, porque las primeras víctimas de las revueltas son los que las hacen. Pero dan esperanza al mundo porque abren una brecha para que vuelva el auténtico pensamiento crítico.

– ¿Estas protestas no tendrían porqué ligarse al mundo árabe?
– Naturalmente hay vínculos culturales. Pero en Europa hay condiciones objetivas para que haya revueltas también. Mira en Grecia. No hace falta que busquemos orientalismos. Las relaciones sociales y las situaciones son las mismas. La intensidad no es la misma que allá abajo, pero aquí también hay mala gestión y mala organización, la corrupción, la falta de transparencia democrática, la pérdida de calidad de vida democrática y del papel de la ciudadanía... Y las distancias sociales que se incrementan. Recordemos que son los sindicatos los que han empezado todo.

– ¿En el norte la gente está más resignada?
– Los sindicatos aquí han perdido, se han deslocalizado, muchos se han olvidado de la calle, pero siguen siendo la base de todo. La gente aquí está más dormida. Hay un elemento diferencial. En las sociedades europeas ha habido una
fragmentación, los movimientos han sido sustituidos por ONGS, y aunque yo respete mucho a algunas, no son lo mismo. El tipo de trabajo que tenemos también influye, la gente no comparte espacios; el espíritu de afiliación, participación y colaboración ya no funciona; la gente está más individualizada. Allí hay además un sentimiento regional, esto de ´mira lo que han hecho nuestros hermanos de Túnez´, las manifestaciones en Marruecos de apoyo a los egipcios... Esto en Europa no está. A Portugal, España, Irlanda y Grecia nos llaman los PIGS, y dicen que arrastramos al continente. Además, hay presencialismo a veces no se mira al futuro. Eso nos falla aquí en comparación con el sur. Y allí además la política está vivísima. En Europa se mantiene algo en Francia.

– ¿Es una oportunidad para las mujeres en estos países?
– Sin duda, es su gran oportunidad. Si ves las imágenes, las mujeres están allí en medio, con o sin yihad. Hay movimientos islámicos moderados con mujeres y en Marruecos hay movimientos de mujeres muy interesantes, que se movilizan. Hace tres años, en las elecciones municipales se obligó por ley a que el 20% de las listas fueran mujeres. Y los partidos las ponían al final. Pero las mujeres dijeron que no querían participar en eso, diciendo 'nosotras somos las auténticas cabezas de familia'.

Fuente: http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2011/02/04/revuelta-gran-oportunidad-mujer-paises-arabes/642388.html

Las mujeres en las revueltas árabes

Las revueltas vistas desde la distancia y los medios de comunicación no són lo que parecen. Muchas veces esconden realidades significativas que és importante remarcar. La mujer ha estado presente en las revuletas de los paises árabes y, según muchos conocedores de esos paises la situación actual es una oportunidad para estas. A continuación un articulo de Emad Mekay pone ejemplos de esta preséncia


La joven egipcia Asmaa Mahfouz en apenas dos semanas salió del anonimato y sumó tres modos distintos de identificarla. Ahora es conocida como “la mujer que vale por 100 hombres”, “líder de la revolución” o “la muchacha que aplastó a Mubarak”.Mahfouz, autora de este video, tiene 26 años y comenzó a participar en política en 2008. Fue uno de los rostros más visibles del creciente grupo de mujeres que se han puesto al frente de las protestas en favor de la democracia que sacuden a varios países árabes. La joven divulgó este video en Youtube a mediados de enero en el que urgió a “todos los jóvenes, hombres y mujeres” a dejar sus computadores y salir a las calles de Egipto a protestar por el brutal gobierno corrupto de Mubarak, de 82 años.


“Soy una mujer, voy a salir el 25 de enero y no le temo a la policía”, anunció Mahfouz días antes del estallido. “Para los hombres que alardean de dureza, ¿cuáles son los motivos por los que no vendrán con nosotros a protestar?”. Su mensaje resonó “más allá de los más osados sueños”.

El vídeo de cuatro minutos y 30 segundos circuló por Internet entre los activistas, fue compartido por blogs y otros sitios de Internet. Los jóvenes se lo reenviaron a través de sus

“Esperaba que se juntaran unas 10.000 personas como mucho, pero después que la policía se retiró y se desmoronó, me di cuenta que nuestro día de protesta se había convertido en una revolución popular”, dijo Mahfouz en una página de la red social Facebook, creada por sus seguidores. “Mi familia se preocupada y me decían que las mujeres no son lo suficientemente fuertes para ese tipo de enfrentamientos”, relató. “Pero ahora están muy orgullosos de mí. Yo sabía que si tenía miedo y todo el mundo tenía miedo, este país estaría definitivamente perdido”, apuntó.

Las palabras de Mahfouz resonaron por todo el país y la región. “Asmaa fue sincera, le salió del corazón”, escribió Reem Jalifa, columnista de Alwasat, periódico de Bahrein. “Sus palabras se convirtieron en un tsunami que arrasaba con el despotismo, la tiranía y la injusticia”, añadió.

Asmaa Mahfouz es una de las millones de mujeres en el frente de lucha en Egipto y otros países árabes. Mujeres con palos y barras de metal patrullaban las calles de El Cairo con sus compañeros en los días en que hubo actos vandálicos y saqueos tras el desplome de la policía. Las madres de varias personas que murieron los primeros días de la movilización se negaron a recibir condolencias y a realizar ceremonias hasta que la revolución logre su principal objetivo de poner fin al régimen de Mubarak. La madre de Khaled Said, un ciberactivista que murió el año pasado tras una golpiza propinada por oficiales de la policía en Alejandría, se

Lina Ben Mehenni


unió a las protestas en la plaza Tahrir y urgió a los manifestantes a que no renunciaran hasta que Mubarak se fuera.

Las mujeres han estado al frente de la revuelta en la plaza Tahrir y otros lugares en una sociedad que las mantiene relegadas. Muchas de ellas se ofrecieron para cachear a otras activistas ante la posibilidad de que el régimen intentara ingresar armas para usarlas contra los manifestantes. En Túnez, la defensora de derechos humanos y bloguera Lina Ben Mehenni fue la primera en alentar a manifestarse a principios de diciembre a través de la red social Twitter y blogs, pese a las amenazas de la policía.

La activista Tawakul Karman canta eslóganes para que el presidente Ali Abdullah Saleh abandone el gobierno, el 22 de enero (Hani Mohammed / AP)


La madre de Mohammad Bouazizi, el joven vendedor ambulante que se inmoló dando pie al inicio de la revuelta tunecia a mediados de diciembre, también hizo su parte reclamando un cambio. Sus lágrimas sinceras y deseos de justicia impulsaron a cientos de miles de tunecinos impacientes que terminaron por expulsar al presidente Zine el Abidine Ben Ali.

En Yemen, otro país sacudido por grandes protestas contra el gobierno, la activista Tawakul Abdel-Salam Karman estuvo al frente de la movilización. Fue la detención de Karman, de 30 años, por el régimen del presidente Ali Abdullah Saleh que comenzaron las protestas que pusieron en riesgo su estabilidad. Ahora en libertad, la joven sigue siendo una de las mayores críticas del gobierno. “El mundo árabe se levanta contra las dictaduras”, dijo a IPS Magda Adly, del Centro de Rehabilitación de Víctimas de Violencia El Nadim, en El Cairo. “Por eso vemos mujeres, islamistas o no, con velo o sin él, uniéndose y ubicándose en el frente de lo que pasa en la calle. Esa es la verdadera igualdad y nunca volveremos al punto de partida“, añadió.

Fuente: http://periodismohumano.com/mujer/las-mujeres-en-las-revueltas-arabes.html

jueves, 10 de febrero de 2011

Llamamiento de intelectuales árabes en solidaridad con el pueblo egipcio y el resto de pueblos árabes en su lucha por la libertad

Este es un manifiesto que se ha realizado en los paises árabes en apoyo a las manifestaciones y revuletas que se estan dando. Seguiremos atentos a lo que suceda en esa parte del mundo con todas nuestras esperanzas puestas en el pueblo.

Expresamos, en primer lugar, nuestra inmensa gratitud hacia el pueblo tunecino que ha sido, sin lugar a dudas, el precursor de una nueva era de las luces en nuestros países, la del renacimiento ciudadano. Expresamos también con rotundidad nuestro apoyo al pueblo egipcio en su lucha decisiva contra la tiranía y por la instauración de la democracia. Nos inclinamos ante aquellas y aquellos que han dado su vida para que se realice el sueño confiscado en nuestros países desde hace decenios, el de unas sociedades más justas y más humanas, regidas por las reglas del Estado de Derecho, universalmente establecidas: soberanía popular en la elección de nuestros representantes y gobernantes, separación de poderes, igualdad ante la ley, redistribución equitativa de las riquezas, erradicación de la corrupción y garantía de las libertades individuales y colectivas, incluidas las libertades de opinión y creencia.
Lo decimos alto y fuerte, ningún país árabe puede ya sustraerse a este movimiento incontenible que se ha adjudicado claramente la tarea de poner fin al reinado de la arbitrariedad. El amanecer que se ha iniciado en el mundo árabe tiene ahora el color de la dignidad recuperada y de la libertad. Por todas partes, los pueblos han tomado nota de ello. Llamamos, pues, a los intelectuales donde quiera que se encuentren a que expresen su solidaridad con las aspiraciones de los pueblos árabes, en particular del pueblo egipcio, en esta fase crítica. Llamamos, finalmente, a todas las instancias de la Comunidad Internacional a que se pongan del lado de los luchadores por la libertad, denunciando la represión salvaje de la que están siendo víctimas y reconociendo sin ambages la legitimidad de las aspiraciones de nuestros pueblos a liberarse del yugo de la opresión y construir la democracia.

Primeros firmantes:


Adonis, escritor (Líbano)

Abdellatif Laâbi, escritor (Marruecos)


Khalida Saïd, crítica literaria (Líbano)


Issa Makhlouf, escritor (Líbano)


Amin Maalouf, escritor (Líbano)


Kamal Boullata, pintor (Palestina)


Tahar Ben Jelloun, escritor (Marruecos)


Salah Stétié, escritor (Líbano)


Mohammed Berrada, escritor (Marruecos)


Mohammed Bennis, poeta (Marruecos)


Qassim Haddad, escritor (Bahrein)


Abdessalam Cheddadi, historiador (Marruecos)


Jabbar Yassin, escritor (Irak)


Anouar Benmalek, escritor (Argelia)


Aicha Arnaout, poeta (Siria)


Zouleikha Abu Richa, escritora (Jordania)


Joumana Haddad, escritora (Líbano)


Khalid Darwish, escritor (Palestina)


Yassin Adnan, escritor (Marruecos)


Mahi Binebine, pintor (Marruecos)


Amin Salih, escritor (Bahrein)


Fouad Laroui, escritor (Marruecos)


Ahmed El Maanouni, cineasta (Marruecos)


Karim Bennani, pintor (Marruecos)


Najwan Darwish, escritor, periodista (Palestina)


Mohammed Tozy, sociólogo (Marruecos)


Nasser Soumi, pintor (Palestina)


Amina Saïd, poeta (Túnez)


Mohammed Hmoudane, escritor (Marruecos)


Abdelkader Lagtaa, cineasta (Marruecos)


Siham Benchekroun, escritora (Marruecos)


Bouthaïna Azami, escritora (Marruecos)


Driss Allouch, escritor, periodista (Marruecos)


Hicham Fahmi, escritor (Marruecos)


Abdelhadi Saïd, escritor (Marruecos)


Dominique Eddé, periodista (Líbano)


Driss Chouika, cineasta (Marruecos)


Farida Benlyazid, cineasta (Marruecos)


Vénus Khoury-Ghata, escritora (Líbano)


Etel Adnan, escritora (Líbano)


Gérard Khoury, historiador (Líbano)


Nabil Abi Chacra, Forum cultural libanés (Líbano)


Jamal Boudouma, escritor (Marruecos)


Simone Fattal, escultor (Líbano)


Nabil El Azan, director de teatro (Líbano)


Abderrahman Djelfaoui, escritor (Argelia)


Habib Tengour, escritor (Argelia)


Abderrahim Yamou, pintor (Marruecos)


Habib Samrakandi, profesor de Universidad (Marruecos)


Driss Ksikes, escritor (Marruecos)


Mohammed Nedali, escritor (Marruecos)


Abdellatif Bazi, periodista (Marruecos)


Nadir Boumaza, profesor de Universidad (Argelia)


Salah Boussrif, poeta (Marruecos)


Habib Selmi, escritor, periodista (Túnez)


Saïd Boukrami, escritor (Marruecos)


Faraj Bayrakdar, escritor (Siria)


Salah Guemriche, escritor (Argelia)


Sabah Kharrat Zouein, escritora (Líbano)


Abdallah Saaf, profesor de Universidad (Marruecos)


Ahmed Bouzfour, escritor (Marruecos)


Noureddine Saadi, escritor (Argelia)



Adhesiones:


Luis García Montero, poeta (Madrid, España)

Clara Janés, poeta (Madrid, España)

Bernabé López García, profesor de Universidad (Madrid, España)

Inmaculada Jiménez Morell, editora (Madrid, España)

María Rosa de Madariaga, historiadora (Madrid, España)

Nieves Paradela, profesora de Universidad (Madrid, España)

Santiago Alba Rico, escritor (Madrid, España)

Salvador Peña, profesor de Universidad (Málaga, España)

Fernando García Burillo, editor (Madrid, España)

Maria-Àngels Roque, antropóloga (Barcelona, España)

O. Sylvia Oussedik Mas, escritora (Barcelona, España)

Ignacio Gutiérrez de Terán, profesor de Universidad (Madrid, España)


Consuelo Delgado, editora (España)

José Delicado, editor (España)

Waleed Saleh, profesor de Universidad (Madrid, España)

Alejandro Luque, escritor y periodista (Sevilla, España)

Teresa Agustín, poeta (Madrid, España)

Nicolás Sartorius, abogado y escritor (Madrid, España)

Marian Izaguirre, escritora (Madrid, España)

miércoles, 9 de febrero de 2011

África: corazón del Foro Social Mundial



África es ese espacio donde las potencias juegan, sin ningún freno, al salvaje juego del poder. Donde las hegemonías se reparten como se hacía antaño, con un mapa y un lápiz. Por ese motivo , y por muchos más, un foro en Dakar tiene un especial significado. La activista Esther Vivas participa de este foro. Aquí teneis una de sus crónicas:


A más de cincuenta años de la descolonización del continente, el Foro Social Mundial (FSM) ha querido rendir homenaje a aquellos que ayer lucharon contra el colonialismo y reafirmarse en su combate contra las políticas neoliberales y neocoloniales, así como reflexionar sobre los procesos migratorios, de África al mundo, y su diáspora.

Si en el anterior FSM en Belem (Brasil), en el 2007, los pueblos originarios y su compromiso en defensa de la Pachamama, la madre tierra, ocuparon un papel central, en esta ocasión África y su diáspora tomaron el foro. Tanto los días previos al FSM como su primera jornada, el lunes 7, estuvieron dedicados, especialmente, a estas cuestiones.

La isla de Gorée, cerca de Dakar, donde partieron millones de esclavos hacia América Latina, acogió, justo antes del evento, una asamblea internacional de migrantes, principalmente de origen africano y varios de ellos venidos de Latinoamérica, que culminó con la elaboración de una Carta Mundial de Migrantes, una declaración de principios elaborada por las mismas personas migrantes con el lema de Una carta por un mundo sin muros. Este proceso comenzó el año 2006 y tenía como objetivo reivindicar el derecho universal a circular, vivir y trabajar libremente en cualquier lugar del planeta.

Y el día 7, el Foro Social Mundial fue África. Seminarios dedicados a analizar el papel de la mujer en el continente, el impacto de las políticas neoliberales, la usurpación de sus recursos naturales, el peso de la deuda externa, la immigración Norte-Sur, la lucha contra los tratados de libro comercio, etc. fueron algunas de las temáticas abordadas.

La presencia de organizaciones y colectivos del África del Oeste está siendo muy numerosa. Una caravana de movimientos sociales recorrió días antes del FSM varios países de la región, desde Benín, pasando por Togo, Burkina Faso, Malí, hasta llegar a Senegal, un total de 3377 kilómetros, dando a conocer el Foro Social Mundial y animando a la participación al mismo. CADTM África, No Vox y varios ATTAC's africanos, entre otros, dinamizaron la marcha. La caravana tuvo su última parada en Kaolack, donde llegaron 450 participantes, y donde se celebró, con el apoyo de grupos de mujeres de toda la región, un encuentro feminista e internacionalista.

Pero si un tema está presente en todo el FSM, ya fuese en la jornada dedicada a África como en los días posteriores, es la revuelta tunecina. El levantamiento del pueblo de Túnez es un ejemplo a seguir, que demuestra que hoy la revolución es posible. En un contexto político faltados de victorias concretas, las revueltas en el norte de África, en Túnez, Egipto, Yemen, Jordania... demuestran que la lucha sirve. Fathi Chamki de ATTAC Túnez lo dejaba claro con estas palabras pronuciadas en uno de los seminarios del foro: Si el pueblo aspira a la vida, el destino no puede más que doblegarse a su voluntad.

Esther Vivas desde Dakar.