lunes, 20 de marzo de 2017

Los 43 de Ayotzinapa y la multitud conectada



Nos situamos el 26 de setiembre de 2014, en el estado de Guerrero en México, el estado con más cárteles del país. Los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa regresaban con autobuses de una manifestación estudiantil. En su paso por la localidad de Iguala un grupo policías y hombres enmascarados y armados atacaron los autobuses y dejaron 6 muertos y 43 desaparecidos. Antes que aparecieran comunicados oficiales, la red se llenó de mensajes exigiendo la aparición de los 43 estudiantes.

Mientras el gobierno de Peña Nieto restaba importancia a los hechos, la ciudadanía empezó a moverse mediante plataformas como Facebook y Twitter. Se organizaron brigadas para buscar a los desaparecidos, los mensajes de apoyo a los familiares llenaron la red y activistas y periodistas buscaron información sobre quiénes eran los desaparecidos: se pusieron nombres y apellidos a las víctimas.

Tras meses de incertidumbre una parte de las investigaciones concluyeron que el alcalde y la policía de Iguala y el gobernador del estado de Guerreo tuvieron relación directa con el ataque a los autobuses junto con uno de los cárteles más activos del estado. Aún así la relación entre autoridades y cárteles no es extraña en México, de hecho las desapariciones y las muertes relacionadas con el narcotráfico son constantes: en menos de diez años han muerto más de cien mil personas y más de 23 mil han desaparecido de manera poco clara.

Guiomar Rovira, especialista en redes digitales, movimientos sociales y comunicación, nos cuenta, en Activismoen red y multitudes conectadas. Comunicación y acción en la era de Internet, como influyeron la red y la gente en el caso de Iguala.

La multitud conectada empezó a utilizar hashtags como #FueElEstado para culpar el gobierno a través de las redes sociales y para dar a conocer la noticia alrededor del mundo: #Ayotzinapasomostodos, #TodosSomosAyotzinapa y #EPNBringThemBack, fueron los más usados; el último llegó a tener 111 mil menciones en un solo día. A través del hashtag #AccionGlobalAyotzinapa se convocó una gran marcha en Ciudad de México y artistas y activistas empezaron a colgar dibujos en Internet utilizando este hashtag. Además, las redes dieron la oportunidad a familiares y testigos de contar a todo el mundo lo ocurrido. Y es que quién quisiera podía poner su grano de arena desde la red: la gente se hizo fotos con carteles de apoyo, intelectuales y artistas se posicionaron del lado de las víctimas y se firmaron peticiones y cartas a través de portales como Change o Avaaz.



Pero los hashtags con más repercusión empezaron a raíz de una rueda de prensa que dió el Procurador General de la República para contar los resultados de las investigaciones. Ante las insistentes preguntas de los periodistas el procurador dijo: “Ya me cansé” y rápidamente Anonymus México publicó en su cuenta de Twitter un vídeo mostrando los hechos. El hashtag #YaMeCanse tuvo 4.200.605 menciones hasta que cayó por un ataque masivo organizado por el gobierno mexicano tras 26 días seguidos de trending topic. Inmediatamente la red buscó una solución para no perder el hashtag y le añadió un número: #YaMeCanse2, que se utilizó 1.237.773 veces. El 22 de diciembre del mismo año el hashtag había evolucionado a #YaMeCanse10 a causa de los insistentes ataques y había tenido, en total, unas 6.887.187 menciones. El 5 de enero de 2015 se llegó al #YaMeCanse20.


Activismo en red ymultitudes conectadas. Comunicación y acción en la era de Internet es un libro que recorre las últimas décadas de las tecnologías digitales a través de diferentes ejemplos que van des de los años noventa hasta la ocupación de las plazas de muchas ciudades del mundo por parte de la ciudadanía. El caso de los 43 estudiantes desaparecidos en México es solo un ejemplo de como las redes pueden influir en la sociedad y denunciar y sacar a la luz los abusos de poder y las injusticias de las autoridades.

http://icariaeditorial.com/libros.php?id=1643

miércoles, 8 de marzo de 2017

8 de marzo. Mujeres y humor



A día 8 de marzo de 2017 se sigue luchando por la emancipación de la mujer y la igualdad de género. Las mujeres están oprimidas en muchos sentidos en la vida cotidiana. Aunque es cierto que cada vez más hombres (y mujeres) son conscientes de ello y se unen a la lucha feminista, las mujeres aún son las encargadas de las tareas del hogar y las curas y esto las obliga a permanecer en la vida privada y tener una actitud recatada, no les permite ocupar el espacio ni la vida pública. Cuando una mujer sale a la vida pública se enfrenta a ser juzgada por su aspecto y la sociedad tiende a ser más crítica a todo lo que puede llegar a decir o hacer. Se entiende que el espacio público es de los hombres y a nadie se le ocurrirá juzgarlos por su aspecto ni por lo que vayan a decir o hacer, aunque no sean expertos. Esto ocurre en muchos ámbitos de la esfera pública como la política o los medios de comunicación. Pero también ocurre en el ámbito humorístico: en Las humoristas. Ensayo poco serio sobre mujeres y humor, Isabel Franc coordina mujeres cineastas, escritoras de cómics, historiadoras del arte, bertsolaris, actrices, poetisas y payasas para escribir un libro donde se pone de manifiesto que las mujeres son grandes humoristas y si no han pasado a la historia ni se las conoce no es porque no las haya sino porque se las ha invisibilizado.

La frase “las mujeres no tienen sentido del humor” es común escucharla en múltiples situaciones. Esta frase nace de la idea de que el humor no es femenino, entendiendo lo femenino como las características que imponen que las mujeres son el sexo débil: llevar tacones y ropa ajustada, operarse para no tener arrugas ni imperfecciones, en definitiva, tener un aspecto perfecto para ser cortejadas. En el ámbito humorístico lo esencial es reír y evidentemente no es “femenino”: las mujeres femeninas, las ideales, se tienen que reír por lo bajini, tapándose la boca, en cambio los hombres ríen abiertamente y a carcajadas. Evidentemente, como escribe Franc en el libro: “Señoras mías, el humor es abierto. Al reírnos abrimos la boca, abrimos los ojos, abrimos el cuerpo y abrimos las mente. ¡Ay, que entramos de nuevo en los peligros del humor! Dice Pinkola: ‘cuando se ríe la mujer respira libremente, y al hacerlo, es posible que empiece a sentir sensaciones no autorizadas’”.

Las mujeres humoristas han sido invisibilizadas a lo largo de la historia porque no eran ni son ideales de mujer en la sociedad patriarcal, se han pasado de la línea marcada y se han abierto invadiendo el espacio de los hombres. No se han sabido quedar en casa calladitas, sino que han salido a lo público y han puesto a disposición de todo el mundo su talento humorístico. Ahora solo hace falta conocerlas y ponerles nombre y apellidos a sus hazañas. Isabel Franc y sus colaboradoras lo han empezado a hacer. ¿Y tú?


 Monólogo de la payasa Virginia Imaz


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jueves, 9 de febrero de 2017

Solo tenemos un planeta

Joge Wagensberg y Joan Martínez Alier conversan sobre por qué la humanidad ha provocado que el planeta se encuentre en una situación de emergencia real y cómo se puede actuar a partir de ahora para intentar revertirla.

Por primera vez en la historia, la actividad humana está influyendo peligrosamente en la salud del planeta. Está dándose de una manera acelerada la sexta extinción, a un ritmo más intenso que en otras extinciones anteriores, pero a diferencia de las anteriores  esta vez afecta a la especie humana, denominada la era del Antropoceno.

¿Por qué está unida la economía indisociablemente al crecimiento?

¿Por qué debemos resguardar la biodiversidad por nuestro propio interés?

Si el planeta es finito, ¿por qué la economía industrial y la sociedad de consumo en vez de imitar las estrategias y tácticas de la naturaleza y hacer un uso eficiente de la energía, incumplen totalmente las leyes de la física, entrando en contradicción con la primera y la segunda ley de la termodinámica? Y concluyen que  debemos introducir la esfera científica en las decisiones sociales y políticas para preservar la vida de las generaciones futuras. Reivindicar la ciencia contra la ignorancia y expandir el conocimiento a fin de adoptar colectivamente decisiones.


Jorge Wagensberg, físico divulgador de la ciencia

"Es cierto que a cada particular función se le puede encontrar a posteriori una particular sustitución. Pero el valor de la diversidad está en su conjunto, ese es su gran tesoro. Cuanto más extensa sea la diversidad, más soluciones pueden encontrarse para resolver un proceso incierto. Si tienes poca diversidad cuando aparece una incertidumbre, ya sea un meteorito que cae, una epidemia, cualquier cosa, estás menos protegido, tienes menos defensas para combatirlo. Por eso es tan importante la diversidad, porque es como un patrimonio de soluciones a priori para problemas que ni siquiera se han presentado todavía. La biodiversidad anticipa."


Joan Martínez Alier, economista promotor de la economía ecológica

"En realidad, la economía de la fotosíntesis es «antientrópica», como hemos dicho ya. Es decir, el sistema de la Tierra no es «aislado» ni es «abierto», sino «cerrado» (en lenguaje de la termodinámica). Está abierto a la entrada de energía solar pero no intercambia apenas materiales con el exterior. Eso se llama técnicamente un sistema «cerrado» para distinguirlo de uno «aislado». Con esa energía y con agua y clorofila, tal como se enseña en la escuela a las niñas y niños a los 10 o 12 años, la Tierra consigue por la fotosíntesis crear vegetación, muchísimas especies, la vida en general. Conseguimos vencer la entropía en muy pequeña escala y, solamente, por supuesto, porque importamos gratis la energía solar. Ahora bien, la economía industrial se basa en el flujo de energía solar actual solo en una pequeña parte. Está basada en carbón mineral, petróleo y gas."



Conversación recogida en el libro:



viernes, 23 de diciembre de 2016

¡Felices navidades consumistas!

La Navidad va ligada a consumismo y a una supuesta felicidad. Pasamos el tiempo con nuestra familia, comemos como cerdos y nos regalamos cosas que no sabemos ni para qué sirven. Del mismo modo que algunas familias se quieren, no todos los regalos son inútiles. Desde Icaria editorial pensamos que los libros no solo son buenos obsequios sino que también nos pueden ayudar a pensar un poco (solo un poco, ¡eh!) mientras nuestro estómago digiere comidas imposibles. Es por eso que hemos hecho una selección de nuestras últimas novedades. Venga a leer...

Disparen a los refugiados. La construcción de la Europa Fortaleza. Miguel Urbán y Gonzalo Donaire hacen una crítica necesaria a la actuación de los estados y la Unión Europea respecto a la llegada masiva de refugiados. El cierre de fronteras y el auge de la xenofobia y partidos políticos de extrema derecha son las principales causas de la creación del negocio del tráfico de personas y fuente de análisis de Urbán y Donaire para entender las diferentes alternativas y disputas que existen hoy en Europa.

Jean-Pierre Garnier. Un sociólogo urbano a contracorriente. Rosa Tello escribe este ensayo crítico sobre el autor y su obra que incluye además una selección de textos y un artículo inédito. Los estudios de Jean-Pierre Garnier se centran en la urbanización capitalista, sus consecuencias socioespaciales y el papel que han jugado los especialistas urbanos para justificar las políticas y las transformaciones territoriales y urbanas. El francés considera la idea de la intervención del Estado mediante el urbanismo, pero al ser un Estado capitalista, utiliza prácticas e instrumentos para neutralizar las posibles oposiciones sociales. Sus obras recogen los principales cambios políticos de los últimos años en Francia.

La cura de si o el cuidado filosófico. Una ascética para nuestro vacío. En este ensayo filosófico y político, Nacho Bañeras reflexiona sobre el capitalismo y el vacío en qué nos encontramos. Una crítica a nuestro modo de vivir y un intento de dar las herramientas necesarias para responder a la pregunta inicial.Pero, ¿cómo podemos concienciarnos, desarticular o cuestionar las relaciones de poder que definen nuestra vida? Politizándonos, tomando las riendas de nuestra existencia y cambiar la aceptación que nuestra vida no vale nada. La ascesis, el ejercicio de pensar sobre uno mismo, tiene que influir en nuestra identidad y romper con nuestros deseos individuales y narcisistas.
Pero aceptar que nuestra vida no vale nada es vivir. La vida no es de nadie, y esto da pie a reflexionar sobre la propiedad y la identidad. En definitiva, se nos muestra el pensar y la filosofía como la cura del sujeto.

Los (bienes) comunes.¿Oportunidad o espejismo? Joan Subirats y César Rendueles nos ofrecen una fresca y sugestiva conversación acerca de los (bienes) comunes y la sociedad contemporánea. La propiedad privada resulta injusta y la propiedad pública presenta otros problemas, enfrentándose a una ola privatizadora. Una de las funciones del poder político en nuestras sociedades es la defensa del bien público, pero a pesar de ello incumple a menudo esta función y acaba sometido a intereses particulares privados. El conjunto de la sociedad no tiene, por tanto, garantías de que se estén tomando las decisiones justas y necesarias en relación a la gestión de recursos claves para nuestro bienestar y subsistencia: educación, sanidad, energía, agua... Al mismo tiempo, surgen alternativas para gestionar nuestra economía de manera horizontal y democrática.


martes, 29 de noviembre de 2016

La cara oculta de los grandes supermercados



Como nos cuenta Esther Vivas en El negocio de la comida, Juan Roig, fundador y presidente de Mercadona, afirma que su empresa “ha triunfado gracias a la cultura del esfuerzo. De la crisis se sale cambiando de actitud, pensando más en nuestros deberes y menos en nuestros derechos”. Desde 2008 sus ganancias han aumentado un 58%, en 2011 su cuota de mercado era casi del 24% y Roig es la cuarta persona más rica de España según Forbes. La empresa defiende que su éxito es gracias a los precios bajos y el comercio de proximidad, pero también tiene que haber algo más.

Mercadona ha sido acusado de participar en la financiación del PP en los papeles de Bárcenas, de la desaparición del pequeño comercio, del ahogo al campesinado y de la explotación laboral. Hay muchas denuncias a Mercadona por abusos laborales, como los testigos que Jordi Évole entrevistó en el “Salvados” del domingo pasado, centrado en esta gran cadena de supermercados. El documental trató tres grandes bloques: el modelo de empresa, los trabajadores y los proveedores. Aunque todos los temas son de gran interés, nos fijaremos en los empleados.

En el programa aparecieron dos trabajadores de Mercadona y un abogado laboralista que mostraron la cara menos amable de la cadena, contando dos casos de problemas laborales con la empresa. Estos testigos sirven para analizar las técnicas que usan los supermercados en todo el mundo, que Xavier Montagut y Esther Vivas revisan en el libro Supermercados, no gracias.

Los supermercados actuales usan técnicas neotayloristas, como la informatización y automatización del trabajo, la parcelación y simplificación de tareas o control de cumplimiento, para conseguir mejorar el rendimiento de los trabajadores y aumentar su productividad, que se calcula mediante las vendas por empleado y las vendas por metros cuadrados. Además, se rigen por la famosa frase de “el cliente siempre tiene la razón”, que simplifica la idea de cliente rey: el trabajo y los servicios se orientan para facilitar la compra a través de la ampliación de servicios como la oferta de más modalidades de pago, más horas de apertura, gasolineras a precios bajos, servicios a domicilio y cajas rápidas. Y no sólo eso, los empleados tienen que mostrarse siempre amables y dispuestos a recibir quejas, ya que “el cliente siempre tiene la razón y es como el segundo jefe”.

Pero los dos testigos que aparecieron en “Salvados” hablaban sobre todo de sus (malas) vivencias en sus puestos de trabajo a la hora de pedir bajas o de sindicarse. Tanto uno como el otro aseguraron que aun sufriendo lesiones físicas no se les concedieron las bajas y tuvieron que trabajar igualmente. “Mercadona es una empresa autoaseguradora, está exenta de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social y ella misma paga al trabajador cuando está de baja. Eso es legal, pero cuanto menos tiempo esté un trabajador de baja más beneficio económico tiene”, afirmó el abogado que los acompañaba en la entrevista. Uno de los testigos, que tuvo una rotura en el tendón de Aquiles, afirma que “cuando alguien se coge la baja, en Mercadona se enciende la alerta".


Otro de los problemas que se encuentran los trabajadores de la empresa de Juan Roig es el sindicalismo. La testigo de Jordi Évole afirma que fue presionada para no afiliarse a la Confederación Intersindical Galega y para que lo hiciese en UGT o CCOO. Al no hacerlo, se le suprimió la prima anual. En Supermercados, no gracias se nos cuentan las artimañas de los grandes supermercados a la hora de controlar el sindicalismo de sus empleados. Primero se potencia el sindicalismo amarillo, controlado por la propia empresa premiando a aquellos trabajadores que se afilien a FASGA o FETICO, los sindicatos amarillos del sector. Después se dificulta el trabajo de los sindicatos autónomos, a veces con prácticas ilegales, y por lo tanto desincentivan a los trabajadores a afiliarse. Finalmente, algunas empresas han hecho lo imposible para manipular las elecciones sindicales, ya sea cambiando las urnas de sitio o haciendo campaña por sus sindicatos el mismo día de las votaciones. A las empresas les interesa que los trabajadores tengan una relación individualizada y que no se unan en sindicatos, una manera de hacerlo es presionarlos para que no cojan bajas, permisos... Como se ve en “Salvados”.



Libros relacionados






martes, 15 de noviembre de 2016

La lucha campesina o como evoluciona la agricultura mundial

La Vía Campesina es un movimiento internacional nacido en 1993 en una conferencia en Mons, Bélgica. Defiende la producción de alimentos sanos, la Soberanía Alimentaria de los pueblos y la descentralización de la producción de alimentos, en definitiva, intentan que la agricultura campesina vuelva a ser el eje central de la agricultura global, dejando de lado los agronegocios y las multinacionales que destruyen los pueblos y la naturaleza. La organización lucha para visibilizar el colectivo del campesinado de todo el mundo, con especial énfasis en las mujeres, y promueve la agricultura sostenible a pequeña escala para conseguir la dignidad y la justicia social que el mundo agrícola merece. Para entender mejor la tarea de La Vía Campesina podéis ver el vídeo que os dejamos a continuación:



Esta organización mundial es uno de los ejemplos de recampesinización que Jan Douwe van der Ploeg expone en el libro de El campesinado y el arte de la agricultura.Un manifiesto chayanoviano, el segundo volumen de la subserie Estudios críticos agrarios. En este libro el autor nos habla, también, de la estructura y las dinámicas de las granjas campesinas y de las relaciones que han gobernado a lo largo de la historia los procesos laborales y productivos dentro de las unidades de producción campesinas.

El primero, Dinámicas de clase y transformacion agraria de Henry Bernstein nos introduce a la economía política agraria con la explicación y aplicación de conceptos clave, un glosario analítico de términos y un enfoque analítico y marco teórico-conceptual para examinar las transformaciones agrarias bajo el capitalismo.



viernes, 14 de octubre de 2016

Ciudades sostenibles. El cambio desde lo urbano. Presentaciones en todo el Estado



Actualmente, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y es de esperar que ese porcentaje se duplique de aquí al año 2050. Pero es sabido que crecimiento urbano y sostenibilidad no acostumbran a ir de la mano. Y es así como desde los años 90 alcaldes de diferentes ciudades del mundo han hecho propuestas y acciones para reducir el CO2. Una de ellas es la fundación de la Carbon Neutral Cities Alliance que “está llevando a cabo algunas de las actuaciones más atrevidas del planeta para enfrentarse al cambio climático y aumentar la sostenibilidad”, como convertir las principales vías del centro de Copenhague en espacios libres de coches.

Con vocación de divulgar estos proyectos y generar debate el Worldwatch Institute, conjuntamente con Icaria editorial y la Fuhem en la edición española, ha dedicado el informe de la siutación del mundo 2016 a las ciudades sostenibles. El resultado es el libro LA SITUACIÓN DEL MUNDO 2016. CIUDADES SOSTENIBLES Del sueño a la acción.

A lo largo del libro se descubren los desafíos más apremiantes que enfrentan las diversas comunidades y las soluciones más prometedoras que se están desarrollando en la actualidad. En palabras de Garret Fitzgerald en el prólogo: “Este es un libro sobre la esperanza. Un relato de lo que es posible. [...] Un momento para detenerse en lo que importa de verdad, y para reflexionar, soñar y conspirar. [...] nos obliga a considerar no solo cómo son las cosas, sino cómo nos gustaría que fuesen, y a evaluar de forma honesta el rumbo que hemos tomado.”

En la edición española se incluye el capítulo de Emilio Santiago Muiño Del melanoma urbanístico a la ciudad bosque. Donde se tratan temas como el declive del petróleo, las ciudades en transición y el ecosocialismo, entre otros.

“Las historias de este libro resultan inspiradoras. [...] Ilustran que no estamos indefensos y que podemos influir en la situación de nuestro planeta. Y pese a la complejidad de los temas, señalan verdades sencillas: si estamos dispuestos a soñar y a ser audaces, a trabajar y esforzarnos unidos, a unirnos a la narrativa de liderazgo que está surgiendo en todo el mundo y aprovechar sus logros, está a nuestro alcance un futuro más sostenible.”

Esto es lo que escribe Fitzgerald, y un buen ejemplo es Detroit. Los vecinos se han organizado para convertir lo que era una ciudad industrial y gris en pequeños oasis verdes: plantan árboles y cosechan huertos a la vez que crean sentimiento comunitario entre los participantes. Os dejamos un par de vídeos. Uno sobre la iniciativa de grandes huertos urbanos en Detroit y otro sobre los esfuerzos institucionales, en el marco de la UE,  para conseguir ciudades más sostenibles.



 


Clicad en la imagen para ver fechas y lugares de las presentaciones



http://icariaeditorial.com/libros.php?id=1617

viernes, 7 de octubre de 2016

¿Qué es el género? y las unicornias

¿Qué es el género? Responder a esta pregunta no es fácil. Según la OMS el género son "los roles socialmente construidos, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como apropiados para hombres y mujeres". El género también es un sistema de desigualdad basado en el patriarcado, es decir, el orden social que otorga el poder, a todos los niveles, a los hombres y discrimina a las mujeres.

Al margen de estas consideraciones la desigualdad de género se palpa en el día a día: en la calle, en la familia, en el trabajo, en las escuelas o en la TV.

Para responder a esa pregunta acabamos de publicar el libro ¿Qué es el género? Una obra dirigida por las investigadoras francesas Laurie Laufer y Florence Rochefort donde abordan esta cuestión en profundidad y desde distintos puntos de vista.

Para ilustrar de forma más clara y contundente el tema os dejamos un vídeo de El Tornillo, un programa feminista de micro vídeos realizado por Irantzu Varela. A veces el humor es la mejor manera de desvelar lo aparente.

 



miércoles, 21 de septiembre de 2016

Crítica de la izquierda autoritaria + documental Autonomía Obrera

Hay que aprender del pasado. Los años 70 en España fueron un momento de explosión de luchas obreras y populares. Con la llegada de la transición, llego también un "pacificación" de este momento de ruptura y las organizaciones de izquierdas mayoritarias aceptaron el nuevo status quo.

 El discreto encanto de la política es una reflexión urgente y a contracorriente. La «nueva política» es tan sugerente y «espectacular» como vacía y desilusionante. Santiago López Petit reflexiona sobre los límites de esta nueva izquierda. Un texto que precede al facsímil de la edición original de Crítica de la izquierda autoritaria en Cataluña 1967-1974, escrito hace 40 años. Díaz Valcárcel y López Petit tuvieron que utilizar pseudónimos para publicar este texto con Ruedo Ibérico.
Eran los últimos años del franquismo y las organizaciones de raíz leninista tenían la hegemonía en la oposición al régimen. Tanto los marxista-leninistas de Bandera Roja como los trotskistas de la Liga Comunista Revolucionaria o los maoistas del Partido Comunista de España (internacional) eran partidos fuertemente jerarquizados y con prácticas internas autoritarias. Este libro describe las miserias y los sinsabores de esa izquierda ortodoxa. Una obra provocadora  que se ha convertido en un documento histórico necesario para entender la izquierda de esos años.
¿Conocer los usos y abusos de esa izquierda puede ayudarnos a hacer una lectura crítica de las fuerzas emergentes del presente?

Os adjuntamos el documental Autonomía Obrera, impulsado por Espai en Blanc y dirigido por Chema Falconetti y Óscar de Gispert, donde se recogen la experiencia de las luchas autonomas de los 70 y donde aparece Santiago López Petit.



El jueves 22 habrá una presentación del libro en la librería La ciutat invisible (Barcelona)


http://www.laciutatinvisible.coop/activitats/debat-presentacio-el-discreto-encanto-de-la-politica/

miércoles, 8 de junio de 2016

El crimen corporativo omnipresente. Introducción a la edición española de La empresa criminal



Steve Tombs y David Whyte
(Open University y University of Liverpool)

En mayo de 2015, el mes en que fue publicada la edición en inglés de este libro, un regulador estadounidense, la Junta de Recursos del Aire de California (California Air Resources Boardcarb), emprendió una serie de pruebas en respuesta a las inquietudes planteadas sobre la exactitud de las mediciones de emisiones contaminantes en los coches producidos por el fabricante alemán Volkswagen. La carb encontró incoherencias importantes y luego informó a Volkswagen y a la Agencia de Protección Medioambiental (Environmental Protection Agencyepa). De ahí acabó surgiendo un caso paradigmático de crimen corporativo.
Volkswagen había instalado un software que permitía manipular los datos de emisiones de sus coches. El software detectaba cuándo se encontraba el automóvil en un banco de pruebas y cambiaba de posición para reducir al mínimo las emisiones de óxido de nitrógeno (nox). Fuera del banco de pruebas, el coche volvía a la posición «normal» de mayor eficiencia para multiplicar hasta 40 veces el límite legal de emisiones. El 4 de noviembre, vw admitió que los dispositivos manipulados también fueron instalados en los motores de gasolina y enmascararon sus emisiones de co2. La empresa también admitió haber instalado ese software en una lista de marcas propiedad de vw mucho mayor que la admitida previamente, incluidas Porsche, Audi, seat y Skoda. El número de vehículos afectados aumentaba cada día, entre ellos 700.000 coches en España (McHugh, 2015). Los delitos de Volkswagen —y claramente eran delitos— incluían el fraude organizado para asegurar la dispersión incontrolada del que puede ser nuestro mayor asesino contaminante, el nox, responsable de la mitad de las muertes relacionadas con la contaminación en el mundo desarrollado, así como del principal causante del cambio climático: el co2.
Pese a esas devastadoras revelaciones, vw siguió vendiendo coches con sus emisiones medidas por dispositivos manipulados incluso después del «escándalo» conocido en septiembre de 2015, mientras negaba todo conocimiento de la dirección sobre el fraude perpetrado. En marzo de 2016, justo cuando estábamos a punto de terminar este texto, vw admitió que su exdirector general, Martin Winterkorn, recibió en mayo de 2014 un memorándum que detallaba cómo algunos coches vw producían hasta 35 veces más emisiones de óxido de nitrógeno de lo permitido. Antes de marzo de 2016, la compañía había dicho que Winterkorn —que renunció después del escándalo en septiembre de 2015— desconocía el tema. Por supuesto, nunca había resultado creíble que los directivos en vw no llevaran años al tanto. Los técnicos de vw habían advertido sobre prácticas ilegales de las emisiones en 2011, y Bosch había informado a vw en 2007 sobre los riesgos del uso ilegal de su tecnología de software. Además, no era la primera vez que vw usaba esa tecnología. El investigador André Spicer señaló que vw llevaba montando dispositivos defectuosos en sus coches desde 1973.
Esta fue una historia arquetípica, pues ocurrió en una industria que ha sido acusada de utilizar métodos fraudulentos en las pruebas de emisión como práctica sistemática. Y también lo fue en la medida que Volkswagen no fue la única empresa automovilística envuelta en un gran escándalo por la seguridad o la integridad de sus vehículos.
Los motores de gm habían sido objeto de una importante demanda en 2014 a causa de unos interruptores de arranque defectuosos que causaban bloqueos y fallos de seguridad. La compañía pagó indemnizaciones por 124 muertes. También en 2014, bmw, Chrysler, Ford, Honda, Mazda, Nissan y Toyota anunciaron la retirada de vehículos por un problema con el inflado de sus airbags (que arrojaba fragmentos de metralla metálica a alta velocidad). La metralla había matado a un número indeterminado de personas. La demanda, que afectó a 40 millones de vehículos en todo el mundo, fue la más importante en la historia de la industria. Durante 2014 y 2015, Fiat Chrysler se vio envuelta en un caso similar porque los depósitos de su Jeep Cherokee explotaban al romperse por impacto trasero. Un informe del Centro para la Seguridad del Automóvil (Center for Auto Safety) ha documentado 185 accidentes fatales por explosiones del depósito del Jeep Cherokee, con un saldo de 270 muertes y numerosos heridos por quemaduras graves. El veterano activista Ralph Nader, autor del libro pionero en el tema Unsafe at Any Speed, describió en 2011 al Grand Cherokee como «el Pinto moderno para las mamás futboleras».
Hoy es habitual que los estudiantes de empresariales en el mundo angloparlante (y gran parte del resto) cursen una asignatura de «ética de los negocios» como parte de su grado. El caso más común que estudiarán en dicho módulo es el del «Ford Pinto» (Shaw, 2011; Birsch y Fielder, 1994). El caso salió a la luz en 1977, tras la publicación de un detallado artículo de prensa (Dowie, 1977). Tras la fase de pruebas, Ford estaba al corriente del grave riesgo de explosión de los depósitos de combustible de su nuevo modelo «Pinto» en caso de impacto trasero. La corporación empleó una serie de cálculos (para comparar el valor de los posibles daños y lesiones con el coste de retirarlos) La empresa optó por no retirarlos basándose en una estrategia de rentabilidad si únicamente morían 180 personas por colisiones traseras. El coche salió al mercado y allí siguió durante 10 años, mientras se amontonaban los cadáveres por los choques de impacto trasero.
Si el caso de «Ford Pinto» puede ser el más citado a propósito de la ética en los negocios, es en parte por el extraordinario nivel de profundidad con que el caso ha sido estudiado, pero también debido a que al tiempo transcurrido proporciona seguridad. Los libros de texto sobre los negocios no suelen recoger los casos en que la historia se repite trágicamente. De hecho, las estimaciones oficiales muestran que tres de los casos recién señalados se han cobrado más de 20 veces el número de vidas que el Ford Pinto. Pero el estudio de caso que se propone a los estudiantes de empresariales sucedió en 1977.
Una de las razones por las que hemos escrito este libro era mostrar que el crimen corporativo está en todas partes. En su carrera por la acumulación de ganancias, todas las grandes corporaciones de todos los sectores se ven obligadas a romper las reglas en algún momento. Todas acaban poniendo el beneficio por delante de la salud humana o el interés general. Queremos mostrar que esta dinámica no es solo un resultado desafortunado de las decisiones tomadas en una sala de juntas o del error de un inversor «codicioso». El impulso a delinquir y causar daño a expensas de la corporación está en el adn de las estructuras políticas y jurídicas que dan vida a la corporación. Recorreremos la historia de esas estructuras para explicar que la corporación —esa forma de propiedad que fue ganando importancia social desde principios del siglo xix—, nació como mecanismo para asegurar la impunidad ante cualquiera de los daños humanos que produzca.
La historia de la corporación es la historia de sus crímenes, una historia muy anterior a la industria del automóvil moderno. Es, de hecho, más antigua que cualquiera de las industrias modernas. La corporación fue concebida como una «persona» idealizada, con su propia identidad, con capacidad de poseer propiedades y reclamar «derechos» hasta entonces reservados a algunas personas físicas. Es este mismo proceso el que permite atribuirle también ciertas formas de falsa racionalidad —incluida la capacidad de comportarse de modo «responsable» y «ético».
Pero incluso los mayores entusiastas del capitalismo admiten que la persona corporativa con capacidad para pensar, actuar y comportarse con facultades humanas es poco más que una artimaña. El famoso gurú neoliberal Milton Friedman ya se burlaba en 1970 de que las corporaciones pudieran ser más responsables que un edificio o que un escritorio dentro de ese edificio.
A raíz del caso del Ford Pinto, Friedman pronunció otra asombrosa declaración en apoyo de Ford, esta vez en un coloquio televisado con estudiantes de economía. De acuerdo con su enfoque teórico sobre la regulación, Friedman defendió la decisión de Ford desde una lógica de mercado. Su argumento fue este: la decisión sobre el valor de la seguridad del coche no debe ser un asunto público, pues el público no participa en la transacción original. El valor de la seguridad del coche debe dejarse en manos de las partes directamente involucradas en la compra y uso del coche. Desde esta perspectiva, el consumidor es «libre» para decidir si prioriza la seguridad o el precio, y la injerencia del gobierno no es deseable —más allá de fijar los mecanismos legales básicos de aplicación y adjudicación.
Esta afirmación presume, a su vez, que los consumidores racionales son capaces de emplear su conocimiento sobre los productos para tomar decisiones informadas. En pocas palabras, esto significa que toda una lógica de mercado como la articulada por Milton Friedman se basa en esa presunción. De ahí que, llegado el momento, Friedman diga: «Sabemos que cuando compramos un Pinto, las probabilidades de ser asesinado son mayores que las de morir en un camión Mack. [...] Cada uno en esta sala podría, por cierto precio, reducir sus probabilidades de morir mañana».
Pero todos esos casos en la industria del automóvil muestran que la noción idealizada del consumidor racional es falsa. En todos esos casos, las corporaciones evitan activamente que los consumidores cuenten con información suficiente para tomar tal decisión. En todos los casos analizados se ocultó al público, a los consumidores y a los propietarios de vehículos una información que sin duda podría haber salvado muchas vidas. Para proteger su reputación y su posición en el mercado, los ejecutivos de las empresas decidieron guardar cada sucio secreto mientras pudieron.
En un sentido más amplio, este nivel de engaño corporativo no solo se activa en respuesta al descubrimiento de los crímenes de la corporación. Una forma de fraude estratégica (más que reactiva), se observa en las actuales previsiones de impacto social de la empresa. VW, por ejemplo, había presentado sus coches como contribuciones «verdes» a la protección medioambiental. Y los gobiernos, tragando esa mentira, pervirtieron el presunto «libre» mercado al apoyar el desarrollo de los coches diésel mediante subsidios y exenciones de impuestos.
Los neoliberales como Friedman aceptan que, cuanto más incompleto o «imperfecto» es el conocimiento de un producto, más se pervierte la transacción, pero no admiten la capacidad del poder para distorsionar las transacciones en el mercado. Las corporaciones no solo cometen delitos sino que mienten sobre esos delitos y luego encubren sus mentiras. Además, como sostenemos en este libro, nuestros supuestos representantes políticos —los gobiernos y reguladores— les otorgan la facultad de hacerlo en cada pequeño paso del proceso.
El gobierno español, por poner un ejemplo, concedió ayudas de 1.000 euros para la compra de cada «coche diesel limpio» (McHugh, 2015), transfiriendo una fortuna desde el estado a las empresas —en un contexto de austeridad severa para la mayoría de la población. Mientras tanto, el Banco Europeo de Inversiones venía concediendo préstamos por unos 4.600 millones de euros a Volkswagen desde 1990. Al mismo tiempo, muchos gobiernos europeos llevaban tiempo presionando a la Unión Europea para mantener ciertos «agujeros» legales en las pruebas de emisiones. Todo esto se aleja mucho del mundo friedmanista del libre mercado y sus empresas libres.
Pero también debemos tener claro qué lleva a vw a querer posicionarse como líder del mercado en tecnologías diésel verdes y cómo afecta esto a la «elección» del consumidor: ser «verde» era un requisito clave en su estrategia de dominio del mercado. vw buscaba ese dominio pese a ser el segundo fabricante de automóviles del mundo, después de Toyota, con casi 600.000 empleados, participando de un oligopolio mundial en que cinco fabricantes producen más de la mitad de los coches del mundo. Tales niveles de concentración del mercado son típicos de la era de capitalismo corporativo global.
Dada su posición dominante en un mercado oligopolístico, es probable que el perjuicio sobre el precio de las acciones y las ventas de vw sea relativamente leve y le suponga poco o ningún daño a largo plazo. Dicho esto, cualquier daño que pueda producirse no será asumido por los accionistas de la empresa —sus réditos se recuperarán porque la responsabilidad limitada les evitará toda repercusión legal o financiera en cualquier caso penal o civil. Los más altos directivos estarán igualmente protegidos —aunque pueda sacrificarse una o dos manzanas podridas. Por el contrario, los trabajadores pagarán el precio cuando la compañía reúna los fondos para recuperar el coste de cualquier reclamación, indemnización o multa— vw advirtió a sus trabajadores que la recuperación del escándalo «no será sin dolor» (Ruddick, 2015). Y, por supuesto, el incalculable daño a nuestra salud ya está hecho. Nunca se señalará como causantes de ese daño a los 11 millones de coches vw vendidos en el mundo por medios intencionalmente fraudulentos y que siguen emitiendo partículas mortales de diesel y nox.
Como este libro pretende demostrar, el caso vw ilustra perfectamente que la corporación moderna puede ser entendida como un dispositivo criminógeno y externalizador. Criminógeno porque viola la ley de forma calculada y como parte de su modus operandi. Externalizador porque las corporaciones suelen socializar los costes reales de producción —hacia la pérdida de vidas humanas, las muertes prematuras, la transferencia de la riqueza del erario público al balance empresarial o una destrucción medioambiental que pone en peligro la existencia misma del planeta.
Por eso sostenemos que la corporación no puede reformarse. Todas las razones expuestas en este libro demuestran que no podremos alterar el curso de la historia y evitar la destrucción del planeta a menos que encontremos una forma de frenar el poder político y económico de la corporación. La tarea política más acuciante de nuestro tiempo es la abolición de la corporación y los fundamentos económicos, políticos y jurídicos que la sostienen. De no lograrlo, las corporaciones seguirán engañando, mintiendo, robando, mutilando, matando y envenenando hasta extinguirnos.

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Tendremos la oportunidad de estar con los autores en su presentación en Barcelona


martes, 9 de febrero de 2016

La UE antepone el capital a las personas. De la CECA al TTIP

Hasta la crisis económica de 2008 la Unión Europea pretendía dar la imagen de ser una institución democrática, moderna y progresista. Era ese club de los del norte donde a los acomplejados mediterráneos se nos había permitido entrar. En esos tiempos de euforia europeísta nadie veía los intereses económicos que entrañaba la UE en toda su historia. Al llegar la crisis de la Deuda ese relato positivo estalló por los aires: La presión de la troika sobre los países del sur se volvió insoportable. Y ante este panorama de ataque a la democracia y a las políticas de bienestar llega el TTIP. Un tratado que pretende equiparar la legislación comercial de los EEUU con la de la UE. Todo dictado por los lobbys de ambos lados del Atlántico. El libro La construcción europea al servicio de los mercados financieros De la CECA al TTIP, Europa antepone el capital a las personas, de Fátima Martín Gómez de Carvallo y Jérôme Duval, repasa la historia de la UE y de sus vinculaciones con los poderes financieros. A continuación os dejamos dos vídeos sobre el tema. Primero el documental Deudocracia sobre la crisis en Grecia y después un vídeo animado sobre qué es el TTIP.







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lunes, 1 de febrero de 2016

[Vídeo] Casas de paja: eficientes, baratas, sostenibles y seguras

Hay una manera sostenible, económica y eficiente de construir casas: La construcción con paja. Puede parecer que se trata de un material perecedero y poco seguro. Todo lo contrario. Las casas de paja pueden durar más de 200 años y resisten perfectamente al fuego y a las inundaciones. Sus ventajas concretas son muchas pero destacaríamos su eficiencia energética: Las casas de paja conservan el calor en invierno y el frio en verano. La Red de Construcción con Paja acaba de traducir las Reglas profesionales de construcción con paja francesas. las primeras reglas profesionales de este tipo en España. Icaria editorial y la asociación BAM (Bioarquitectura mediterránea) han sido responsables de su publicación.

A continuación os dejamos dos vídeos donde Patricia y Rubén (provincia de Ávila) y Bea (Euskadi) nos enseñan sus casas de paja...



  

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http://icariaeditorial.com/libros.php?id=1574


viernes, 15 de enero de 2016

Bichara Khader "Políticas euromediterráneas, ¿mucho ruido y pocas nueces?"

Las políticas de la UE con los países norteafricanos nunca ha sido clara y está caracterizada por no llegar a los objetivos acordados. Acabamos de publicar, junto al IEMed, Europa y el mundo árabe Una evaluación de las políticas europeas 1957-2015, un libro del Dr. Bichara Khader de la Universidad Católica de Lovaina. A continuación os dejamos un vídeo del autor hablando sobre esta cuestión.





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jueves, 3 de diciembre de 2015

[Vídeo] ¿A quién protege la ley mordaza? ¿A la ciudadanía o al gobierno?

La Ley Mordaza (ley de seguridad ciudadana) ha supuesto una imposición coartadora que ha cercenado derechos y medios de expresión de la ciudadanía. La iniciativa Defender a quien defiende trata de combatir esta ley y cualquier abuso de poder.

En el siguiente vídeo, diversas personalidades discurren sobre la llamada Ley Mordaza. Los principales fines de esta ley quedan expuestos y sintetizados de forma didáctica a través de la voz de especialistas como Arcadi Oliveres, Marga Villoria o Josep María Atentas. El pensamiento crítico y la información constituyen una poderosa forma de protección. Defender a quien defiende es una obra que subvierte la manipulación mediática para señalar las múltiples deficiencias y perversiones de la gestión del poder a día de hoy. En este libro coral, se explica el trabajo de muchos activistas, juristas e investigadores que luchan por los derechos humanos y la libertad de expresión en España. La movilización ciudadana es indispensable para defender nuestros derechos.



Hoy presentación en Barcelona!


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lunes, 30 de noviembre de 2015

De la necropolítica neoliberal a la empatía radical. Prólogo de Santiago López Petit


“La ‘necropolítica’ es la política basada en la idea de que para el poder unas vidas tienen valor y otras no". Esta contundente frase nos la dice Clara Valverde autora de De la necropolítica neoliberal a la empatía radical. Este libro nos desvela un exterminio silenciado: como los poderosos dejan morir a los excluidos. La necropolítica analiza la gestión de la muerte que practican nuestros gobernantes con recortes y políticas alimentan la desigualdad y la exclusión de nuestros cuerpos.
 

Clara Valverde Gefaell, su autora, es una escritora, activista y conferenciante especializada en biopolítica y vinculada a movimientos sociales como el #15M. Estudió enfermería y Counselling en Canadá y ha sido profesora de enfermería durante décadas. Es, también, autora de Desenterrar las palabras y No nos lo creemos.

Santiago López Petit, autor del prólogo, ha sido catedrático de Filosofía en la Universidad de Barcelona. Formó parte de los movimientos obreros autónomos de los 70 y siempre ha mantenido una actitud crítica ante el presente. A continuación, adjuntamos el prólogo:




El poder es poder matar, y quien puede hacerlo, tiene el poder. Esta verdad simple, y a la vez esencial, ha sido siempre escondida porque es profundamente desestabilizadora. La «legitimación del poder» consiste, precisamente, en inventar una justificación que permita enterrarla. La religión o la filosofía política lo han hecho apelando a Dios, a la sociedad o al transcendental que en cada momento fuera más conveniente. Sin embargo, ha sido desde el interior del propio poder de donde ha surgido, posiblemente, la coartada más inesperada. Sucedió en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando el antiguo Derecho de soberanía se abrió a un acercamiento a la vida con la excusa de protegerla. Fue así como el poder se vistió de biopoder, y decidió que no bastaba con disciplinar los cuerpos uno a uno, sino que había que regular un cuerpo que poseía innumerables cabezas, es decir, la población entera. Esta nueva tecnología del poder que Foucault llamó biopolítica estataliza la vida para poder optimizarla, y se autopresenta bajo un rostro más humano. Estadísticas, previsiones, mecanismos de regulación y de seguridad son las herramientas empleadas para gestionar cualquier amenaza imprevisible dirigida contra la población. El soberano «hacía morir o dejaba vivir», la biopolítica, en cambio, interviene para hacer vivir.
Ciertamente la otra cara del «hacer vivir» es el terrible «dejar morir», aunque este aspecto permanecía en un segundo plano. Incluso el propio Foucault se preguntaba: «Si de lo que se trata es de potenciar la vida (prolongar su duración, multiplicar su probabilidad, evitar los accidentes, compensar los déficits), ¿cómo es posible que un poder de este tipo pueda matar, exponga a la muerte no solo a sus enemigos sino a sus ciudadanos?» (Genealogía del racismo, Madrid, 1992: 263). Este «olvido» no resulta extraño ya que, desde la perspectiva del biopoder, la muerte aparentemente desaparecía de la esfera política y casi se transformaba en un asunto privado. Pero el abrazo del poder a la vida tiene mucho de engaño, y en ese «tomarla a su cargo» no se puede ocultar la asimetría que existe: la intervención sobre la vida presupone y requiere poder matar. Con lo que, finalmente, se desvela la verdad de la biopolítica. La biopolítica es, en ella misma necropolítica, es decir, una política de y con la muerte.
El libro de Clara Valverde muestra que la política neoliberal consiste en una necropolítica cuyo objetivo declarado es acabar con los excluidos. No se trata de ninguna exageración. El capital desbocado en su marcha adelante destruye todos los obstáculos que encuentra en su camino. Y son obstáculos todas aquellas personas que no son rentables, que no son empleables. Desde los pobres a los discapacitados y dependientes, pasando por los jóvenes o los ancianos sin recursos. El mérito del libro es mostrar cómo ese «poder matar» se materializa en políticas concretas. Clara analiza, especialmente, porque lo conoce muy bien, el tratamiento jurídico-sanitario de los enfermos de SSC, esos «muertos en vida» extremadamente frágiles pero cuya fuerza descoloca la mirada del sentido común. Esta denuncia, en la medida en que la necroplítica es una política de la desaparición, debe extenderse —y esto solo puede ser el
resultado de un trabajo colectivo aún por realizar— a las mujeres asesinadas, especialmente en México, a los jóvenes asesinados en América Central, y así podríamos seguir. Feminicidio, juvenicidio... Es necesario inventar nuevas palabras para designar ese horror. De esta manera sale a la luz el campo de guerra que subyace bajo nuestra imperturbable normalidad. Un campo de guerra en el que la política de la desaparición confiere a la muerte un nuevo estatuto. La muerte socializada como amenaza permanente y signo del poder se pone más allá de sí misma, y no constituye ya límite alguno. Porque aun más terrible que ella misma es la violencia inscrita en el cuerpo de la víctima inocente, cuyo objetivo solo se hace comprensible si se inserta en la estrategia nihilizadora del capital.
Excluidos, pues, serían aquellos que habitan, o mejor dicho, aquellos que intentan sobrevivir en este campo de guerra que abarca toda la Tierra. La necropolítica vincula, absolutamente, política y muerte, y no permite ninguna exterioridad. Pero entonces, ¿por qué hay tanta normalidad si estamos en guerra? Porque el espacio de los posibles recubre el campo de guerra y lo oculta, como la luz oculta la oscuridad. La proclama que rige el funcionamiento del espacio de los posibles es simple: «Eres libre de hacer con tu vida lo que quieras», y los posibles son las latas de oportunidades que abrimos. Sin embargo, nos ahogamos por falta de imposible ya que, en verdad, se trata de una cárcel abierta y autogestionada. En el campo de guerra, por lo contrario, el chantaje de la amenaza y del secuestro extiende el miedo, mientras las jerarquías oscuras organizan el agujero negro de una cárcel cerrada. Los posibles aquí se recogen en una sola imposibilidad, la imposibilidad de vivir.
Pero el campo de guerra y el espacio de los posibles son las dos caras de lo mismo. De una única realidad en la que vivir es aceptar, día a día, que la propia vida no vale nada. Por eso la dualidad excluido/incluido es útil, y a la vez, problemática. Constituye el punto de partida necesario y, sin embargo, tiene que ser dejada a un lado. El desafío consiste en atravesarla: «todos somos (potencialmente) excluidos». La antigua operación política que buscaba dar una centralidad política al margen, no es necesaria. El margen está ya plenamente en el centro. Si pensamos políticamente la exclusión, es decir, si consideramos a los excluidos anomalías peligrosas puesto que interrumpen la máquina de movilización global, entonces el grito de «Basta ya» estalla en una única afirmación colectiva de dignidad. Aunque tampoco hay que engañarse. La vida del joven que no vale nada en Colombia porque su muerte es moneda de cambio no es la vida del joven en paro y sin futuro que malvive en el parque temático llamado Barcelona. Clara Valverde lo sabe perfectamente. Hablar de necropolítica no implica simplificar el discurso ni confundirlo todo. Por esa razón, su libro apunta desde el principio a la cuestión verdaderamente importante: ¿cómo autoorganizar el sufrimiento social? ¿Cómo pensar una alianza política entre todos y todas? Evidentemente, no se nos da la solución aunque sí valiosas indicaciones: los espacios intersticiales en tanto que lugar de encuentro, la empatía radical como base de una unión sin unidad, en definitiva, la propia vulnerabilidad como el modo más radical de hacer frente, paradójicamente, a la necropolítica.

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