jueves, 30 de junio de 2011

La refinanciación de los rescates y el rescate de España

El rescate de Portugal ha resucitado el peligro de que España precise un rescate financiero para solventar su problema de deuda. Analizamos qué supondría este movimiento y quiénes se beneficiarían del mismo.

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F. Fafatale
Sábado 28 de mayo de 2011. Périodico Diagonal. Número 151


“España pedirá el rescate tarde o temprano”. Quien pronunció estas palabras a principios de abril fue Kenneth Rogoff, ex economista jefe del FMI (2001-2003), que sitúa el rescate en el momento en el que Grecia, Irlanda y Portugal pidan la reestructuración de su deuda porque no podrán pagarla. Rogoff reconoce sin pudor que el problema de deuda pública se ha creado para evitar el colapso del sistema financiero y que lo peor de la crisis de deuda está por llegar. Tampoco se arruga al decir que los mercados volverán a ponerse nerviosos y atacarán a España. Para rematar, Rogoff considera que el problema de los ajustes está en “determinar hasta dónde llegará la tolerancia ciudadana a las estrecheces”.

Rogoff no es el único economista que da por hecho el rescate español. Los economistas consultados por DIAGONAL coinciden: es muy posible que España siga el camino de los otros países periféricos (Portugal, Irlanda y Grecia) y termine siendo rescatado. Juan Torres López, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo Científico de ATTAC España, también ha escrito sobre la posibilidad de que, finalmente, España sea ‘rescatada’. Pero, ¿qué significa exactamente eso? Según Torres López, el rescate es en realidad el de sus acreedores y, en este caso, principalmente de los bancos europeos. El dinero que llega con el rescate se dedica a saldar sus deudas y la que se origina la pagan los ciudadanos en su conjunto.

Los rescates no son gratis

Juan H. Vigueras, analista crítico de la globalización financiera y los paraísos fiscales, también de Attac, apunta que “en términos económicos, los rescates no son gratis para el país supuestamente rescatado, pero tienen también otra vertiente, que es el sometimiento político de un país al dictado de los mercados financieros, que se resume en ‘menos Estado y más mercado’. Son las viejas recetas que el FMI aplicaba a los países en desarrollo y que ahora se aplican a los países desarrollados endeudados con la crisis global. En el caso de España, se pretende ignorar que quien más debe al exterior son los bancos y las cajas y no el Gobierno”, recalca Vigueras.

De este modo, el problema no parece ser la deuda pública, de unos 600.000 millones de euros, casi veinte puntos menos que la media europea. El colosal problema español es la deuda privada, sobre todo la de bancos, empresas y, en menor medida, los hogares. Varios de los economistas entrevistados coinciden en señalar que se está ocultando la enormidad de la deuda privada detrás de la pública. Según Torres López, “Las familias españolas deben aproximadamente un billón de euros a los bancos y las empresas algo más de 1,3 billones. Y, por otro lado, los bancos españoles tienen deudas, tanto con el Banco Central Europeo como con otros bancos del resto del mundo, en una cantidad global muy difícil de cuantificar pero de cuya magnitud da idea el que tengan que amortizar unos 200.000 millones de euros en 2011 y 2012”. Torres cita el último informe del Banco Internacional de Pagos, según el cual, “España tiene una deuda de alrededor de un billón de dólares con bancos extranjeros, de la cual un 11% procede del sector público, un 25,7% de los bancos españoles, un 36% de empresas y el resto (26,6%) de operaciones con derivados que implican principalmente a la banca”.

El arquitecto y economista Ricardo Vergés también se pregunta por qué, en el caso español, se habla tanto de la deuda pública y tan poco de la privada. Sus estadísticas muestran cómo dos terceras partes de la deuda privada total corresponden al agujero negro inmobiliario. Verges reflexiona del siguiente modo: “Si los españoles deseáramos volver a la situación de 1997, deberíamos devolver préstamos por valor de un billón y medio de euros, más otro billón en intereses, sólo en un crédito privado y en un plazo lo suficientemente breve como para eximir a la generación siguiente”. Una de sus obsesiones es la debt slavery o esclavitud de la deuda que conlleva la severidad hipotecaria sobre los hombros de unos particulares a quienes no se les ha dado toda la información y que, “si no lo remediamos, amenaza con encadenar a las generaciones futuras”, concluye Vergés.

La brutal deuda española también ha sido objeto de discusión en el Parlamento Europeo. En octubre de 2010 (seis meses después del rescate de Grecia y dos antes del de Irlanda), durante el debate de las conclusiones del Consejo Europeo del gobierno económico, el político británico euroescéptico Nigel Farage sacaba los colores a Van Rompuy en un encendido discurso que se puede ver en YouTube traducido al castellano. Farage dijo literalmente: “Parecen estar contentos de destruir la democracia, o que millones de personas estén desempleadas y en la pobreza. Pero no funcionará”. Farage aludió al rescate de España que, en su opinión, “será siete veces el de Irlanda”. En ese momento, continúa Farage, “todo el dinero para rescates se habrá ido, ya no habrá más. Pero es más serio que sólo economía. Si robas a la gente su identidad y su democracia, sólo queda nacionalismo y violencia”.

¿Han mejorado los países rescatados?

Para Juan H. Vigueras, no: “Grecia, Irlanda o Portugal son ya países más injustos, más empobrecidos y con mayor desigualdad social que lo eran antes de los rescates. Y cuando se anuncien mejoras, estas serán para la minoría favorecida por este modelo económico impuesto que esconde las desigualdades detrás de las cifras macroeconómicas. Jérôme Duval, miembro de Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), respondió a DIAGONAL de camino a Grecia, donde ha tenido lugar a primeros de mayo una cita internacional de movimientos sociales para analizar y debatir los problemas de la deuda en Europa. En su opinión, “Grecia, un año después de su rescate, no mejora, sino que empeora cada vez más. La deuda aumentó mucho, por culpa de los intereses. Cada año, el Estado envía una suma enorme de su presupuesto al reembolso de la deuda en vez de dedicarlo a la educación o la salud”.


ALGUNAS CIFRAS CLAVES

17.500 millones de la reserva de las pensiones irlandesas se usaron para el rescate de bancos.

600.000 millones de euros, es la deuda pública española, lo que supone un 60% del PIB.

60.000 millones es la deuda estimada de los bancos españoles con el Banco Central Europeo.

-10,6% La banca española vio cómo se reducían sus beneficios un 10,6% en 2010. Los bancos ganaron 14.000 millones de euros el año pasado.

82% de las empresas del Ibex-35 operan en paraísos fiscales. En los últimos tres años ha aumentado en un 18% las empresas que operan en centros offshore.

¿ES POSIBLE UN RESCATE A LA ISLANDESA?

“¿Cuántas veces los islandeses tienen que decir ‘no’ al reembolso de una deuda ilegítima? El pueblo islandés se ha negado por segunda vez por referéndum a pagar por asumir los errores de quienes han llevado a su país al abismo. ¿Será suficiente?”, se pregunta Jérôme Duval. Desde el Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), se apuesta por la suspensión del pago de la deuda pública sin intereses de demora de un país o frente de países. Para Jerérôme Duval, del CADTM, el nivel de movilización española “no está a la altura del ataque neoliberal”. El economista Enrique González Quijano recalca que “la ciudadanía no debe asumir los compromisos financieros adquiridos por entidades privadas de manera irresponsable”. Para Juan H. Vigueras, del consejo científico de Attac, “la reactivación pasa también por imponer la ética de la honradez y el trabajo bien hecho comenzando por quienes tienen responsabilidades públicas”. Vigueras cree que en la UE la amplia mayoría neoconservadora ha impuesto la salida neoliberal: “Es decir, que sean las fuerzas del mercado las que arreglen los problemas económicos y financieros”. En el caso de las cajas de ahorro españolas, sigue Vigueras, “el Gobierno debería exigir legalmente responsabilidades a los directivos por las inversiones no rentables realizadas con dinero del pequeño ahorro y por la corrupción enmascarada en algunos negocios inmobiliarios”. En opinión de este economista, “la salida a la islandesa ha supuesto la recuperación de la democracia afirmando la voluntad de la ciudadanía frente a la arbitrariedad del poder público siempre influido por los grandes bancos y el consenso neoliberal del entorno internacional”.


Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/La-refinanciacion-de-los-rescates.html?var_recherche=refinanciaci%F3n

jueves, 23 de junio de 2011

Indignats/nts al 1984.

31 de maig de 1984: Militants i simpatitzants de Convergència i Unió assetgen, insulten i sacsegen diputats del PSC a les portes del Parlament, que tenien cercat.

Pàgines de l’edició de La Vanguardia del 31 de maig de 1984 en que s’informa de la manifestació en favor de Jordi Pujol que va envoltar el Parlament de Catalunya i que va sacsejar, insultar i assetjar diversos diputats del Partit Socialista: Pasqual Maragall, Anna Balletbò, i amb especial fúria, Raimon Obiols, que van haver de sortir protegit pels mossos d’esquadra, perseguit per manifestants que cridaven "Mateu-lo; mateu-lo!!!".


miércoles, 22 de junio de 2011

No puede ser de otra manera. Articulo sobre los "rescates"

No son errores, son opciones estratégicas que rescatan los intereses de los poderosos a costa de las clases populares.



Miren Etxezarreta | 21-6-2011 a las 23:28 |

Los problemas financieros de Grecia continúan y tendrá que recurrir de nuevo a la Unión Europea para resolver sus dificultades. Los 110.000 millones de euros que obtuvo como préstamo hace un año no bastan y se teme que tenga que pedir a la Unión entre 30.000 y 70.000 millones de euros y/o una reducción en los tipos de interés exigidos. Se plantea, incluso, que se haya de proceder a una reestructuración de la deuda (que aunque se quiera camuflar con otros nombres no deja de ser una quita –disminución del importe a percibir como pago-) y, hasta dicen que se ha contemplado que este país abandonase el euro, aunque esta posibilidad ha sido ardientemente denegada, Es decir, todas las medidas que Grecia se ha visto obligada a tomar no han resuelto su situación financiera y, sin embargo, han empeorado otros muchos de sus problemas: decae la actividad económica y se deterioran las condiciones de los trabajadores (salarios y paro) y sus derechos sociales.

Grecia está peor que hace un año. Y la única solución que se les presenta es tomar más de la misma medicina, pues aunque indican que la UE plantea el nuevo rescate con condiciones menos duras, es probable que si proporciona los fondos necesarios impondrá otras exigencias.

Es fácil hablar a toro pasado, pero hay que decir esta evolución era de esperar. Si a un país que tiene graves dificultades económicas se le fuerza a poner en práctica una dura política recesiva, ello no puede llevar a ningún otro lugar más que a empeorar su situación y dificultar todavía más el pago de la deuda. Los ajustes exigidos asfixian la economía: disminuyen los salarios y aumenta el paro, decrece la capacidad de compra de la población y, además, se reduce el gasto público, ¿de donde vendrá la recuperación de la demanda para estimular la actividad? Las exportaciones de este país no son capaces de arrastrar la economía; menos todavía cuando su principal cliente –la UE- adolece de un débil crecimiento de su demanda.

Sería muy interesante que los ‘mercados’, las instituciones públicas internacionales y sobre todo la UE, al recomendar los ajustes hiciesen explicito cómo creen que estos pueden resolver el problema de la deuda.

Cuesta entender que tras la experiencia de ‘la crisis de la deuda de los ochenta’, cuando esta misma política hizo cada vez más difícil que los países deudores (entonces latinoamericanos y africanos principalmente) se liberaran de sus deudas, se fuercen los mismos remedios en la periferia europea.

Porque el caso de Grecia es el ejemplo de lo que puede suceder en los demás países de la UE con problemas. Ni Irlanda, ni Portugal, ni España (aunque ésta no ha sido ‘rescatada’, por lo menos todavía) podrán resolver sus problemas financieros con estas medidas y, sobre todo, no podrán recuperar su actividad económica y mejorar su sistema productivo y, todavía mucho menos, generar empleo. Fiar la recuperación sólo al aumento de las exportaciones es una quimera. ¿Cómo se relanzará, entonces, la actividad económica?

El problema de fondo es que las medidas no van dirigidas a estos propósitos.

Las prioridades son otras: una y principal, el dedicar recursos al pago de la deuda (o más bien de sus intereses). Los grandes bancos europeos – alemanes, franceses, holandeses, hasta españoles- constituyen los acreedores principales de estos países periféricos y quieren cobrar sus préstamos y a ell se subordinan las otras finalidades posibles y deseables.

Y la segunda, se trata de lograr una recuperación de los beneficios de las grandes empresas, industriales y financieras, aunque sea a un nivel más bajo de actividad económica y mucho más bajo de empleo. No olvidemos que en el capitalismo el objetivo primordial de la economía no es producir ni generar empleo sino proporcionar beneficios. Si éstos se obtienen a un nivel más bajo de actividad, ‘no es demasiado grave’. El ejemplo de la banca europea, obteniendo beneficios a pesar de todos los problemas corrobora nuestra hipótesis, y evoluciones de grandes grupos como Telefónica la sustentan. El relanzamiento de la actividad y la recuperación del empleo, si se produce - y hasta los agentes más vinculados al poder económico y político señalan que serán muy, muy lentas-, será a pesar de estas políticas. No sólo Grecia lo muestra, sino que la evolución de España apunta claramente en la misma

dirección: con mucha suerte quizá se crezca alguna décima en los dos próximos años, pero hay cinco millones de parados, uno de cada dos jóvenes no tiene empleo, los ingresos de los trabajadores disminuyen y la demanda está totalmente congelada (excepto una ligera mejora en las exportaciones)…pero los bancos y las grandes empresas están recuperando sus beneficios, sus dirigentes mejoran sus ingresos, la presión fiscal disminuye para los más poderosos. El capital está saliendo de su crisis. Una vez más la estrategia que se presenta como ‘salida de la crisis’ sigue siendo la de deprimir las condiciones de vida de los trabajadores para recuperar los beneficios. Y el deterioro tiene todas las trazas de no estar asociado a una coyuntura de la que se saldrá rápidamente, sino de ser permanente, estructural.

Con las medidas que se han impuesto con el argumento de la deuda las poblaciones no saldrán de la crisis. Y esto es muy grave. No sólo porque ellas están pagando con un fuerte y permanente deterioro de su situación las consecuencias de los remedios que se nos han prescrito, sino porque la medicina es equivocada y la economía de ninguna manera se va a recuperar con ella. Grecia y España lo demuestran. No vale que dentro de algún tiempo se lamenten como ‘errores’ de política económica. No son errores, son opciones estratégicas que rescatan los intereses de los poderosos a costa de las clases populares.

Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/no-puede-ser-de-otra-manera

martes, 21 de junio de 2011

Presentación de "Pioneras y revolucionarias"

La semana pasada presentamos, junto el Memorial Democràtic, el libro de Eulàlia Vega, "Pioneras y Revolucionarias". aquí teneis dos fotografías del acto.

La autora Eulàlia Vega.


Pelai Pagès, Anna Monjo, la autora y Sónia Turón.

19-J: Contra el pacto del euro. Democracia real en Europa ¡ya!

Articulo muy completo sobre el pacto del euro y sus consecuencias:



Juan Torres López
Altereconomía el 10 de junio de 2011

A finales de marzo los jefes de Estado o de Gobierno de la zona euro más otros seis países (Bulgaria, Dinamarca, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía) suscribieron un acuerdo con el que decían que trataban de hacer frente a la crisis y al problema de deuda que se había generado en Europa. En su virtud, establecieron una serie de obligaciones comunes y el compromiso de que los diferentes gobiernos aplicarán las medidas económicas oportunas para hacerlas efectivas. El acuerdo ha sido conocido como Pacto del Euro e implica que todas las medidas que lleve consigo habrán de sujetarse a las recomendaciones que establezca la Comisión Europea, la cual, además, actuará como principal supervisor y evaluador en su aplicación y desarrollo.

El objetivo general del Pacto según sus firmantes

Los firmantes del Pacto afirman que su objetivo general es hacer frente a la deuda incrementando la competitividad de la zona euro, es decir, facilitando la presencia comercial de las empresas de los países que utilizan el euro en los mercados mundiales.

Para lograr ese objetivo el pacto ha establecido cuatro pilares que deberían marcar las líneas principales de actuación económica por parte de los gobiernos nacionales.

El primer pilar del Pacto: impulsar la competitividad

El primer pilar para alcanzar ese objetivo general es el impulso de la competitividad, y los firmantes del Pacto entienden que eso solo se puede lograr bajando los precios y que estos, a su vez, solo se reducen si bajan los salarios. Para ello, se establece la necesidad de controlar los llamados costes laborales unitarios.

Puesto que estos últimos son el resultado de dividir los salarios nominales por la productividad, para bajarlos o se reducen los salarios nominales (el numerador) o se aumenta la productividad (el denominador).

El Pacto propone medidas en ambos sentidos.

Para bajar los salarios nominales recomienda reformas como las siguientes (Los entrecomillados son citas textuales del Pacto que se puede leer en: http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/es/ec/120310.pdf):

-“Revisión de los acuerdos de fijación de salarios”, para restringir sus posibles subidas.

- “Revisión del nivel de centralización del proceso de negociación” para reducir el poder negociador de los trabajadores y así evitar que puedan presionar al alza los salarios al defender su capacidad de compra. Como es bien sabido, cuanto más centralizado esté un sistema de negociación colectiva más trabajadores participen en la negociación y, por tanto, más fuerza tienen. Por el contrario, cuanto más descentralizada sea la negociación (como quieren los líderes neoliberales europeos), más difícil resulta a los trabajadores defender sus derechos o conseguir salarios más elevados: si se negocia a nivel estatal, por ejemplo, los trabajadores pueden tener gran fuerza de negociación pero si se negocia a título personal, no tendrán ninguna. Los firmantes del Pacto proponen esta revisión para que se pueda ir descentralizando la negociación porque saben que así bajarán los salarios, que es lo que buscan.

- “Garantía de que la fijación de salarios en el sector público contribuye a los esfuerzos de competitividad en el sector privado”. Es decir, que los sueldos de los trabajadores públicos se reduzcan para que no sirvan de referencia al alza a los trabajadores del sector privado.

Es evidente que todas estas medidas del Pacto solo están encaminadas a disminuir los salarios, bien de forma inmediata (rebajándolos directamente) bien de forma indirecta (reduciendo la capacidad de negociación de los sindicatos y rebajando los salarios públicos que funcionan como referencia para los salarios privados).

Por tanto, podemos afirmar que el Pacto apuesta por un tipo de competitividad doblemente empobrecedora. Por un lado, porque no la basa en mejorar la calidad o el valor de los productos que ofrecen las empresas europeas sino en igualar a la baja los salarios europeos con el resto de economías del mundo reduciendo, por tanto, los ingresos de la inmensa mayoría de la población y empobreciendo a los trabajadores europeos. El Pacto del Euro es un pacto contra los trabajadores europeos.

Por otro, porque además, hundirá a la economía europea puesto que al reducir los salarios disminuirá también el gasto que se realiza en Europa lo que se traducirá en menos ventas para miles de pequeñas y medianas empresas que viven de las compras que realizan los asalariados europeos.

Desde este punto de vista, los únicos beneficiarios del Pacto son las grandes empresas globales europeas, las que actúan en los mercados mundiales y no solo en el europeo y cuyos beneficios, por tanto, no dependen solo del gasto que se realice en Europa, como suele ocurrir con la inmensa mayoría de las pequeñas y medianas empresas. Por esa razón se puede afirmar que el Pacto del Euro es un pacto también contra las pequeñas y medianas empresas europeas.

Y como estas últimas son las que crean la mayor parte del empleo (alrededor del 70% de media en toda Europa) podemos decir que el Pacto del Euro es igualmente un pacto contra el empleo.

Para aumentar la productividad el Pacto recomienda “Mayor apertura de los sectores protegidos”, “Mejorar los sistemas educativos y fomentar la I+D” y “Mejorar el entorno empresarial”.

Significativamente, el Pacto no solo menciona sino que incluso va en la dirección contraria de algunos factores que desde los tiempos de los primeros economistas se sabe que son muy beneficiosos para incrementar la productividad: buenos salarios, buenas condiciones de trabajo, seguridad en el empleo, participación de los trabajadores en la vida de la empresa, protección social adecuada y abundante… Lo que permite afirmar que el Pacto del Euro no busca en realidad aumentar la productividad sino solo reducir los salarios para hacer que aumenten los beneficios de las grandes empresas europeas.

Además, es sabido que de esas tres medidas que propone para aumentar la productividad la más determinante con diferencia es la segunda y todo el mundo sabe que para mejorar los sistema educativos y fomentar la I+D es necesario mucho dinero público.

Sin embargo, el Pacto, como veremos más adelante, propone también la reducción de gasto público, de modo que se puede aventurar con toda seguridad que en lugar de aumentar la productividad, lo que provocará el Pacto del Euro será su disminución, al deteriorar las condiciones de trabajo y la dotación de capital social que es imprescindible para que aumente.

Y, por otra parte, el Pacto olvida algo esencial: aunque se lograse que con esas medidas se produjeran incrementos de productividad no es seguro que, unidas a rebajas paralelas de salarios, dieran lugar automáticamente a mayor competitividad ya que ésta, como los propios firmantes del Pacto asumen, depende del precio de los productos en venta. Y si resulta que los mercados, como ocurre en Europa -y el Pacto no propone nada para arreglarlo-, son muy imperfectos, es decir, que están muy concentrados y en ellos dominan pocas empresas con gran poder de mercado, lo más seguro que ocurra es que la bajadas en los costes laborales unitarios se aprovechen por estas empresas para aumentar su beneficio y no para rebajar los precio de sus productos. De hecho, eso es lo que hemos podido comprobar que ocurre constantemente en los mercados europeos (y muy especialmente en los españoles).

Por tanto, podemos decir que, en contra de lo que dice, el Pacto del Euro es en realidad un pacto contra la competitividad de la economía europea.

Finalmente hay que hacer una observación general. Según las tres cuartas partes de las exportaciones de los países europeos son de tipo “intraeuropeo”, es decir, con otros países europeos como importadores. Eso quiere decir que si se reduce la capacidad de consumo de las economías europeas (como consecuencia de las rebajas salariales y de la caída del gasto público) necesariamente también caerán las importaciones… de modo que de nada habrá servido que bajen los precios de los productos exportados, si es que se consiguiera que bajen. Lo que significa que lo que el Pacto del Euro va a producir es una caída de la actividad económica en toda Europa.

El segundo pilar del Pacto: el impulso del empleo.

El impulso del empleo en Europa se trata de conseguir partiendo de la idea de que el desempleo está provocado por un mal funcionamiento en el mercado laboral de manera que, para evitarlo, lo que hay que hacer son reformas que modifiquen su regulación y estructura. En concreto, el Pacto propone medidas como “Fomentar la ‘flexiseguridad’”, la “reducción del trabajo no declarado”, el “aumento de la tasa de actividad” y la “educación permanente”, además, por supuesto, de la reducción del coste del trabajo antes señalada.

Para lograr esto último el pacto también recomienda la “reducción de la presión impositiva sobre las rentas del trabajo”, es decir, de las cotizaciones sociales. Una propuesta que es doblemente negativa y perjudicial para la inmensa mayoría de la población. Por un lado, porque debilita el sistema público de pensiones cuya sostenibilidad tanto dicen los dirigentes neoliberales que les preocupa. Por otro, porque lo que en realidad significa es disminuir la masa salarial y, por tanto, generar más desigualdad, más empobrecimiento y menos gasto, con los problemas que esto lleva y que hemos apuntado más arriba apuntados. Y, con independencia de ello, también supone aumentar la regresividad del sistema fiscal puesto que, como al mismo tiempo se propone mantener los ingresos fiscales globales, se propone que esa tributación directa (que se sostiene sobre la capacidad de cada persona) se sustituya por impuestos indirectos, que se pagan con independencia del ingreso de los individuos. Es precisamente lo que acaba de proponer la Comisión Europea a España.

La idea de que lo que hay que hacer para crear empleo es abaratar el trabajo y facilitar las condiciones de contratación en los mercados laborales “flexibilizando” las relaciones laborales, de la que parte el Pacto, se demostró que es falsa hace más de setenta años. Es la idea que supone que el empleo se crea solo en función del precio del trabajo sin considerar que el empleo depende, en realidad, de la demanda efectiva que haya en el mercado de bienes y servicios porque, por muy barato que sea el trabajo, si los empresarios no venden los productos que fabrican no contratarán trabajadores.

Por eso el Pacto del Euro es una falacia y un engaño como instrumento para crear empleo: abarata el salario pero como al mismo tiempo debilita el mercado de bienes y servicios porque éste depende del gasto que en su mayor parte realizan los trabajadores, resulta que hace imposible o dificulta, como hemos mencionado ya anteriormente, la creación de empleo. De hecho, los estudios empíricos demuestran que las condiciones que han sido más favorables para la creación de empleo en Europa en las últimas décadas no han sido las que tienen que ver con la flexibilidad en los mercados laborales sino con las condiciones macroeconómicas generales: nivel de salario, tipos de interés, actividad económica, que son precisamente las que deteriora el pacto del Euro (Engelbert Stockhammer y Erik Klär, Capital accumulation, labour market institutions and unemployment in the medium run . Cambridge Journal of Economics, 2011, 35; pp. 437–457).

Lo que sí conseguirá el Pacto del Euro será precarizar aún más el empleo en Europa, hacerlo más inseguro y temporal, además de más barato. Y, por tanto, menos productivo porque con la generalización de ese tipo de mano de obra será cada vez más difícil que se impulse en Europa la actividad económica de alto valor añadido y más competitiva. Lo que conseguirá el Pacto del Euro será especializar a Europa en la oferta de mano de obra barata vinculada a la oferta de servicios personales de baja calidad, como ya ha ido pasando con los países, como España, en donde se han ido adelantando estas políticas.

En lugar de hacer que Europa sea más competitiva, el Pacto del Euro convertirá a Europa en una especia de gran parque de atracciones de bajo costo del que solo se aprovecharán, como hemos dicho, las grandes empresas europeas que tienen mercados cautivos dentro y fuera de Europa y que son verdaderamente las que han impulsado este pacto y obligado a los gobiernos a firmarlo.

El tercer pilar del Pacto: el “incremento de la sostenibilidad de las finanzas públicas”.

El Pacto recalca la necesidad de garantizar la aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que obliga a reducir los déficits presupuestarios por debajo del 3%, para lo cual se recomienda reformar el sistema de pensiones, el sistema sanitario y las prestaciones sociales, es decir, los gastos que tienen un impacto más directo sobre el bienestar social pero, eso sí, que significan provisión de bienes (pensiones privadas, sanidad privada, cuidados privados, etc.) muy rentables para las empresas privadas (Para entender las falsas razones en que se basa el Pacto de Estabilidad puede verse, ¿Por qué el 3% de déficit público y no el 2 o el 7? Mentiras y verdades sobre los déficit y la deuda de Juan Torres López).

En particular se recomienda “el ajuste de la edad de jubilación efectiva a la esperanza de vida”, “la limitación de los planes de jubilación anticipada” y el “uso de incentivos específicos para emplear a trabajadores de más edad”, todo lo cual no sirve sino para debilitar el sistema público de pensiones y así favorecer su progresiva privatización que es en realidad lo que se busca como hemos analizado con más detalle en otro trabajo (sobre la falsedad de esos argumentos puede verse Están en peligro las pensiones públicas? Las preguntas que todos nos hacemos, las respuestas que siempre nos ocultan de Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón).

Además, en algunas recomendaciones adicionales la Comisión Europea propone también avanzar en los procesos de privatización de las empresas y servicios públicos, es decir, simplemente proporcionar más suculentos negocios al capital privado porque no es cierto que las privatizaciones constituyan ingresos netos para las arcas públicas: se suelen vender a precios bajos, cuando no regalados, y no se tienen en cuenta los ingresos que se dejan de percibir desde el momento en que las empresas o servicios públicos pasan al sector privado.

Para reafirmar estas medidas antisociales, el Pacto insta a “traducir en legislación nacional las normas presupuestarias de la UE establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento” con objetivo de garantizar que posean un “carácter vinculante y duradero suficientemente sólido”. De hecho, se propone que se introduzcan en leyes marco o incluso en las propias constituciones.

Esta recomendación del Pacto es profundamente antidemocrática y se puede calificar como un auténtico golpe de estado económico ya que significa, por un lado, proponer el blindaje de un determinado tipo de política económica, prohibiendo legalmente todas las alternativas posibles; y, por otro, impedir que los países con más atraso en la dotación de inversiones e infraestructuras sociales puedan recurrir en el futuro al endeudamiento que suele ser el único medios que permite conseguirlas. Es decir, significa condenarlos al atraso y al empobrecimiento.

Esta medida es, además de todo ello, profundamente inútil y a la postre solo va a provocar que haya mucha más deuda de la que se quiere evitar.

El Pacto del Euro ni siquiera va a conseguir reducir el déficit y la deuda con estas imposiciones porque es falso que para aliviar la deuda sea suficiente con limitar el gasto, tal y como han demostrado numerosos estudios empíricos como, por ejemplo, el de Mark Weisbrot y Juan Montecino Alternativas a la austeridad fiscal en España. Lo más probable es que estas medidas terminen produciendo una caída semejante o sustancial en los ingresos porque reducen la actividad y, por tanto, la generación de ingresos para las arcas del Estado, lo que al final impide que desaparezcan los desequilibrios presupuestarios. Con ellas solo se consigue aumentar el malestar social, las carencias sociales y e incluso la falta de los recursos públicos que precisa el capital privado para crear actividad y empleo.

El cuatro pilar del Pacto: el refuerzo de la estabilidad financiera.

En este punto se propone un programa de “coordinación de la política tributaria” pero sin que se determine de antemano. De hecho los Estados simplemente “se comprometen a entablar debates estructurados en torno a la política tributaria”, lo que muestra que la voluntad de avanzar hacia una necesaria hacienda europea con potentes figuras impositivas que promuevan una tipo de economía más productiva y sostenible con un reparto más justo de la renta o hacia la coordinación de la lucha efectiva contra el fraude y la evasión fiscal es nula.

En lo que se refiere a regulación bancaria únicamente se afirma que “efectuarán periódicamente pruebas rigurosas de resistencia bancaria”, una auténtica tomadura de pelo a la ciudadanía europea si se tiene en cuenta que las que se han realizado han sido un completo engaño: baste recordar que afirmaron que los bancos irlandeses se encontraban en perfectas condiciones y que solo unas semanas más tarde hubo que inyectarles 80.000 millones de euros para tapar sus agujeros patrimoniales.

En el caso de España la Comisión Europea también ha recomendado avanzar en el proceso de privatización de las cajas de ahorro, pero permitiendo que, antes de eso, se gaste dinero público en dejarlas saneadas. Con total desvergüenza, las autoridades que suscriben el Pacto y que en tantas ocasiones manifiestan su gran preocupación por el mal uso del dinero público recomiendan “reestructurar las entidades vulnerables, que incluirán soluciones del sector privado” y la “prestación de apoyo público en caso de necesidad”.

Finalmente la problemática de la deuda pública queda al amparo del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que tiene como objetivo “salvaguardar la estabilidad financiera de la zona euro” y que tendrá como función prestar asistencia financiera a los países que lo demanden. Esa asistencia la efectuará la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional en colaboración con el Banco Central Europeo y se afirma en el Pacto que dicha asistencia se realizará “bajo unas condiciones estrictas” y tendrá que estar dirigido a “conseguir y conservar la mayor calificación de solvencia de las principales agencias de calificación crediticia”.

La asistencia financiera se realizará en forma de préstamos y de forma excepcional con la compra de deuda en los mercados primarios, pero siempre “con arreglo a un programa de ajuste macroeconómico sujeto a condiciones estrictas”. Es decir, que el Pacto implica sujetar a Europa a la condicionalidad que siempre han usado esos organismos para imponer las políticas de ajuste neoliberal y cuyos resultados han sido nefastos en todos los países en donde se han aplicado.

Conclusiones

El Pacto del Euro es un torpedo hacia la línea de flotación de la Europa social.

Es técnicamente deficiente porque se basa en simples concepciones ideológicas que no tienen más fuerza que el poder de quien resulta beneficiado con las medidas que se proponen.

El punto de partida del que parte (que para hacer frente a la deuda que atenaza a Europa es preciso aumentar la competitividad de las economías nacionales y que eso solo se puede conseguir reduciendo el coste del trabajo) es doblemente falso.

Por un lado es falso porque la deuda que está provocando problemas gravísimos a muchos gobiernos europeos y a las empresas y familias no se ha originado porque las economías europeas sean poco o muy competitivas. La deuda pública generada en los dos últimos años es consecuencia de que los gobiernos han debido afrontar la crisis financiera que han causado la banca internacional y los grandes fondos especulativos. Y la deuda privada es el efecto de la pérdida de ingresos producida por las políticas, como las que ahora se vuelven a proponer, de reducción salarial que se han aplicado en los últimos años. Así lo demuestra el que la crisis y la deuda hayan afectado a países y economías con muy desigual nivel de competitividad.

Y es falso también porque no es verdad, como hemos comentado, que la causa de la deuda sean los salarios excesivos o que se pueda alcanzar más productividad disminuyéndolos.

Por lo tanto, el Pacto de Euro es una colosal estafa concebida solo para favorecer los beneficios de la banca y de las grandes empresas porque diciendo que trata de luchar contra la deuda lo que provocará con el tipo de medidas que propone será que haya menos empleo, menos ingresos salariales y de pequeñas y medianas empresas y, por tanto, que la deuda aumente en realidad aún más en el futuro. ¡Que es justamente lo que le interesa y pretende la banca! porque no hay que olvidar que el negocio que le proporciona beneficio y poder es precisamente la generación de deuda.

La lucha contra la deuda de los líderes europeos es solo aparente. Es falsa. La verdadera causa del incremento brutal de la deuda en Europa ha sido la pérdida de peso de las rentas salariales de los últimos años y de la recaudación impositiva que han producido las políticas que vienen defendiendo. Lo que el Pacto del Euro dice que es luchar contra la deuda es, en realidad, una lucha contra el gasto público destinado a suministrar bienes y servicios sociales a la población de ingresos más bajos para justificar de esa forma su conversión en negocio privado mediante las privatizaciones que propone. Buena prueba de ello es que el Pacto de Euro no haga mención alguna del gasto público dedicado a subvencionar a los grandes grupos empresariales, a la banca o a la industria militar a la hora de ahorrar dinero público. Si de verdad quisiera reducir el gasto improductivo ¿cómo es que no propone reducir este último?

Y el Pacto del Euro no solo es una estafa por lo que dice sino también por lo que calla, es decir, porque no aborda los verdaderos problemas de la economía y la sociedad europeas: nada se hace para garantizar que el sistema bancario funcione y vuelva a financiar a empresas y consumidores; nada se propone para frenar a los especuladores que son los que realmente provocaron la crisis y los que ahora se hacen de oro gracias a las emisiones de deuda; guarda silencio sobre el incremento espectacular de las desigualdades, o sobre el uso criminal de los paraísos fiscales dentro del propio territorio europeo…, por citar solo algunos.

El Pacto del Euro, en fin, es un engaño para ocultar que el problema radica en la propia constitución de la unión monetaria sobre bases técnicamente erróneas, antisociales y solo favorables para el gran capital empresarial y bancario.

Europa es cada vez más necesaria pero su constitución monetaria y política se acerca más al diseño de una dictadura que al de una democracia real y por eso las mujeres y los hombres decentes que aspiran a vivir en un mundo justo, respetuoso con la naturaleza y en paz con los seres humanos, debemos oponernos con fuerza a este nuevo intento del Pacto del Euro dedicado a someter a las personas a la única razón del beneficio privado.

La Europa del euro neoliberal ha dado ya de sí todo lo que podía dar y esto solo ha sido el incremento de las desigualdades, crisis financieras, pérdida de puestos de trabajo, degeneración del empleo y cierre de millones de pequeñas y medianas empresas. Solo los beneficios del gran capital se benefician netamente del euro así que o se cambian las condiciones en que se encuentra Europa esclavizada por esta unión monetaria o no habrá otra alternativa que luchar por salir del euro para poder aplicar otras políticas económicas que proporcionen bienestar humano, sostenibilidad y equilibrio social y de cuyo contenido nos ocuparemos en un artículo posterior.

Fuente: http://www.juantorreslopez.com/impertinencias/137/2410-19-j-contra-el-pacto-del-euro-democracia-real-en-europa-iya

lunes, 20 de junio de 2011

Cartel revelador en #acampadasol

Han sido más de diez años de burbuja. Ahora todo vuelve a salir a la luz. Algo tan sencillo como este cartel nos recuerda que estos diez años de fiesta financiera ha beneficiado a solo una minoría. La sabiduría colectiva, anónima y popular nunca dejará de sorprendernos gratamente...


Un país sin bibliotecas

Los libros y los universos que encierran entre sus páginas tampoco se escapan de esta recesión mundial. Como en muchas cosas, han empezado por los Estados Unidos de América. Los ciudadanos norteamericanos han sufrido un duro recorte en bibliotecas y por consecuencia de la crisis han cerrado muchas librerías a lo largo del país. Esperemos que no se convierta en una receta habitual de nuestros gobernantes. A continuación una articulo exhaustivo sobre este tema:



La sala de lectura principal de la Biblioteca Pública de Nueva York, una de las principales afectadas por los recortes presupuestarios. REUTERS


ROBERTO ARNAZ Los Ángeles 14/06/2011 00:30 Actualizado: 14/06/2011 06:40

"Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo". John Steinbeck, uno de los más grandes escritores estadounidenses de mediados del siglo XX, era consciente de la
importancia del acceso a la literatura para el desarrollo de la sociedad. Vivió en primera persona los rigores de la Gran Depresión, pero salió adelante y convirtió su desdicha en una inolvidable colección de novelas que le valió el Premio Nobel de Literatura en 1962. Fue testigo de cómo la creación de una red pública de bibliotecas permitió el acceso a la alfabetización para los más desfavorecidos, al Estado del bienestar y a un nivel cultural con el que sus propios abuelos sólo podrían soñar. Sin embargo, el sueño de Steinbeck y su propio legado están a punto de perecer víctimas de una crisis económica y cultural que amenaza con acabar de un plumazo con el agonizante sistema estatal de préstamo gratuito de libros nacido en 1848 con la inauguración de la biblioteca de Boston.
Los datos que maneja la Asociación Nacional de Bibliotecas (ALA, según sus siglas en inglés) son estremecedores. Desde la llegada de la inestabilidad financiera, 438 de los cerca de 16.000 archivos literarios que hay en el país han cerrado sus puertas y varios centenares más están en la cuerda floja, entre ellos el de Salinas (California), cuna de Steinbeck y guardián de su obra. Esta pequeña biblioteca ya consiguió regatear la crisis en 2005 gracias a los 3,2 millones de dólares de un donante privado, a los que se unieron medidas de control del gasto, como la rebaja del 5% en los salarios de sus trabajadores, y a una considerable reducción del horario de apertura durante el verano: desde el cierre de los colegios en junio hasta el inicio del nuevo curso sólo permanece abierta ocho horas a la semana.
De forma parecida, todas las ciudades en Estados Unidos, grandes, medianos y pequeños núcleos urbanos, se están viendo obligadas a cerrar sus bibliotecas públicas o, al menos, limitar su horario hasta la mínima expresión. Cerrojazo a la cultura gratuita en Detroit, que estudia echar la persiana en todas sus sucursales, y Denver, dispuesta a cercenar el número de sedes a la mitad. Mientras, el estado de Michigan ya tiene fecha para cerrar tres de sus 103 bibliotecas, el 10 de junio.

Recortes anticonstitucionales

La noticias no son mejores en Nueva York, donde gracias a estas instituciones circulan más de 35 millones de libros, CD y DVD cada año. El nuevo presupuesto de la ciudad para 2012 prevé un recorte de 40 millones de dólares en la financiación de bibliotecas públicas, además de la destrucción de 1.500 empleos.
Para los expertos de ALA, lo que los gobiernos locales, estatales y la mismísima Casa Blanca están haciendo con las oficinas de préstamo de libros es inconstitucional, ya que "las bibliotecas son un bien público esencial, un pilar fundamental en las sociedades democráticas". La asociación recuerda a los políticos que "el derecho de los ciudadanos a leer, buscar información y expresarse libremente en las bibliotecas está garantizado por la primera enmienda" de la Carta Magna estadounidense.
En EEUU apenas quedan 3.000 librerías y cerca de 700 son independientes
Pero las quejas de los bibliotecarios están cayendo en saco roto. Las bibliotecas públicas de todo el país son las víctimas preferidas de los asesores presupuestarios. En los últimos cuatro años, más de la mitad de los estados del país han recortado la ya ajustada financiación de las bibliotecas por encima del 10%. Los gobiernos estatales y locales con problemas de caja han visto en las bibliotecas una presa fácil. Un estudio de la Federación Nacional de Alcaldes afirma que, tras los servicios de mantenimiento de parques y jardines, los archivos de libros fueron la segunda opción preferida para pasar el cuchillo del ahorro: el 39% de los gobiernos locales reconoció que recortó el presupuesto a las bibliotecas durante el año pasado.
Para justificar la caza de brujas, los estadistas se basan en los informes que hablan de una caída del uso de estas instituciones para justificar los recortes. Desde mediados de 1990, la tendencia a la baja en el uso de la biblioteca ha sido bien documentada por medios y asociaciones. Con la rápida expansión de internet, los ciudadanos comenzaron a buscar respuestas en la forma más rápida y más conveniente. Una reciente investigación realizada por la Asociación de Bibliotecas de Investigación revela que las consultas se han reducido una media del 4,5% al año, mientras que los datos de circulación han caído al nivel de 1991.

Menos profesionalidad

Pero a este argumento también se le puede dar la vuelta: defender que las bibliotecas son mucho más que centros de lectura y que permiten a las personas sin recursos acceder a educación y utilizar nuevas tecnologías como ordenadores o internet. El Ayuntamiento de Filadelfia ha llegado a la conclusión de que los archivos públicos crearon un impacto económico en la ciudad de más de 30 millones de dólares en el año fiscal 2010. De hecho, se estima que 8.600 empresas no se han iniciado o mantenido sin los conocimientos adquiridos en la Biblioteca Pública de Filadelfia.
Con el presupuesto exprimido, si las bibliotecas quieren mantenerse abiertas, deben entregarse a la privatización. Varias sucursales de California se han visto obligadas a acudir a Sistemas de Bibliotecas y Servicios LLC (LSSI), una empresa que se compromete a mantenerlas en funcionamiento por menos dinero. "Las bibliotecas en California ya no podemos cumplir con nuestra misión básica", reconoce Clara DiFelice, responsable de la biblioteca del Distrito Beaumont, para quien "dejarse engullir por los depredadores a través de la privatización reducirá la profesionalidad de las bibliotecas".
El pasado mes de octubre, la biblioteca del municipio californiano de Santa Clarita fue la primera en retirarse del sistema del condado de Los Ángeles para firmar un contrato con LSSI. La decisión generó numerosas críticas y provocó que los votantes de California aprobasen la Proposición 22 en las elecciones legislativas de noviembre, impidiendo que el estado paliase su deuda desviando a sus arcas los fondos con los que se financian las bibliotecas. De hecho, el 93% de los estadounidenses cree que las bibliotecas, a las que acuden más de 87 millones de personas en todo el país, deben ser "un servicio público y gratuito".

Grandes y pequeñas librerías

La crisis bibliotecaria se ha trasladado también a las tiendas de libros. Tras el desmantelamiento de más de 200 establecimientos de la cadena Borders, en Estados Unidos apenas quedan 3.000 librerías, de las que únicamente entre 700 y 900 son independientes, es decir, no pertenecen a ningún gran grupo. Desde principios de año, varias librerías emblemáticas de todo el país han cerrado sus puertas esta semana, incluyendo la librería Cody de San Francisco, con más de medio siglo de historia y que se hizo famosa durante las protestas contra la Guerra de Vietnam dando cobijo a los estudiantes de la Universidad de Berkeley que huían de las cargas policiales y los gases lacrimógenos.
Detroit estudia cerrar todas sus bibliotecas y Denver, la mitad de ellas
"Simplemente no teníamos trabajo. Nos hemos convertido en un gran almacén de libros con muchos gastos y pocos ingresos". Así justificaba el cierre de sus tiendas Andy Ross, propietario de una cadena de librerías en la que en sus momentos de gloria firmaron autógrafos autores y personalidades como Norman Mailer, Bill Clinton, Jimmy Carter, Tom Robbins, Mohammed Ali o Salman Rushdie, que fue atacado con un cóctel molotov durante su visita a Cody.
Pero no sólo los pequeños libreros independientes se han llevado el golpe de la caída del interés por los libros en formato papel. El gigante Barnes & Noble, el mayor grupo de venta de literatura, cerrará su tienda insignia en Nueva York a finales de año. Situada en uno de los lugares más exclusivos de la Gran Manzana, en el número 4 de Astor Place, la cadena no puede afrontar el alquiler. Según reconoció la portavoz del grupo, Mary Ellen Keating, "nos gustaría estar allí, pero realmente no nos lo podemos permitir".
La pregunta que ahora se hacen los agentes del sector es: si la situación actual es grave, cuando aún el 70% de los libros se compran en librerías, ¿qué sucederá cuando, como pronostican los expertos, las ventas online lleguen al 75% en 2020?

Gran Bretaña también se opone a los recortes

Cierre de bibliotecas

El recorte del gasto público iniciado por el Gobierno británico a principios de 2011 amenaza con el cierre de bibliotecas públicas, que podría llegar a afectar a 468 centros. El Consejo de las Artes confirmó que la reducción de fondos afectaría a museos pequeños, bibliotecas y archivos, cuya partida ha pasado de 13 a 3 millones de libras.

Manifestaciones

En febrero se organizaron hasta 40 manifestaciones, además de un llamamiento a la gente para que literalmente vaciara las estanterías, aunque luego debía devolver los libros. "La gente ama y utiliza sus bibliotecas", dice Alan Gibbons, uno de los impulsores de la campaña. "¿No es hora de que el Gobierno rectifique este programa destructivo e indiscriminado de cierres y haga lo mismo?"

Un ‘videoclub' de libros para Washington

Las autoridades del condado de Washington (Minnesota) están dispuestas a degradar sus bibliotecas a poco más que máquinas de ‘vending'. La ciudad de Hugo será la primera en instalar el sistema denominado Library Express en poco más que un kiosco de autoservicio en el que se pueden solicitar, recoger y devolver materiales de la biblioteca. Los políticos han encontrado en esta suerte de ‘videoclub' electrónico la excusa perfecta para prescindir de la mayoría del personal de las bibliotecas públicas y lograr el equilibrio en sus maltrechos libros de cuentas.

Fuente: http://www.publico.es/culturas/381738/un-pais-sin-bibliotecas

jueves, 16 de junio de 2011

19J. Contra el Pacto del Euro. Por una democracia participativa y directa.

Este domingo están convocadas en toda Europa movilizaciones para canalizar nuestro malestar contra las elites financieras y contra el despotismo y los abusos de la clase política. Sabemos que una democracia directa y participativa es posible. También sabemos que es posible un sistema económico justo, solidario, sostenible, humano y cooperativo. Solo nos falta consolidar las alternativas ya existentes y construir nuevas. Tenemos todo un camino por recorrer. Por eso os invitamos a sumaros a las manifestaciones de este domingo.



Video de Attac sobre el pacto del Euro:
http://blip.tv/attactv/pacto-del-euro-segunda-parte-5280556

Articulo de Vicenç Navarro sobre lo sucedido en el Parlament de Catalunya:
http://www.attac.es/analisis-sobre-los-sucesos-frente-al-parlament-de-catalunya/

martes, 14 de junio de 2011

Eslovenia e Islandia: cuando lo pequeño es políticamente hermoso


José Antonio Pérez – ATTAC Madrid.

Eslovenia es un pequeño y hermoso país, dos características naturales que también definen a Islandia. Ambos países comparten asimismo una práctica poco común: “una política como si la gente importara”. Primero fueron los islandeses, rebelándose contra los bancos. Ahora, los eslovenos acaban de rechazar en referéndum la reforma del sistema de pensiones propuesta por el Gobierno.

Igualito que en Celtiberia Show.

Las respectivas ciudadanías eslovena e islandesa se han movilizado para exigir que su opinión sea tenida en cuenta por los gobiernos. Esta obviedad constituye la premisa elemental de la democracia, pero que no se practica en Estados como el español. Aquí, la soberanía popular ha sido secuestrada por los poderes económicos ante la impotencia de una clase de políticos profesionales cuya casi única preocupación consiste en organizar sus prebendas personales.

Hay que buscar con lupa una de esas noticias que no se destacan en titulares a cinco columnas en las portadas de papel o electrónicas de los grandes periódicos: en Eslovenia, un 72 por ciento de los electores acaba de rechazar en referéndum la reforma del sistema de jubilaciones propuesta por su Gobierno.

La reforma de la ley de pensiones rechazada por los eslovenos preveía una prolongación de la jubilación para varones y mujeres hasta a los 65 años, así como una reducción del pago de las jubilaciones por el cambio de contabilidad de los años de cotización. Al igual que en el caso español, esta reforma viene auspiciada por las directrices del Consejo Europeo, que invita a los Estados miembros a reformar el sistema público de pensiones conforme a la doctrina neoliberal de la rapiña.

En el referéndum, celebrado el pasado domingo, se proponía elevar la jubilación a los 65 años para varones y mujeres y reducir el pago de las cuotas. Algo concordante con la monserga oficial -inspirada por la opinión interesada de los servicios de estudios de bancos y aseguradoras- que nos intenta convencer de que es necesario para frenar el efecto del envejecimiento de la población en el horizonte de 2060.

La situación económica de Eslovenia es bastante buena. Según Eurostat, el índice de inflación en 2010 fue del 2,1 %; el desempleo, del 7,3 %; el crecimiento del PIB del 1,2 %; el déficit fiscal del 5,6 % del PIB; y la deuda pública representa un 38 % del PIB, todos ellos datos que serían la envidia para algunos miembros de la zona euro en serios aprietos.

Para 2011, los pronósticos son de una inflación del 2,6 %, con un índice de desempleo del 8,2 % y un el crecimiento notable del PIB del 1,9 %, mientras que la deuda pública subirá al 43 % del PIB.

Pues bien, en el referéndum del domingo se proponía elevar la jubilación a los 65 años para varones y mujeres y reducir el pago de las cuotas, algo necesario “para frenar el efecto del rápido envejecimiento de la población”, con un coste para el presupuesto que pasaría del 11% actual del PIB al 20 % en 2060.

¡En 2060, nada menos! Estos expertos tan serios, incapaces de solucionar de manera competente la crisis económica actual, andan muy preocupados por la situación de las pensiones en el horizonte de 2060. Y sin embargo, olvidan garantizar una pensión digna a los millones de jubilados que, aquí y ahora, sobreviven con pensiones inferiores al umbral de pobreza. Una situación moral y políticamente indignante mientras haya políticos que cobran sueldos de oro.

En Eslovenia, el referendo sobre las reformas de las pensiones fue convocado por iniciativa de los sindicatos. Igualito que aquí, donde, ante las indicaciones de Bruselas, los sindicatos mayoritarios se apresuraron a firmar en exclusiva con el Gobierno de Rodríguez Zapatero el Pacto para la Precarización de las Pensiones Públicas. Al que ahora el Parlamento se encarga de proporcionar una vestidura legal.

A todo esto, llegan noticias de que en Islandia, ese otro pequeño país septentrional donde se inició la revuelta popular contra la delincuencia financiera, su policía ha detenido al que fue presidente de uno de los tres bancos que quebraron en 2008, arrastrando al país a una fuerte crisis económica. Hreidar Mar Sigurdsson, ex responsable del Kaupthing Bank, ha sido arrestado en la capital islandesa, Reykjavik, acusado de prácticas criminales.

La detención ha sido ordenada por el Fiscal Especial para la crisis bancaria, Olafur Thor Hauksson, quien investiga los orígenes delictivos de las quiebras de esos dos bancos en colaboración a la inspectora internacional Eva Joly.

Islandia no sólo enjaula a sus banqueros, algún político podría acabar también entre rejas. El ex primer ministro conservador islandés Geeir H. Haarde afronta ahora un juicio en el que está acusado de negligencia grave por su gestión de la crisis.

Hace ya tiempo que el economista alemán E. F. Schumacher publicó una colección de ensayos bajo el lema: Lo pequeño es hermoso: Economía como si la gente importara. Ahora, dos pequeños países están dando al resto de los europeos un ejemplo de cómo la economía puede ser sometida al interés general. Poniendo en práctica un sencillo, casi perogrullesco, principio: Actuar en política como si la gente importara.

Carnet de paro.


Fuente: http://www.attac.es/eslovenia-e-islandia-cuando-lo-pequeno-es-politicamente-hermoso/

miércoles, 8 de junio de 2011

El E.Coli solamente es la punta del Iceberg

La crisis alimentaría y sanitaria que se está dando en Alemania debería servir como otra advertencia más. Mientras los grandes expertos en ingeniería agroalimentaria exigen más control la situación actual de la red, y los mercados, de alimentos es un despropósito a nivel ecológico, sanitario e incluso humanitario. Todo un sinsentido con el único objetivo de enriquecer a las grandes transnacionales de la industria.




A continuación un articulo de Gustavo Duch sobre el tema:

EL FOCO DE LA EPIDEMIA: ¡DESCUBIERTO!


Galicia Hoxe. Gustavo Duch. 8 de junio de 2011

La perca del Nilo, a veces vendida como mero, llega desde el lago Victoria, en el centro de África. Brasil ya es el máximo exportador de pollos; al igual que Chile lo es en el negocio de criar, engordar y repartir salmones por el mundo. Los pepinos de España viajan a Holanda en invierno; en verano hacen la ruta en sentido contario. Los espárragos de Navarra, sólo se envasan en Navarra una vez aterrizan del Perú o la China. El panga que dan de comer en las escuelas viajó desde Vietnam y el atún enlatado proviene de El Salvador o se le roba a los mares de Somalia.

Los pollos para que engorden rápido no pueden ver el Sol, no salen de sus jaulas. Las gallinas ponedoras para que pongan más huevos padecen de exceso lumínico, y apenas pueden dormir. Los cerdos están tan asardinados que cuando uno estornuda todos se contagian de gripe. A las vacas vegetarianas –durante una temporada loca- se les alimentó con restos de vaca. Ahora se investiga como engordar peces carnívoros con una dieta rica en soja. La soja también alimenta a los coches (agrocombustibles) y con sus desperdicios aún se consiguen raciones de pienso para los cerdos.

Si fuera mentira nos parecería exagerado. Pero así es la alimentación del siglo XXI. Un rarísimo sistema contranatura en manos de muy pocas transnacionales, que ganan dinero a base de arruinar la pequeña agricultura tradicional, de ensuciar y contaminar el planeta, y como vemos –susto tras susto- poniendo en jaque la salud de la población consumidora. Vacas locas, dioxinas, gripes, ecolis… Todas estas enfermedades guardan el mismo patrón: patologías graves de origen bien conocido: la codicia.

Esperemos que el brote de E.Coli frene en breve, y que sirva para una reflexión: el combate a estas enfermedades no pasa por mejorar los sistemas de control. Como dice mi amiga Marta Rivera, «la mejor garantía de seguridad alimentaria son políticas a favor de la soberanía alimentaria». -¿Y qué es la soberanía alimentaria? -se preguntarán. Pues lo explica un dicho africano que me he permitido modificar ligeramente: «Mucha gente pequeña, en muchos lugares pequeños, cultivaran pequeños huertos,… que alimentarán al mundo»

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Fuente: http://gustavoduch.wordpress.com/2011/06/08/el-foco-de-la-epidemia-%C2%A1descubierto%C2%A1/

martes, 7 de junio de 2011

Presentació de la Revolución de las Mariposas de Òscar Patsí

Dimecres, 08 de juny de 2011 a les 19 h

19:00pm. Presentació de la Revolución de las mariposas amb Òscar Patsí

20:30pm. Passeig en bicicleta guiat per l’autor.


Ha passat un any de la primera edició de La Revolución de las Mariposas. Ara hi ha una edició especial per Mèxic i ha arribat a Colombia, Xile, Venezuela, Estats Units, Regne Unit… Et convidem a seguir d’aprop aquesta revolució sobre dues rodes de la ma de l’autor del llibre Òscar Patsí. Vine a l’acte en bici i a continuació podràs participar en una ruta improvitzada plena d’al•licients. Una nova oportunitat per fer-te amb el llibre i el seu esperit…

Can Batlló, una realidad. Cuenta atras para llenar de vida una fábrica vacía

A continuación un vídeo sobre Can Batlló y el proyecto que tienen los movimientos sociales del barrio de Sants (Barcelona).
Fruto de movimientos de largo recorrido los vecinos de este barrio quieren reapropiarse de un espacio que hace muchos años que se encuentra en abandono.


Can Batlló, una Realitat from Natxo Medina on Vimeo.

lunes, 6 de junio de 2011

Taula rodona "Els minarets de la discòrdia, com superar la islamofobía".

Dijous 9 de juny de 2011, al IEmed (C/Girona, 20) a les 19h, taula rodona i presentació del llibre "Los Minaretes de la Discordia" dirigit per Patrick Haenni i Stépane Lathion.

A la taula rodona titulada "Els minarets de la discòrdia, com superar la islamofobía" hi participaran:

Lurdes Vidal, responsable de l'Area de Món Àrab i Mediterrani de l'IEMed i redactora en cap de la revista Afkar/Ideas. Anna Monjo, editoria d'Icaria Editorial. Xavier Aragall, assesor tecnic de polítiques i programes regionals euromediterranis, IEMed. Stépane Lathion, director del Grup de Recerca sobre l'Islam a Suïssa (GRIS) i codirector del llibre.

Hi està tothom convidat...

miércoles, 1 de junio de 2011

Vídeo de Galeano en la Plaza Catalunya

Una entrevista a Eduardo Galeano en la Plaza Catalunya. Con mucha vitamina E.