lunes, 20 de marzo de 2017

Los 43 de Ayotzinapa y la multitud conectada



Nos situamos el 26 de setiembre de 2014, en el estado de Guerrero en México, el estado con más cárteles del país. Los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa regresaban con autobuses de una manifestación estudiantil. En su paso por la localidad de Iguala un grupo policías y hombres enmascarados y armados atacaron los autobuses y dejaron 6 muertos y 43 desaparecidos. Antes que aparecieran comunicados oficiales, la red se llenó de mensajes exigiendo la aparición de los 43 estudiantes.

Mientras el gobierno de Peña Nieto restaba importancia a los hechos, la ciudadanía empezó a moverse mediante plataformas como Facebook y Twitter. Se organizaron brigadas para buscar a los desaparecidos, los mensajes de apoyo a los familiares llenaron la red y activistas y periodistas buscaron información sobre quiénes eran los desaparecidos: se pusieron nombres y apellidos a las víctimas.

Tras meses de incertidumbre una parte de las investigaciones concluyeron que el alcalde y la policía de Iguala y el gobernador del estado de Guerreo tuvieron relación directa con el ataque a los autobuses junto con uno de los cárteles más activos del estado. Aún así la relación entre autoridades y cárteles no es extraña en México, de hecho las desapariciones y las muertes relacionadas con el narcotráfico son constantes: en menos de diez años han muerto más de cien mil personas y más de 23 mil han desaparecido de manera poco clara.

Guiomar Rovira, especialista en redes digitales, movimientos sociales y comunicación, nos cuenta, en Activismoen red y multitudes conectadas. Comunicación y acción en la era de Internet, como influyeron la red y la gente en el caso de Iguala.

La multitud conectada empezó a utilizar hashtags como #FueElEstado para culpar el gobierno a través de las redes sociales y para dar a conocer la noticia alrededor del mundo: #Ayotzinapasomostodos, #TodosSomosAyotzinapa y #EPNBringThemBack, fueron los más usados; el último llegó a tener 111 mil menciones en un solo día. A través del hashtag #AccionGlobalAyotzinapa se convocó una gran marcha en Ciudad de México y artistas y activistas empezaron a colgar dibujos en Internet utilizando este hashtag. Además, las redes dieron la oportunidad a familiares y testigos de contar a todo el mundo lo ocurrido. Y es que quién quisiera podía poner su grano de arena desde la red: la gente se hizo fotos con carteles de apoyo, intelectuales y artistas se posicionaron del lado de las víctimas y se firmaron peticiones y cartas a través de portales como Change o Avaaz.



Pero los hashtags con más repercusión empezaron a raíz de una rueda de prensa que dió el Procurador General de la República para contar los resultados de las investigaciones. Ante las insistentes preguntas de los periodistas el procurador dijo: “Ya me cansé” y rápidamente Anonymus México publicó en su cuenta de Twitter un vídeo mostrando los hechos. El hashtag #YaMeCanse tuvo 4.200.605 menciones hasta que cayó por un ataque masivo organizado por el gobierno mexicano tras 26 días seguidos de trending topic. Inmediatamente la red buscó una solución para no perder el hashtag y le añadió un número: #YaMeCanse2, que se utilizó 1.237.773 veces. El 22 de diciembre del mismo año el hashtag había evolucionado a #YaMeCanse10 a causa de los insistentes ataques y había tenido, en total, unas 6.887.187 menciones. El 5 de enero de 2015 se llegó al #YaMeCanse20.


Activismo en red ymultitudes conectadas. Comunicación y acción en la era de Internet es un libro que recorre las últimas décadas de las tecnologías digitales a través de diferentes ejemplos que van des de los años noventa hasta la ocupación de las plazas de muchas ciudades del mundo por parte de la ciudadanía. El caso de los 43 estudiantes desaparecidos en México es solo un ejemplo de como las redes pueden influir en la sociedad y denunciar y sacar a la luz los abusos de poder y las injusticias de las autoridades.

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